- El mensaje “obteniendo dirección IP” suele deberse a fallos de configuración en Android o en el router, especialmente en DHCP, filtrado MAC y cifrado Wi‑Fi.
- En el móvil es clave revisar redes guardadas, restablecer ajustes de red, probar IP estática y, en modelos recientes, desactivar la dirección MAC aleatoria en la red problemática.
- En el router conviene reiniciar a fondo, actualizar firmware, revisar filtros MAC y firewall, y usar un cifrado moderno como WPA2‑PSK o WPA3 para una conexión estable.
- Si tras probar todo en distintas redes el fallo persiste solo en ese teléfono, puede haber un problema de hardware o un dispositivo ya obsoleto frente a las redes actuales.
Cuando el móvil se queda eternamente en el mensaje de “obteniendo dirección IP” al conectarse al Wi‑Fi, la sensación de atasco es total: ves la red, metes la contraseña, parece que va a entrar… y nada. A veces se pasa minutos así, se conecta un momento y vuelve a perder la conexión. Por suerte, aunque es un fallo muy molesto, suele tener solución si sabes dónde tocar.
Este problema puede venir tanto de tu teléfono Android como del router o punto de acceso Wi‑Fi, e incluso de pequeñas opciones “ocultas” como el filtrado MAC o el firewall. Además, en móviles modernos entran en juego cosas como la dirección MAC aleatoria o los servicios de Google Play. Vamos a ver, paso a paso, todas las causas posibles y qué puedes hacer en cada caso para que el Wi‑Fi vuelva a ir fino.
Por qué aparece el mensaje de “obteniendo dirección IP”
Para que un móvil se conecte al Wi‑Fi, el router debe asignarle una dirección IP interna mediante DHCP; si algo falla en ese intercambio, el teléfono se queda en el bucle de “obteniendo dirección IP” y no llega a navegar. Este error puede deberse a una mala configuración, a un fallo de software o incluso a un problema físico del dispositivo.
En muchos casos el origen está en una configuración incorrecta del propio Android: ajustes de red corruptos, redes guardadas que dan conflicto, uso de direcciones IP poco compatibles o algún bug puntual tras una actualización. También puede influir la función de dirección MAC aleatoria, que algunos móviles usan por defecto y que, con ciertos routers, provoca comportamientos extraños.
No hay que olvidar la parte del router: un filtrado de direcciones MAC mal configurado, un firmware desactualizado, un cifrado Wi‑Fi anticuado o un firewall demasiado agresivo pueden cortar la asignación de IP sin que lo parezca. Incluso puede haber reglas internas en el router que asignen IP fijas a ciertos dispositivos y dejen fuera al resto.
Menos habitual, pero posible, es que el problema sea de hardware: antena Wi‑Fi dañada, mala calidad de construcción o interferencias intensas de otras redes y aparatos. En este caso, el teléfono ve la red pero no consigue establecer una conexión estable y se queda atrapado en la fase de obtención de IP.
Soluciones cuando el problema está en el móvil
Lo primero es descartar que el fallo sea de tu teléfono Android y de su configuración de red. Antes de meterte en cambios drásticos, conviene probar los ajustes más sencillos que suelen arreglar buena parte de los casos.
Reiniciar el móvil y usar el modo avión
Puede sonar básico, pero muchos fallos de red se arreglan con un simple reinicio del dispositivo o activando el modo avión unos segundos. Android resetea todos los módulos inalámbricos (Wi‑Fi, datos móviles, Bluetooth, NFC, localización…) y fuerza una nueva negociación con el router.
Primero prueba a activar el modo avión desde los accesos rápidos, espera 15-30 segundos y desactívalo. Si el móvil sigue clavado en “obteniendo dirección IP”, realiza un apagado completo y vuelve a encender. Este tipo de reinicio limpia pequeños bloqueos de aplicaciones y procesos del sistema que pueden estar interfiriendo con el Wi‑Fi.
Olvidar la red Wi‑Fi y volver a conectarse
Si llevas tiempo conectado a la misma red, es posible que haya datos guardados que causen conflictos. Una forma rápida de “empezar de cero” es eliminar la red Wi‑Fi guardada y volver a añadirla como si fuera la primera vez.
En la mayoría de móviles Android, el proceso es similar: entras en Ajustes > Conexiones > Wi‑Fi, tocas la red problemática y eliges la opción de “Olvidar” o “Eliminar”. Esto borra la contraseña almacenada y cualquier parámetro adicional. Después, vuelve a seleccionar tu Wi‑Fi, introduce de nuevo la clave o recupera la contraseña Wi‑Fi y comprueba si deja de aparecer el mensaje de obtención de IP.
