Cambiar de móvil o tablet: cómo migrar datos y reciclar tus modelos antiguos

Última actualización: 7 marzo, 2026
  • Usa copias de seguridad en Google, iCloud y herramientas como Smart Switch o Move to iOS para migrar datos sin perder información.
  • Combina nube, tarjetas SD, PC y apps de terceros para transferir archivos entre móviles y tablets de distintos sistemas.
  • Restablece de fábrica y limpia el dispositivo si vas a venderlo o donarlo, o reaprovéchalo como consola, GPS, cámara o centro multimedia.
  • Transforma tu antiguo móvil en dispositivo de pruebas, domótica o respaldo de viaje para alargar su vida y reducir residuos electrónicos.

Cambiar de móvil o tablet modelos antiguos

Estrenar móvil o tablet siempre hace ilusión, pero justo después llega la gran duda: cómo cambiar de dispositivo sin perder nada y qué hacer con el antiguo. Contactos, fotos, WhatsApp, ajustes, documentos, juegos… Hoy en día lo llevamos todo en el bolsillo, así que un cambio mal hecho puede ser un verdadero quebradero de cabeza.

La buena noticia es que existen un montón de herramientas y métodos para migrar datos entre móviles y tablets, incluso entre Android y iOS, de forma sencilla y bastante segura. Además, tu viejo teléfono o tableta no tiene por qué acabar olvidado en un cajón: puede convertirse en consola retro, cámara de seguridad, centro multimedia y mucho más. Vamos a ver, paso a paso y con todo lujo de detalles, cómo hacerlo.

Cambiar de móvil: copiar tus datos de forma segura

Antes de darle uso nuevo a tu antiguo dispositivo, lo primero es traspasar todos tus datos al móvil o tablet recién estrenado. Aquí entran en juego las copias de seguridad en la nube, las apps oficiales de cada marca y algunas herramientas de terceros que simplifican mucho la vida.

Lo más importante es que nunca empieces a borrar nada del dispositivo viejo hasta que hayas comprobado que todo está correctamente restaurado en el nuevo: contactos, fotos, aplicaciones, chats, calendario y demás información personal.

Transferencia de Android a Android

Cuando cambias de un Android a otro Android, tienes la ventaja de que Google ya tiene casi todo preparado para que la migración sea muy automática. Solo con tu cuenta de Gmail puedes recuperar muchas cosas sin romperte la cabeza, aunque conviene rematar el proceso con algunos pasos extra.

Transferir datos entre móviles y tablets

Copia de seguridad en tu cuenta de Google

En prácticamente cualquier móvil Android actual puedes hacer una copia de seguridad completa en Google Drive que incluye datos de apps, historial de llamadas, ajustes del sistema, SMS (en muchos modelos), redes WiFi guardadas y otros elementos clave.

Para ello, en la mayoría de móviles basta con ir a Ajustes > Sistema > Copia de seguridad (puede cambiar un poco según la marca) y activar la opción de copia en Google Drive o “Copia de seguridad en la nube de Google”. Deja que termine el proceso, que puede tardar si tienes muchos datos.

Cuando enciendas el nuevo Android, durante el asistente de configuración verás una pantalla en la que te pregunta si quieres restaurar datos de una copia de seguridad de Google. Inicia sesión con la misma cuenta, elige tu dispositivo anterior y el sistema se encargará de descargar aplicaciones, ajustes y parte de tu información personal.

Transferir con cable o Wi‑Fi entre Android

Además de la nube, muchos móviles recientes permiten clonar datos directamente desde el teléfono antiguo durante la configuración inicial. Suele aparecer una opción del tipo “Copiar datos desde otro dispositivo” o similar.

En este caso, se suele usar un cable USB‑C a USB‑C o un adaptador USB para conectar ambos teléfonos, aunque también existe un modo Wi‑Fi directo. El sistema te guía paso a paso: eliges qué quieres pasar (apps, fotos, mensajes, etc.) y se inicia la transferencia. Es un proceso muy intuitivo y más rápido que depender solo de la copia de seguridad en la nube.

Sincronizar contactos y calendario de Google

Si ya usabas los contactos de tu cuenta de Gmail, no tienes que hacer prácticamente nada para trasladarlos. Simplemente inicia sesión con tu misma cuenta de Google en el móvil nuevo y, siempre que la sincronización esté activada, tus contactos y eventos de calendario aparecerán solos.

En el caso de que tus contactos sigan en la tarjeta SIM, puedes importarlos desde la app de Contactos en el teléfono nuevo (normalmente hay una opción “Importar desde SIM”), y así se copiarán a la cuenta de Google o a la memoria del dispositivo.

