- Google ha puesto fin al soporte oficial para Android 12 y 12L, deteniendo las actualizaciones de seguridad desde marzo de 2025.
- Se calcula que entre 360 y 430 millones de dispositivos en todo el mundo funcionan aún con Android 12, ahora más vulnerables a amenazas.
- Los modelos afectados incluyen dispositivos populares como Samsung Galaxy S10, Pixel 3a, OnePlus 7, Xiaomi Redmi Note 10 y muchas tablets.
- Los usuarios deben considerar opciones alternativas: cambiar de dispositivo, instalar una ROM personalizada o limitar el uso de sus móviles.
El ciclo de vida de las versiones de Android ha vuelto a ser noticia tras la decisión de Google de cesar oficialmente el soporte para Android 12 y Android 12L. Esta medida, que afecta directamente a cientos de millones de usuarios, tiene implicaciones notables tanto a nivel de funcionalidad como, sobre todo, en el apartado de seguridad para sus dispositivos. A partir de marzo de 2025, todos los teléfonos y tablets que funcionan con estas versiones del sistema operativo han dejado de recibir actualizaciones de seguridad y parches críticos, quedando mucho más expuestos ante nuevas vulnerabilidades.
La noticia ha pillado por sorpresa a muchos propietarios de móviles perfectamente funcionales, que ahora ven cómo la vida útil real de su dispositivo se acorta drásticamente. Este cambio marca un antes y un después en el uso de smartphones que, pese a su buen estado, pasan a quedar fuera del radar de protección frente a los ciberataques, una preocupación cada vez más presente en nuestro día a día.
¿Por qué deja de tener soporte Android 12 y qué implica?
Google establece un periodo de mantenimiento para sus versiones de Android, habitualmente de unos tres años, a partir del lanzamiento oficial. Android 12 vio la luz en octubre de 2021, mientras que Android 12L —centrado en dispositivos con pantallas más grandes, como tablets— apareció en marzo de 2022. Siguiendo esta política, marzo de 2025 ha sido la fecha límite elegida para cerrar el grifo de actualizaciones y boletines de seguridad para ambas versiones.
El fin de soporte significa que ningún fallo nuevo ni vulnerabilidad detectada recibirá un parche oficial. Las actualizaciones de seguridad, esenciales para proteger los dispositivos frente a problemas que surgen con el tiempo, dejan de llegar desde Google. Aunque algunas aplicaciones y servicios, como Google Chrome o los componentes gestionados a través de Project Mainline, seguirán recibiendo soporte durante un periodo adicional, la base del sistema operativo queda totalmente desatendida.
La responsabilidad de mantener seguros estos dispositivos recae ahora en manos de los propios fabricantes. Pero la realidad es que la mayoría de marcas, especialmente las grandes, rara vez invierten recursos en ajustar nuevos parches para modelos antiguos una vez que el soporte oficial concluye. Huawei, que sigue usando EMUI basada en Android 12, es de las pocas que puede mantener sus propios boletines, aunque suele ser más la excepción que la norma.
Esto se traduce en un alto grado de exposición frente a amenazas informáticas. Sin los parches más recientes, el riesgo de sufrir ataques que comprometan datos personales aumenta notablemente, especialmente en un contexto donde el malware dirigido a móviles está en constante crecimiento.
¿Cuántos dispositivos se quedan desprotegidos?

La inmensidad del ecosistema Android hace que, incluso tras varios años en el mercado, millones de teléfonos y tablets sigan utilizando versiones anteriores del sistema operativo. Según cifras recientes de consultoras como StatCounter y Business of Apps, en torno al 12% de los dispositivos activos todavía usan Android 12. Si consideramos los más de 3.500 millones de terminales con Android a nivel mundial, la estimación más prudente ronda los 360 a 430 millones de gadgets directamente afectados por esta decisión.