Ten en cuenta que, según la capa de personalización (One UI, MIUI, etc.) y la versión de Android, los nombres de los menús pueden cambiar, pero siempre se basa en el mismo concepto: acceder a la red concreta y eliminarla. Si tienes otra red a mano (por ejemplo, el Wi‑Fi del trabajo o un punto de acceso del móvil de otra persona), prueba a conectarte allí para ver si el problema es solo con tu red de casa o con cualquier red. Si gestionas varias redes, también puedes priorizar redes Wi‑Fi en Android para mejorar la conexión.
Restablecer los ajustes de red de Android
Si borrar la red no basta, el siguiente paso lógico es restablecer todos los ajustes de red del móvil. Esto borra todas las redes Wi‑Fi guardadas, contraseñas, conexiones Bluetooth y otros parámetros de conectividad que puedan estar corruptos.
En términos generales, puedes hacerlo así: abre la app de Ajustes y entra en Sistema, Configuración adicional o Administración general (depende de la marca). Dentro, busca el apartado “Restablecer” o “Opciones de restablecimiento” y selecciona “Restablecer ajustes de red”. Android te pedirá el PIN, patrón o huella como confirmación y, al aceptarlo, reiniciará toda la configuración de red.
Tras este proceso tendrás que volver a introducir las contraseñas Wi‑Fi y enlazar tus dispositivos Bluetooth, porque el móvil los habrá olvidado. A cambio, eliminas de golpe cualquier configuración rara heredada de versiones anteriores, aplicaciones o cambios que hicieras sin recordar.
Usar una dirección IP estática en el móvil
En muchas redes, el router asigna las direcciones automáticamente mediante DHCP, pero a veces este sistema falla y el móvil se queda atascado. Una posible solución es configurar una IP estática en Android para esa red concreta, de forma que el teléfono no dependa del servidor DHCP del router.
Para hacerlo, entra en Ajustes > Wi‑Fi, mantén pulsada la red que da problemas y elige “Administrar ajustes de red” o similar. Activa las “Opciones avanzadas” y busca el campo “Ajustes de IP”, que normalmente estará en “DHCP”. Cámbialo a “Estático” y se abrirán los campos para introducir la IP, puerta de enlace y DNS.
Lo habitual es usar la misma subred que el router. Por ejemplo, si el router es 192.168.1.1, puedes poner al móvil una IP 192.168.1.X cambiando solo el último número (entre 2 y 255) y asegurándote de que no la usa otro dispositivo. La puerta de enlace suele ser la IP del router y los DNS puedes dejar los del router o usar públicos (por ejemplo, 8.8.8.8 y 1.1.1.1). Una vez guardado, prueba si el mensaje de “obteniendo dirección IP” desaparece.
Ten presente que al escoger IP estática, el móvil siempre se conectará con esa misma dirección. Si en el futuro cambias la configuración del router, reseteas todo o el administrador de la red ajusta otro rango, podrías tener conflictos. Es una solución útil para diagnosticar y, en algunos casos, para dejarla fija, pero conviene saber exactamente qué se está haciendo.
Desactivar la dirección MAC aleatoria y usar la MAC real
Muchos móviles actuales usan por defecto una dirección MAC aleatoria para cada red, con el objetivo de mejorar la privacidad y que no se pueda rastrear tan fácilmente el dispositivo. El problema es que algunos routers o filtros MAC no se llevan nada bien con esta función.
Hay usuarios que han comprobado que el bucle de “obteniendo dirección IP” desaparece al desactivar la MAC aleatoria y usar la MAC física del teléfono. Para ello, entra en la configuración de la red Wi‑Fi (igual que antes, manteniendo pulsada la red y entrando en “Administrar red” u opción similar) y busca la sección relacionada con “Tipo de dirección MAC” o “Privacidad”. Cambia la opción de “Aleatoria” o “Privada” a “Usar dirección MAC del dispositivo” o equivalente.
Después, olvida la red y vuelve a conectarte ya con la MAC original del móvil. Si en tu router hay filtrado por MAC, quizá tengas que añadir ahora esta dirección real a la lista permitida. En muchos casos, este simple cambio es lo que desbloquea el acceso.
Cambiar el nombre del dispositivo Android
Puede sorprender, pero hay reportes de casos en los que el problema de error al obtener la IP se solucionaba cambiando el nombre del teléfono. Algunos servicios o herramientas de red identifican mal determinados nombres genéricos o cadenas extrañas y generan conflictos.
Para probarlo, ve a Ajustes > Acerca del teléfono (o un menú similar) y localiza el campo donde se muestra el nombre del dispositivo. Cámbialo por algo sencillo, sin caracteres raros, guarda los cambios y prueba de nuevo a conectarte al Wi‑Fi. En móviles que se gestionan desde “Encontrar mi dispositivo” o desde la cuenta de Google, también puedes modificar el nombre desde el navegador.