En el caso de que necesites guías sobre cómo mover agendas entre plataformas, consulta artículos específicos sobre cómo pasar contactos entre Android y iPhone.

Fotos, vídeos y archivos con Google Fotos y otros servicios

Para la parte multimedia, lo más cómodo es apoyarse en la nube: Google Fotos permite hacer copia automática de todas tus fotos y vídeos cuando el móvil está conectado a Wi‑Fi y con carga.

Una vez hecha la copia, basta con instalar Google Fotos en el nuevo dispositivo y entrar con la misma cuenta. No se descargan todas las fotos al almacenamiento interno (se quedan en la nube), pero podrás acceder a tu galería completa desde cualquier sitio con conexión.

Si prefieres hacerlo a tu manera, siempre te queda la vía clásica: conectar el móvil al ordenador por USB, copiar las carpetas de fotos, vídeos y documentos, y luego pasarlas al teléfono nuevo. Es más manual, pero te asegura que controlas qué mueves y qué no.

Aplicaciones propias de cada fabricante

Además de Google, muchos fabricantes incluyen sus propias apps de clonación como Phone Clone, Mi Mover, etc.. Estas herramientas están pensadas para trasladar datos específicos de la capa de personalización (fondos, diseños de escritorio, ajustes concretos) que a veces se pierden si solo usas la copia de Google.

En muchos casos vienen preinstaladas en el móvil y se activan durante la configuración inicial o desde los ajustes. Son especialmente recomendables si cambias a un móvil de la misma marca, porque la compatibilidad de ajustes y apps es mayor y la sensación es de “tener el mismo móvil, pero nuevo”.

Pasar datos entre iPhone y Android (y viceversa)

Cuando el cambio implica cruzar la frontera entre Android y iOS, la cosa se complica un poco, pero tanto Apple como Google han mejorado mucho los procesos de migración. No vas a perder tus fotos, contactos o correos si sigues los pasos adecuados, aunque algunas apps no podrán llevarse sus datos entre sistemas.

De Android a iPhone con Move to iOS

Apple ofrece una herramienta oficial llamada Move to iOS (Pasar a iOS) para migrar desde un Android a un nuevo iPhone. Se descarga desde Google Play y se usa mientras configuras el iPhone por primera vez.

Durante el asistente de iOS, verás la opción “Transferir datos desde Android”. Al seleccionarla, el iPhone mostrará un código que tendrás que introducir en la app Move to iOS del Android. A partir de ahí podrás elegir qué quieres mover: cuentas de correo, contactos, mensajes, fotos, marcadores del navegador y algunas apps que estén disponibles en iOS.

El proceso requiere que ambos teléfonos estén encendidos, conectados a la misma red Wi‑Fi y con batería suficiente. No se transfieren los datos internos de la mayoría de apps de terceros, pero sí los elementos esenciales para que puedas seguir funcionando en el nuevo sistema sin empezar desde cero.

De iPhone a Android con Google Drive y asistente de Google

Si te pasas de iOS a Android, Google también se ha puesto las pilas para facilitar la vida a quienes venían del ecosistema Apple. Una forma habitual es usar Google Drive en el iPhone para hacer una copia de seguridad de contactos, calendario y fotos.

Instala Google Drive en el iPhone, inicia sesión con tu cuenta de Google y busca la opción de “copia de seguridad” para contactos, eventos de calendario y fotos. Según la cantidad de contenido tardará más o menos. Luego, al encender el nuevo Android e iniciar sesión con esa cuenta, se restaurarán esos datos.

Además, durante el arranque de muchos móviles Android recientes tienes una opción específica del tipo “restaurar desde un iPhone”. En este caso se suelen conectar ambos dispositivos con un cable USB o seguir una guía en pantalla que permite trasladar contactos, parte de las apps disponibles en Android, imágenes y otra información compatible.

Eso sí, hay que tener claro que no se pueden recuperar todos los datos de las aplicaciones de iOS en Android, porque cada sistema gestiona las apps de forma independiente. Lo esencial (contactos, correo, calendario, fotos) sí se suele conservar sin problema.

De iPhone a iPhone con Inicio rápido e iCloud

Si simplemente haces un cambio de iPhone a un modelo más nuevo, el proceso es casi coser y cantar gracias a Inicio rápido de Apple y las copias en iCloud. Con el iPhone antiguo encendido, basta con acercar el nuevo y seguir las instrucciones en pantalla.

Verás un mensaje preguntando si quieres configurar el nuevo dispositivo usando tu Apple ID y los datos del anterior. Si aceptas, se transferirá parte de la información directamente entre teléfonos, y el resto se descargará desde iCloud: contactos, fotos, mensajes, ajustes, apps (que se vuelven a instalar desde la App Store), etc.