En España, esta situación es especialmente palpable en marcas muy populares como Xiaomi (por ejemplo, el Redmi Note 10), Realme, Samsung y Lenovo. Tablets relativamente recientes, como la Lenovo Tab P11, también quedan tocadas si no han recibido actualizaciones posteriores. Lo preocupante es que buena parte de estos modelos eran gamas altas en su lanzamiento, como el Google Pixel 3a, los OnePlus 7 o la familia Galaxy S10, terminales aún capaces tras varios años en el mercado.
El problema se agrava sabiendo que muchos de estos dispositivos, debido a la política restrictiva de actualizaciones de los fabricantes, no podrán saltar oficialmente a Android 13 o versiones superiores. Por tanto, quedan anclados a un sistema desprotegido, independientemente de su estado físico o de rendimiento actual.
¿Qué opciones tienen quienes aún usan Android 12?
Ante esta situación, los usuarios de móviles con Android 12 no tienen muchas alternativas sencillas, aunque sí hay algunas vías posibles, según el perfil y las necesidades de cada uno:
- Actualizar a un móvil más reciente: Es la opción más directa, aunque supone un desembolso importante. Optar por un teléfono moderno garantizará al menos unos años de soporte y, por tanto, tranquilidad en cuanto a seguridad.
- Instalar una ROM personalizada: Plataformas como LineageOS o GrapheneOS ofrecen versiones alternativas del sistema, en muchos casos basadas en Android 13 o superior, con parches de seguridad actuales.
- Reconversión del dispositivo: Otra opción es destinar el móvil antiguo a usos auxiliares, como cámara de videovigilancia, reproductor multimedia o teléfono secundario sin acceso a datos personales ni cuentas sensibles. Así se reduce el riesgo de sufrir ataques peligrosos.
- Extremar precauciones con el uso: Si no es posible cambiar de móvil ni instalar una ROM, se recomienda evitar la instalación de apps de fuentes desconocidas y no realizar operaciones bancarias o sensibles desde el dispositivo.
En todos los escenarios, la clave es ser conscientes de que el móvil ya no está protegido frente a nuevas amenazas y actuar en consecuencia, minimizando los riesgos.
Modelos más afectados: ¿qué móviles populares quedan sin soporte?
La lista de teléfonos y tablets que se quedan sin soporte es larga y variada, abarcando desde antiguos tope de gama hasta modelos muy vendidos de gama media. Algunos ejemplos especialmente representativos son:
- Samsung Galaxy S10 y familia: Unos de los grandes superventas de su época que ahora se quedan anclados en Android 12.
- Google Pixel 3a: Uno de los modelos referencia en el ecosistema de Google, también abandonado tras el cierre del soporte.
- OnePlus 7 y 7 Pro: A pesar de su popularidad, no han recibido oficialmente versiones posteriores.
- Xiaomi Redmi Note 10 y Realme 8: Superventas en mercados como el español, sin opción oficial de actualizarse más allá de Android 12.
- Lenovo Tab P11 y otros tablets Android lanzados en torno a 2021-2022: Ejemplos claros de tablets que funcionan bien pero quedan aparcados en términos de seguridad.
Es importante recalcar que, aunque algunos fabricantes pueden lanzar parches propios puntualmente, el soporte deja de estar centralizado y con las mismas garantías de calidad y actualización que ofrecía Google.
¿Qué sucede con las aplicaciones y servicios de Google?

Una de las dudas más frecuentes entre los usuarios es el alcance real del fin de soporte: ¿seguirán funcionando las aplicaciones y servicios como Gmail, Google Maps o YouTube?
La respuesta es, en principio, sí. Los servicios y aplicaciones gestionadas a través de Google Play seguirán operativas y recibiendo actualizaciones, al menos durante un tiempo. Esto incluye módulos de seguridad específicos distribuidos mediante Project Mainline y las aplicaciones de Google Play Services. Sin embargo, esas actualizaciones solo cubren parte de los riesgos, ya que el sistema operativo principal queda sin mejoras ni correcciones a nivel profundo. Por tanto, los agujeros de seguridad del sistema, especialmente aquellos que puedan ser aprovechados por malware avanzado, podrían quedar abiertos y sin solución.