Borrar la caché de los Servicios de Google Play
En Android, los Servicios de Google Play intervienen en multitud de procesos internos, incluidos algunos relacionados con la conectividad y la gestión de cuentas. Si su caché se corrompe, puede provocar comportamientos extraños, entre ellos fallos de asignación de IP.
Para vaciar la caché, entra en Ajustes > Aplicaciones (o “Gestor de apps”), busca “Servicios de Google Play”, entra en “Almacenamiento” y toca en “Borrar caché”. No borres los datos completos, solo la memoria caché. Esta operación es segura y muchas veces elimina conflictos que parecían no tener relación con Google.
Actualizar el sistema operativo del smartphone
Otra causa posible es que estés usando una versión de Android antigua o con errores conocidos en la gestión del Wi‑Fi. Los fabricantes van corrigiendo estos problemas mediante actualizaciones de sistema y parches de seguridad.
Para comprobarlo, entra en Ajustes > Sistema > Actualizaciones de software (o un menú similar según la marca) y busca nuevas versiones. Si hay una actualización disponible, descarga e instálala con buena batería y, a ser posible, conectado a otro Wi‑Fi que sí funcione o usando datos móviles. Tras actualizar, reinicia y prueba de nuevo la conexión.
Resetear el móvil a valores de fábrica (último recurso)
Si nada de lo anterior funciona y estás casi seguro de que el fallo viene del teléfono, puedes plantearte un restablecimiento de fábrica. Es una medida drástica, pero limpia por completo el sistema y elimina cualquier rastro de configuraciones dañadas, apps conflictivas o actualizaciones mal aplicadas.
Antes de hacerlo, es imprescindible crear una copia de seguridad de tus fotos, archivos, contactos y aplicaciones. Puedes usar la copia en la nube de Google, un ordenador o ambas cosas. Después, en Ajustes > Sistema > Restablecer, busca la opción de “Restablecer datos de fábrica”. Ten en cuenta que se borrará todo el contenido del teléfono y volverá al estado inicial, por lo que tendrás que volver a configurarlo desde cero y restaurar la copia de seguridad que tengas.
Cuando el fallo viene del router o punto de acceso
Si has probado con tu móvil en otras redes y se conecta sin problema, lo más probable es que el lío esté en el router de casa, en un repetidor Wi‑Fi o en el punto de acceso concreto al que intentas entrar. En este caso hay varias comprobaciones que merece la pena hacer.
Reiniciar el router correctamente
Apagar y encender el router a lo loco no siempre vale; lo recomendable es hacer un reinicio completo dejando el equipo apagado al menos 30 segundos. Así se vacía bien la memoria RAM del aparato y se limpian pequeños fallos internos, incluidos bloqueos del servidor DHCP que asigna las IP.
Apaga el router (y cualquier repetidor o PLC al que te conectes), espera medio minuto y enciéndelo de nuevo. Cuando todas las luces se estabilicen, intenta conectar el móvil de nuevo. Si estabas usando un repetidor Wi‑Fi o PLC, reinícialos también, porque muchas veces el error de IP lo genera el repetidor y no el router principal.
Revisar el filtrado MAC del router

Muchos routers ofrecen la opción de filtrar por dirección MAC para controlar qué dispositivos pueden conectarse. Si tu móvil no está en la lista permitida (o está en una lista de bloqueo), se quedará en “obteniendo IP” sin llegar a navegar.
Para revisar esto, entra en la interfaz de administración del router desde el navegador. Normalmente se accede con una dirección tipo 192.168.1.1 (mírala en la pegatina del router si no la sabes) y con un usuario y contraseña que también suelen venir impresos. Una vez dentro, busca la sección de Wi‑Fi o seguridad inalámbrica, y dentro de ella algo como “Filtro de direcciones MAC” o “Control de acceso”.
Si el filtrado está activo, comprueba si tu dispositivo aparece en la lista de bloqueados o simplemente desactiva temporalmente el filtro MAC para ver si el móvil logra conectarse. Si al desactivarlo ya no aparece el error de obtención de IP, ya sabes que el problema estaba ahí. Después puedes reconfigurarlo de forma más ordenada o dejarlo apagado y reforzar la seguridad con una buena contraseña.
Cambiar el cifrado y la seguridad de la red Wi‑Fi
El tipo de cifrado de la red también influye. Algunos móviles dan problemas con métodos de seguridad antiguos como WEP o con configuraciones mixtas raras. Además, cifrados obsoletos son mucho menos seguros y se pueden romper con herramientas de fuerza bruta.
