- Control avanzado del gasto eléctrico mediante la integración de skills especializadas y monitoreo de electrodomésticos.
- Automatización de la iluminación y climatización mediante rutinas de geolocalización y sensores de movimiento.
- Eliminación del consumo fantasma utilizando enchufes inteligentes y el modo de bajo consumo de los dispositivos Echo.
Hoy en día, casi todos tenemos un altavoz inteligente en el salón para poner música o preguntar el tiempo, pero la verdad es que estos aparatitos pueden hacer mucho más que eso. Si te has dado cuenta de que la factura de la luz se ha puesto indigesta, aprovechar el ecosistema de Alexa para gestionar la energía de tu casa es una de las jugadas más inteligentes que puedes hacer para cuidar tu bolsillo.
La domótica ya no es cosa de películas de ciencia ficción; ahora es una herramienta real para que no se nos escape ni un vatio. Desde configurar rutinas sencillas hasta instalar sensores que apaguen la luz cuando nos olvidamos, convertir tu vivienda en un hogar eficiente es más fácil de lo que parece y no requiere que seas un experto en informática.
Gestión detallada con la Skill de Clevergy

Una de las novedades más potentes es la posibilidad de usar la skill de Clevergy, que básicamente convierte a Alexa en un gestor energético personal. Con ella, puedes dejar de adivinar cuánto gastas y pasar a tener datos reales sobre tus hábitos de consumo, lo que te permite tomar decisiones basadas en hechos para bajar la factura y, de paso, reducir tu huella de carbono.
Para empezar a usarla, solo tienes que decir «Alexa, abre mi gestor energético». Desde ahí, puedes consultar la tarifa eléctrica del día para saber cuándo es más barato poner la lavadora o pedirle que te diga cuánto has consumido en un periodo concreto, por ejemplo, desde el 1 de julio hasta el 15 de agosto. Además, es muy útil para cazar al electrodoméstico más glotón de la casa preguntándole directamente cuál ha sido el que más ha gastado el último mes.
Si quieres poner esto en marcha, los pasos son bastante directos: primero, instala las apps de Alexa y Clevergy en tu móvil y regístrate en esta última. Luego, ve a la sección de integraciones en el perfil de Clevergy y dale al botón de conectar con Alexa. Finalmente, en la app de Alexa, busca la skill de Clevergy en el apartado de «Skills y juegos», vincula tu cuenta con tus credenciales y selecciona la dirección de tu domicilio. Una vez hecho esto, puedes pedirle consejos específicos sobre cómo ahorrar en la luz mediante comandos de voz.
Adiós al consumo fantasma y luces encendidas

Seguro que tienes en casa alguna regleta con el standby de la tele, la consola o el cargador del portátil que siempre están encendidos. Ese gasto fantasma parece insignificante, pero a final de año suma bastantes euros. La solución es usar enchufes o regletas inteligentes agrupadas por habitaciones en la app de Alexa. Puedes crear una rutina para que, a la hora de irte a dormir, se corte la corriente de estos dispositivos automáticamente.
Otro problema clásico es salir de casa con prisas y dejar la luz del pasillo o el ventilador funcionando. Para evitarlo, puedes usar la geolocalización de Alexa. Esta función detecta cuando tu smartphone se aleja, por ejemplo, a más de 150 metros de casa, y activa la rutina «Fuera de Casa», que apaga todas las bombillas y enchufes inteligentes para que no consumas energía innecesaria mientras no estás.
Si tienes niños en casa o zonas de paso constante como el baño, lo ideal es instalar sensores de movimiento compatibles. Puedes programar que, si el sensor no detecta a nadie durante tres minutos, Alexa apague la luz inmediatamente. Es una forma sencilla de evitar que las bombillas se queden encendidas durante horas por un simple despiste.
Optimización de la climatización y hardware

La calefacción y el aire acondicionado son, sin duda, el agujero negro por donde se va la mayor parte del dinero. Vincular un termostato inteligente con Alexa te permite crear perfiles térmicos estrictos y apoyarte en apps para medir la temperatura en el interior de tu casa. Por ejemplo, puedes decir «Alexa, me voy a dormir» y que el asistente ajuste la temperatura automáticamente para que no gastes potencia climática excesiva durante la noche.
Además del control externo, los propios dispositivos de Amazon están diseñados para ser eficientes. Muchos modelos de Echo y Fire TV cuentan con un modo de bajo consumo que se activa solo cuando el dispositivo está en reposo, reduciendo la electricidad que consumen sin que tengas que hacer nada manualmente. En el caso de los Echo Show, puedes decir «Alexa, apaga la pantalla» para que deje de emitir imágenes pero siga atenta a tus órdenes.
Para quienes buscan el hardware adecuado, Amazon ofrece opciones para todos los bolsillos: desde el Echo Dot, que es la puerta de entrada más económica, hasta el Echo Hub, que sirve como centro de mando para gestionar todos los dispositivos conectados de tu hogar digital.

La combinación de herramientas de monitoreo como Clevergy, la automatización mediante sensores y geolocalización, y la gestión inteligente de la climatización permite transformar cualquier vivienda en un espacio sostenible. Al integrar estas funciones y aprovechar el modo de bajo consumo de los altavoces, es posible reducir drásticamente el gasto eléctrico mensual sin renunciar a la comodidad de la tecnología moderna.