Como excepción, algunas aplicaciones podrían dejar de estar disponibles progresivamente para versiones antiguas de Android conforme se incrementan los requisitos mínimos, lo que irá limitando el acceso a nuevas funciones y, eventualmente, a las propias aplicaciones.
El caso de los fabricantes: ¿por qué la mayoría no lanza parches por su cuenta?
En el ecosistema Android, la fragmentación y el alto número de dispositivos hacen que a los fabricantes no siempre les interese invertir en actualizar modelos antiguos. Salvo honrosas excepciones (como algunos modelos de Huawei o teléfonos premium de Samsung en sus primeros años), el resto de marcas suelen abandonar el desarrollo de parches de seguridad tan pronto como acaban los acuerdos de soporte con Google.
Las razones son diversas: desde el coste técnico hasta la escasa repercusión comercial de mantener versiones que apenas generan ventas nuevas. Además, muchos fabricantes centran sus esfuerzos en sus gamas altas y en los modelos más recientes, en detrimento de los dispositivos que tienen más de dos o tres años en el mercado.
Así, la mayoría de terminales con Android 12 quedan a expensas de la comunidad de desarrolladores independientes, que, en algunos casos, logran portar actualizaciones mediante ROMs alternativas. No obstante, esto no es viable para todos los usuarios ni garantiza la estabilidad y seguridad de una actualización oficial.
¿Cómo minimizar los riesgos si sigues usando Android 12?
Para quienes, por diversos motivos, continúan utilizando un dispositivo con Android 12, hay ciertos consejos prácticos que ayudan a reducir el impacto del fin del soporte:
- Limita la instalación de nuevas aplicaciones y, especialmente, evita apps fuera de la Play Store oficial.
- Realiza copias de seguridad periódicas para proteger tus datos ante posibles brechas de seguridad o problemas de funcionamiento.
- Activa la autenticación en dos pasos en las cuentas principales (Google, banca online, etc.).
- Evita realizar operaciones sensibles o bancarias utilizando el móvil, en la medida de lo posible.
- Actualiza siempre que el fabricante ofrezca algún parche extraordinario, aunque sea de manera esporádica.
Aun tomando todas estas precauciones, el riesgo nunca desaparece completamente mientras el sistema operativo base permanezca sin protección frente a vulnerabilidades nuevas.
El futuro de Android: soporte más largo, pero con matices
Las críticas por la corta vida útil de los dispositivos Android no son nuevas. Sin embargo, en los últimos años algunos fabricantes han comenzado a prometer periodos de soporte radicalmente más extensos. Samsung, por ejemplo, ahora garantiza varias generaciones de actualizaciones en sus modelos flagship, y marcas como Xiaomi han anunciado hasta seis años de soporte para los lanzamientos más recientes.
A pesar de estos avances, la mayoría de dispositivos Android todavía están lejos de alcanzar el ciclo de vida que ofrecen otros sistemas, como iOS. Buena parte de los usuarios acaban dependiendo de las ROMs independientes o recurriendo a la compra frecuente de nuevos dispositivos para mantener su información a salvo.
La retirada de soporte para Android 12 es un claro recordatorio de la importancia de elegir modelos que ofrezcan actualizaciones garantizadas durante varios años, especialmente si nuestro ritmo de renovación no es alto o si valoramos la seguridad por encima de otros aspectos.
La decisión de Google de cerrar el capítulo de Android 12 y 12L deja tras de sí a una enorme cantidad de terminales que seguirán funcionando, sí, pero cada vez con mayor riesgo. Estar informados de estos cambios es esencial para anticipar problemas y tomar decisiones que ayuden a proteger tanto nuestra privacidad como el propio dispositivo. Renovar el móvil, instalar una ROM o simplemente reducir su uso para tareas críticas son algunas de las opciones sobre la mesa, pero todas parten de un punto común: el soporte de seguridad es tan importante como cualquier otra característica, y su ausencia puede convertir en vulnerables incluso a los móviles más robustos y fiables del mercado.