Entra de nuevo en la configuración Wi‑Fi del router y comprueba qué modo de seguridad estás usando. Lo más recomendable hoy por hoy es WPA2‑PSK con AES, o WPA3 si tu router y tus dispositivos son compatibles. Evita WEP y configuraciones que mezclen varios modos incompatibles. Tras cambiar el cifrado, guarda la configuración, reinicia el router si es necesario y vuelve a introducir la contraseña en tu móvil.
Actualizar el firmware del router
Al igual que con los móviles, los routers necesitan tener un firmware actualizado para corregir fallos y vulnerabilidades. En algunos modelos antiguos, errores en la gestión del DHCP o de las tablas de direcciones pueden provocar problemas al asignar IP a ciertos dispositivos.
Normalmente la actualización se hace desde el propio panel del router, en un apartado tipo “Actualización de firmware” o “Software del router”. En muchos modelos modernos basta con pulsar en “Buscar actualización” para que el propio equipo descargue e instale la nueva versión. En otros tendrás que descargar primero el fichero desde la web del fabricante.
Mantener el firmware al día no solo ayuda con la estabilidad y el rendimiento de la red, sino que también reduce el riesgo de ataques que puedan colapsar el router o manipular la asignación de direcciones IP.
Comprobar el firewall del router u otros equipos
Algunos routers, firewalls externos o incluso suites de seguridad avanzadas pueden tener reglas demasiado restrictivas que bloqueen el tráfico de obtención de IP desde dispositivos móviles. Si el firewall corta las peticiones DHCP, el móvil nunca recibe su dirección y se queda en el bucle eterno.
Si sospechas de esto, entra en la configuración del firewall del router o del equipo que haga de puerta de enlace y revisa las reglas. Como prueba, puedes desactivar temporalmente el firewall para ver si el móvil consigue conectarse sin problemas. Si al desactivarlo el error desaparece, tendrás que ajustar las reglas para permitir el tráfico DHCP y el acceso de tu dispositivo concreto.
Eso sí, desactivar el firewall deja tu red más expuesta, así que solo deberías hacerlo de forma puntual y controlada. Si no te manejas bien con estas opciones, puede ser buena idea consultar con alguien con experiencia o con el servicio técnico de tu operador.
Posibles fallos de hardware y móviles obsoletos
Si has revisado tanto el móvil como el router, has probado en varias redes y el error persiste, toca plantearse que pueda haber un problema físico en la antena Wi‑Fi del teléfono o que el dispositivo se haya quedado anticuado frente a las redes y estándares modernos. En estos casos, consulta cómo mejorar la estabilidad del Wi‑Fi en móviles con hardware antiguo.
Problemas en la antena Wi‑Fi o interferencias
En terminales de gamas muy económicas o con ciertos años, no es raro que la antena Wi‑Fi tenga una calidad limitada o incluso un defecto. Esto se traduce en una recepción muy pobre, cortes constantes o incapacidad para establecer correctamente la conexión aunque la red aparezca en la lista.
A esto se suman las interferencias de otras redes o dispositivos (microondas, teléfonos inalámbricos, otros routers) que operan en las mismas frecuencias. Si hay mucha saturación, la comunicación entre el móvil y el router puede volverse inestable y el teléfono quedarse “enganchado” en la etapa de obtención de IP, sobre todo en redes débiles o saturadas.
En estos casos, además de comprobar el comportamiento del móvil en otras redes y a distintas distancias del router, puede ayudar cambiar de canal Wi‑Fi o usar la banda de 5 GHz si tanto el router como el teléfono la soportan. Si solo tu móvil tiene problemas mientras otros dispositivos van bien en el mismo sitio, la sospecha de fallo de hardware gana fuerza.
Cuándo plantearse cambiar de móvil
Aunque fastidie, hay situaciones en las que lo más sensato es cambiar de teléfono porque el actual se ha quedado obsoleto o directamente ya no es compatible con las redes y estándares modernos. Dispositivos muy antiguos pueden no manejar bien ciertos tipos de cifrado, bandas de frecuencia o velocidades actuales.
Además, un móvil que ya no recibe actualizaciones de seguridad es más vulnerable a malware, robos de datos y otros ataques, y puede dar problemas de rendimiento al acceder a apps y servicios que asumen conexiones más rápidas y estables. Si tu teléfono falla en varias redes, no recibe parches desde hace años y presenta otros síntomas de envejecimiento, quizá sea el momento de valorar un cambio.
Al final, el error de “obteniendo dirección IP” suele resolverse combinando varias de las medidas anteriores: revisar la configuración de Android, probar a usar IP estática, desactivar la MAC aleatoria, reiniciar y actualizar el router, e incluso ajustar cifrado, filtrados y firewall. Solo en casos muy puntuales será culpa de un daño físico en el móvil o de que el equipo se haya quedado irremediablemente atrás, pero conviene tenerlo en mente si nada más funciona y el resto de dispositivos de la casa se conectan sin historias.