Si prefieres no usar Inicio rápido, también puedes configurar el iPhone nuevo desde cero e iniciar sesión con tu Apple ID. Se irán recuperando automáticamente las fotos, contactos y otros datos sincronizados en iCloud, aunque puede tardar un buen rato en completarse si tu biblioteca es muy grande.

Herramientas específicas para móviles Samsung y otras marcas

Además de los procesos genéricos de Google y Apple, algunas marcas han desarrollado soluciones propias muy completas para mover datos desde casi cualquier dispositivo, incluyendo iPhone, Android antiguos e incluso móviles con otros sistemas viejos.

Smart Switch de Samsung para móviles y tablets Galaxy

Si tu nuevo móvil o tablet es un Samsung Galaxy, tienes a tu alcance Smart Switch, una de las herramientas de migración más completas que existen. Sirve tanto para pasar datos desde otro Android como desde iPhone, e incluso desde dispositivos con sistemas ya desaparecidos como Windows Mobile o BlackBerry.

Con Smart Switch puedes transferir contactos, mensajes, registros de llamadas, fotos, vídeos, música, apps, documentos e incluso muchos ajustes de sistema. Además, ofrece dos funciones claves: la copia directa entre dispositivos y la posibilidad de crear una copia de seguridad en tu PC o Mac.

En muchos Galaxy, Smart Switch viene preinstalado. Si no lo ves, puedes descargarlo desde Galaxy Store o Google Play. Suele encontrarse en el menú de Ajustes, en el apartado “Cuentas y copia de seguridad > Smart Switch”. Desde ahí podrás elegir si quieres transferir datos desde otro móvil (por cable o Wi‑Fi) o crear/recuperar una copia en ordenador.

Smart Switch es compatible con iPhone y con cualquier Android que tenga al menos la versión 4.0. La transferencia de datos se cifra en tránsito, y Samsung utiliza también servicios de Google Play para mostrar las cuentas disponibles y ciertos identificadores del dispositivo, siempre con fines de funcionalidad y análisis.

Tablet Clone y otras apps de marcas específicas

En el mundo de las tablets también hay soluciones propias. Huawei, por ejemplo, dispone de Tablet Clone (o Phone Clone), pensada para transferir datos de forma fluida entre tablets Huawei o desde otros dispositivos Android/iOS a una nueva tablet de la marca.

Estas apps suelen permitir mover contactos, registros de llamadas, mensajes, fotos, vídeos, música, documentos e incluso aplicaciones compatibles. Normalmente funcionan por Wi‑Fi directo entre dispositivos, sin necesidad de pasar por un ordenador.

Transferir datos de una tablet antigua a una nueva

Cuando cambias de tablet, el escenario es muy parecido al de los móviles, pero con alguna peculiaridad: a menudo se manejan más documentos, contenido multimedia para ocio o estudio y apps profesionales. Lo ideal es combinar varios métodos para no dejarte nada por el camino.

Herramientas de terceros: iReaShare Phone Transfer y similares

Además de las opciones oficiales, existen programas dedicados como iReaShare Phone Transfer, diseñados para simplificar la migración entre tablets y móviles de distintos sistemas: Android a Android, iOS a iOS, Android a iOS y viceversa.

Este tipo de software suele ser compatible con Android 6.0 o superior e iOS 5.0 o superior, y permite pasar contactos, mensajes de texto, fotos, vídeos, música, registros de llamadas, documentos, calendario y, en algunos casos, aplicaciones. Muchos ofrecen transferencia tanto por USB como por Wi‑Fi y dejan seleccionar exactamente qué tipos de archivos quieres mover.

La ventaja de estas soluciones es que pueden realizar copias muy completas sin depender de servicios en la nube, manteniendo la calidad y el formato originales. Además, generalmente no borran ni sustituyen los datos existentes en la tablet de destino, sino que los añaden.

Tarjeta SD y lectores externos

Si ambas tablets tienen ranura para tarjeta microSD, o cuentas con un lector compatible, tienes a mano un método sencillo: usar la tarjeta como “pendrive” para mover archivos grandes. Es especialmente útil para fotos, vídeos pesados, documentos, películas o música.

Solo tienes que copiar los archivos deseados en la SD desde la tablet antigua, apagar, extraer la tarjeta e introducirla en la tablet nueva. Es un método muy directo, sin cables ni ordenador, aunque se centra en ficheros y no en configuraciones o apps.

