- Una propuesta innovadora que utiliza la cámara del móvil e inteligencia artificial para identificar y coleccionar gatos reales de la calle.
- El juego garantiza la privacidad de los usuarios procesando las imágenes de forma local y sin revelar ubicaciones exactas en el mapa.
- Su creador, Sebastian Seidel, ya planea funciones sociales para ayudar a encontrar gatos perdidos mediante la colaboración ciudadana.

Si eres de los que no puede evitar pararse a saludar a cada minino que se cruza en su camino, lo nuevo de Sebastian Seidel te va a encantar. Se trata de CatchCat, una aplicación que acaba de aterrizar en Android y que está revolucionando la forma en la que interactuamos con los gatos callejeros a través de la tecnología. La premisa es sencilla pero muy efectiva: salir a la calle, encontrar un felino y, en lugar de solo mirarlo, sumarlo a una colección digital que recuerda inevitablemente al éxito de Niantic.
Aunque la comparación con Pokémon GO es inevitable, este título tiene un alma propia al centrarse en animales de carne y hueso y se suma a los juegos de gatos para móvil más curiosos. El proyecto ha nacido de la mente de un desarrollador independiente que ha sabido captar la atención de miles de usuarios en redes sociales como X (antiguo Twitter), donde la comunidad ya pedía a gritos una versión para otros animales. Por ahora, los usuarios de Android son los únicos que pueden disfrutar de esta experiencia, aunque su creador ya ha confirmado que la versión para iOS está en camino para que nadie se quede sin su dosis de gatitos.
Mecánicas de juego: de la foto a la carta coleccionable
El funcionamiento de CatchCat es bastante curioso y se aleja de los juegos de colección tradicionales. Cuando te topas con un gato por el barrio, abres la aplicación y utilizas la cámara para escanearlo. En ese momento, una inteligencia artificial analiza los rasgos del animal en tiempo real para verificar que, efectivamente, tienes a un felino delante. Para «capturarlo», no lanzas bolas, sino latas de comida mediante un pequeño minijuego que pondrá a prueba tu puntería. Tienes unos tres intentos para lograr que el gato se una a tu equipo antes de que se canse de esperar.
Una vez completado el proceso, el juego genera una ficha personalizada para ese ejemplar concreto. Lo que mola es que cada gato tiene estadísticas propias, como puntos de ataque, defensa o salud, y se le asigna un nivel de rareza que va desde el común hasta el legendario según sus colores o tamaño. Además, toda esta información se guarda en una especie de álbum digital o «cat-dex», donde puedes ponerles nombres personalizados a los nuevos integrantes de tu colección para fardar con tus amigos de los hallazgos más raros de tu zona.
Privacidad y seguridad en el mapa comunitario
Uno de los temas que más suele preocupar en este tipo de aplicaciones basadas en GPS es la seguridad, y Seidel se lo ha currado bastante en este aspecto. Para evitar problemas, el procesamiento de las fotografías se realiza localmente en el propio smartphone, lo que significa que tus imágenes no se suben a servidores externos ni se comparten con terceros. CatchCat busca ser un entorno seguro tanto para los jugadores como para los propios animales, evitando que se muestren ubicaciones demasiado exactas que puedan comprometer la tranquilidad de las colonias felinas.
El juego incluye un mapa donde puedes ver los descubrimientos de otros usuarios, pero siempre manteniendo un margen de privacidad adecuado. Esta infraestructura no solo sirve para la parte lúdica, sino que ha abierto la puerta a una idea que podría ser de gran utilidad pública en el futuro: un sistema para localizar a tu mascota con el móvil. El desarrollador ya está dando vueltas a una función opcional para que la comunidad pueda colaborar si alguien pierde a su mascota, aprovechando la gran cantidad de personas que estarán explorando las calles con la aplicación abierta.
Para mantener el desarrollo del proyecto de forma gratuita, el sistema cuenta con un modelo de monetización muy poco invasivo. Las latas de comida necesarias para las capturas se van recargando automáticamente cada doce horas, aunque si te entran las prisas por completar tu álbum, siempre puedes ver algún anuncio o pasar por caja para conseguir suministros extra de forma inmediata. Es una forma equilibrada de gestionar el progreso sin que el juego se convierta en un incordio de micropagos constantes.
Esta propuesta indie demuestra que todavía hay espacio para innovar en el mercado de los juegos móviles con ideas frescas y sencillas. Al combinar la exploración urbana con el cariño que sentimos por estos animales, CatchCat ha conseguido que dar una vuelta a la manzana sea mucho más divertido y gratificante. Solo queda ver cómo evoluciona la comunidad y si finalmente se implementan esas herramientas sociales que podrían convertir un simple pasatiempo en una plataforma de ayuda real para los dueños de mascotas.