Google Drive y otros servicios en la nube

Otra opción muy práctica, sobre todo si no tienes cables a mano, es apoyarte en la nube: Google Drive, Dropbox, OneDrive y similares permiten guardar, sincronizar y compartir archivos entre varios dispositivos con relativa facilidad.

Subes los archivos importantes desde la tablet vieja (o los añades a las carpetas sincronizadas) y, al entrar con la misma cuenta en la tablet nueva, puedes descargarlos o mantenerlos accesibles directamente desde la nube. Eso sí, necesitarás conexión a Internet y algo de paciencia si los ficheros son muy pesados.

Transferir datos mediante ordenador y cable USB

El método de toda la vida sigue siendo eficaz: usar el PC como intermediario. Conecta la tablet antigua al ordenador por USB, copia las carpetas y archivos importantes, desconecta y luego conecta la tablet nueva para pegar el contenido.

Es una forma muy fiable de mover grandes volúmenes de datos sin depender de la velocidad de Internet, ideal cuando la conexión Wi‑Fi es floja o inestable. Además, tienes un control total sobre qué se copia, qué se elimina y cómo se organizan las carpetas.

Preguntas frecuentes al cambiar de tablet

Una duda muy común es si se puede transferir absolutamente todo de una tablet a otra. Cuando ambas son Android, lo normal es que sí puedas mover prácticamente todos los tipos de datos, sobre todo con las herramientas adecuadas. Entre Android y iOS, en cambio, algunas cosas no viajan bien (datos internos de apps, ciertas configuraciones avanzadas).

Sobre la pérdida de datos, si el proceso se hace correctamente y siempre haces una copia de seguridad previa, es poco habitual perder información. Aun así, nunca está de más tener más de una copia (por ejemplo, en el PC y en la nube) antes de ponerte manos a la obra.

Separar trabajo y vida personal con un perfil de trabajo

Si tu nuevo móvil Android va a servir tanto para tu vida personal como para el curro, te puede venir de perlas configurar un perfil de trabajo. Es una función de Android pensada para que el departamento de TI de tu empresa gestione las apps y datos laborales sin tocar tu parte privada.

Al activarlo, verás que las apps de trabajo aparecen con un icono de maletín o en una pestaña llamada “Trabajo”. Puedes tener, por ejemplo, dos aplicaciones de correo: la personal y la corporativa, perfectamente separadas.

Otra ventaja clave es que puedes pausar el perfil de trabajo para no recibir notificaciones laborales fuera de horario: al final del día, en vacaciones o cuando simplemente quieras desconectar. Para activarlo suele ser tu empresa quien facilite los pasos necesarios para registrar el dispositivo y añadir el perfil de trabajo.

Qué hacer con tu móvil antiguo: ideas para darle una segunda vida

Una vez que tus datos están a salvo en el dispositivo nuevo, llega el momento de decidir qué hacer con el anterior. No hace falta que termine olvidado en un cajón: hay muchas formas de aprovecharlo, desde las más clásicas hasta las más frikis.

Venderlo, regalarlo o donarlo

La opción de siempre es sacarle algo de dinero, dárselo a alguien que lo necesite o donarlo a una organización. Sea cual sea tu elección, antes de entregarlo es obligatorio borrar cualquier rastro tuyo.

Lo recomendable es hacer primero una copia de seguridad completa y restablecer el móvil a valores de fábrica. Eso elimina cuentas, fotos, mensajes y cualquier dato personal que no te interesa que acabe en manos de terceros. Una buena limpieza física (pantalla, carcasa, ranuras) también ayuda a dejarlo presentable.

Para venderlo puedes recurrir a plataformas como Wallapop, Milanuncios, foros especializados o tiendas de segunda mano. Otra posibilidad interesante es revisar si la marca de tu nuevo móvil ofrece programas de “trade‑in” o recompra: entregas el antiguo y obtienes un descuento en la compra del nuevo.

Convertirlo en consola retro o consola en la nube

Si tu móvil viejo no es una patata absoluta, seguramente tenga potencia de sobra para convertirse en una pequeña consola portátil llena de juegos retro. Con emuladores legales y tus copias de seguridad de juegos antiguos puedes tener horas de entretenimiento en el bolsillo.

Combinado con un mando tipo Razer Kishi o algún modelo económico de GameSir, el teléfono se transforma prácticamente en una Game Boy moderna o en una mini consola estilo Switch. Ideal para viajes o ratos muertos en el sofá.

También puedes dedicarlo a jugar en la nube con servicios de streaming de videojuegos. De esta forma dejas tu móvil nuevo libre del desgaste que supone tener la pantalla a tope de brillo, el procesador echando humo y la batería bajando a toda velocidad durante largas sesiones.

Para que funcione fino, lo mejor es quitar todo lo innecesario del teléfono, desactivar notificaciones, dejarlo en modo avión con Wi‑Fi encendido e instalar solo las apps de streaming. Si usas un mando con conexión USB en vez de Bluetooth, reducirás la latencia y la experiencia será mucho mejor.

Usarlo como webcam o cámara de seguridad

La cámara de un móvil de hace unos años suele ser muy superior a muchas webcams baratas que aún circulan por ahí. Eso lo convierte en un candidato perfecto para reforzar tus videollamadas.

Con aplicaciones como Camo o DroidCam puedes utilizar tu móvil como webcam para el ordenador, conectándolo por USB o Wi‑Fi. Algunos móviles incluso lo permiten de forma nativa al enchufarlos al PC, pero si no es tu caso, estas apps solucionan la papeleta.

Otra posibilidad es dedicarlo a vigilar tu casa, tu mascota o incluso una impresora 3D. Apps como IP WebCam o AtHome Camera convierten el teléfono en una cámara de seguridad improvisada a la que puedes acceder en remoto desde otro dispositivo.

Convertirlo en GPS o dash cam para el coche

Si tu coche no tiene Android Auto o CarPlay, o simplemente prefieres no castigar tu móvil nuevo en el salpicadero, puedes usar el teléfono antiguo como GPS dedicado y, de paso, como centro multimedia si el coche tiene Bluetooth.

Basta con instalar Google Maps, descargar mapas sin conexión de tu ciudad o incluso de todo el país y usar el móvil como navegador aunque no tenga datos. No tendrás información en tiempo real de tráfico o accidentes, pero sí indicaciones completas para llegar a tu destino.

Solo necesitas un buen soporte para el coche o la moto y, si la batería ya no aguanta mucho, un cargador para el mechero o un puerto USB. Eso sí, es crucial no dejar nunca el móvil en el coche a pleno sol o a temperaturas extremas, porque puede estropearse rápidamente.

Además, puedes convertirlo en una dash cam que graba todo lo que ocurre mientras conduces. Con una app especial o incluso con la cámara nativa, puedes registrar tus trayectos, siempre respetando la normativa de privacidad y sin manipular el móvil durante la marcha.

Centro multimedia, móvil de viaje y cerebro de la casa

Otra forma muy práctica de aprovechar tu viejo smartphone es usarlo como reproductor de música, pelis y series. Descargas contenido sin conexión en tus apps de streaming favoritas y llevas ese dispositivo como “centro multimedia” para viajes largos.

A diario quizá no compense ir con dos móviles encima, pero para trayectos en tren, avión o coche es una solución muy cómoda para no fundir la batería de tu móvil principal viendo vídeos o escuchando música sin parar.

De hecho, mucha gente prefiere viajar con un móvil de repuesto guardado en la maleta por si al principal le pasa algo: robo, rotura, caída al agua… Tener un segundo teléfono cargado puede sacarte de un apuro importante, sobre todo en el extranjero.

Si tienes hogar conectado, también puedes dejar el antiguo como centro de control de domótica en el salón, con apps como Alexa, Google Home, las de tus bombillas, enchufes inteligentes, robot aspirador, etc. Así cualquier persona en casa puede gestionar todo sin necesidad de usar su propio móvil.

Dispositivo para experimentar y aprender a repararlo

Y si eres de los que les gusta trastear, tu viejo móvil puede servirte de “conejillo de indias” para aprender y experimentar. Es el candidato perfecto para probar ROMs personalizadas, rootear, instalar software no convencional y en general perderle el miedo a tocar el sistema.

Incluso puedes animarte a abrirlo y practicar pequeñas reparaciones caseras: cambiar la batería, sustituir una pantalla rota, limpiar el interior… Con las herramientas adecuadas y buenos tutoriales, es una forma estupenda de comprender cómo está construido por dentro un smartphone y adquirir habilidades útiles.

Seamos sinceros: existe el riesgo de que en algún experimento el móvil acabe inutilizado, pero precisamente la gracia está en que no es tu dispositivo principal y te puedes permitir aprender equivocándote. Y si todo sale bien, tendrás un terminal perfectamente resucitado para seguir usándolo en cualquiera de los roles anteriores.

Gestionar bien el cambio de móvil o tablet, aprovechando copias de seguridad, herramientas oficiales y apps de terceros, permite que el salto a tu nuevo dispositivo sea suave y sin dramas, mientras que un poco de imaginación convierte a tus modelos antiguos en aliados para jugar, viajar, vigilar tu casa, controlar la domótica o aprender a reparar tecnología, evitando que acumulen polvo en un cajón y alargando así su vida útil.

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