Si acabas de cambiar de móvil o has actualizado tu teléfono y de repente te aparece una barra pequeñita abajo en lugar de los clásicos botones, probablemente te estés preguntando cómo va esto de habilitar los gestos de navegación en Android. Tranquilo, no eres el único: el salto de los tres botones de toda la vida a los gestos puede liar un poco al principio, pero una vez te acostumbras es bastante cómodo y te deja más espacio de pantalla.
Antes de tocar nada conviene entender que, según el fabricante (Samsung, Xiaomi, Huawei, Google, etc.) y la versión de Android que lleve tu móvil, la ruta de menús y algunos gestos pueden cambiar un poco. Aun así, hay una serie de opciones y movimientos que se repiten casi siempre y que te voy a explicar paso a paso para que puedas activar, usar y personalizar la navegación por gestos sin miedo a equivocarte.
Opciones de navegación en Android: botones y gestos
En la mayoría de teléfonos Android actuales puedes elegir entre varias formas de moverte por el sistema, y es importante conocerlas para decidir si te quedas con lo clásico o apuestas por una navegación más moderna basada en gestos.
Lo más habitual sigue siendo el sistema clásico con tres botones virtuales en la parte inferior de la pantalla (Atrás, Inicio y Multitarea), que viene de versiones antiguas de Android y que todavía usan muchos usuarios por costumbre y porque se ve muy claro qué hace cada botón.
Además de esos tres botones, muchos móviles ofrecen un modo intermedio de barra de navegación con dos botones o distintos diseños de la botonera, donde se reduce el número de iconos en pantalla pero sigues teniendo controles fijos para moverte por el sistema sin recurrir por completo a los gestos.
La tercera vía es la llamada navegación por gestos o gestos de pantalla completa, que elimina casi por completo los botones visibles y los sustituye por deslizamientos desde los bordes o desde la parte inferior del móvil, liberando espacio para el contenido y dándole un aspecto más limpio a la interfaz.
Esta navegación basada en gestos no es exclusiva de Apple y su iPhone X, aunque ahí se popularizó muchísimo; en la mayoría de teléfonos Android con versión 9 (Android Pie) o superior ya se puede activar un sistema de gestos muy parecido al de los iPhone, adaptado a cada capa de personalización.
¿Cómo activar los gestos de navegación en Android?
La forma exacta de llegar al menú de navegación puede cambiar de un modelo a otro, pero en casi todos los casos se hace desde la app de Ajustes. Es clave que sepas que el nombre de algunas opciones puede variar, pero la idea es siempre ir al apartado donde se decide si quieres botones o gestos en la parte inferior de la pantalla.
En muchos móviles el primer paso será abrir la aplicación de Configuración o Ajustes del sistema, que suele tener el icono de una rueda dentada y se encuentra tanto en el cajón de aplicaciones como en la pantalla de inicio.
En ciertos dispositivos, especialmente en móviles con Android casi puro (como los Pixel), tendrás que entrar en el bloque llamado Sistema dentro de Ajustes, donde se agrupan funciones generales como idioma, copia de seguridad y un apartado específico de gestos.
Dentro de ese menú de Sistema suele aparecer una sección llamada Gestos, que es donde Android concentra atajos como levantar el móvil para silenciar, abrir la cámara con un doble giro de muñeca y, muy importante, el modo de navegación por gestos que nos interesa ahora.
En otros teléfonos, sobre todo en marcas que personalizan más el sistema, la configuración de la barra inferior se ubica en las opciones de Pantalla, Barra de navegación, Botones de navegación o Navegación del sistema, de modo que tendrás que entrar en ese apartado concreto para poder elegir el tipo de control.
Una vez dentro de ese menú verás normalmente dos grandes grupos: por un lado la navegación con botones (en versión clásica de tres teclas o con dos botones) y, por otro, la opción de gestos en pantalla completa o navegación por gestos, que es la que debes seleccionar si quieres que desaparezcan los botones tradicionales.
Cuando marcas el modo de gestos, el propio sistema te avisará de que la fila de botones de la parte inferior se ocultará y se sustituirá por un pequeño indicador (a veces una línea, a veces nada visible), y a partir de ese momento tendrás que usar deslizamientos para volver a Inicio, retroceder o mostrar las apps recientes.
Si te cuesta encontrar el menú concreto porque tu capa de personalización lo tiene bien escondido, puedes usar el buscador integrado en la app de Ajustes y escribir términos como “gestos”, “navegación” o “botones” para ir directamente a la pantalla donde se cambia entre navegación por gestos y navegación mediante botones virtuales.
¿Cómo usar los gestos de navegación cuando ya están activados?
Una vez activados los gestos de pantalla completa, tu forma de moverte por el sistema cambia por completo, así que conviene aprender los movimientos básicos hasta que los tengas tan interiorizados como los viejos botones.
El gesto más utilizado será el de volver a la pantalla de inicio, que suele hacerse deslizando rápidamente un dedo desde la parte inferior de la pantalla hacia arriba, igual que si empujaras la app hacia fuera para regresar al escritorio de tu móvil.
Para abrir la vista de aplicaciones recientes o multitarea normalmente tendrás que deslizar desde abajo hacia arriba y mantener el dedo un instante en la mitad de la pantalla, de modo que se muestren todas las apps abiertas en forma de tarjetas o ventanas minimizadas para que puedas cambiar entre ellas o cerrarlas.
El gesto de retroceso o volver a la pantalla anterior suele hacerse deslizando desde el borde izquierdo de la pantalla hacia el centro, o desde el borde derecho hacia el centro, lo que sustituye al clásico botón Atrás y te permite ir al paso anterior dentro de una app o cerrar una app y regresar a la anterior.
En algunos teléfonos, especialmente con personalizaciones como MIUI, EMUI o One UI, también se aprovechan los gestos hacia arriba para abrir la lista de apps recientes si el deslizamiento se hace desde una determinada zona de la barra inferior, o se reservan movimientos para acceder al cajón de aplicaciones desde la pantalla de inicio.
Cuando uses el sistema de gestos, recuerda que al deslizar hacia los lados desde la zona inferior se puede navegar de una app reciente a otra, de forma similar a como harías con un atajo tipo Alt+Tab en un ordenador, ganando mucha velocidad al cambiar entre aplicaciones en uso.
En muchas capas de personalización, si deslizas hacia arriba desde la barra inferior sin llegar a soltar el dedo y lo mantienes presionado, verás que la lista de aplicaciones en segundo plano aparece y puedes desplazarte lateralmente por ellas, soltando cuando la app que quieres usar esté centrada.

Gestos de zoom y rotación de pantalla en Android
Aunque no forman parte de la navegación del sistema como tal, en el día a día vas a usar continuamente otros gestos táctiles de Android que conviene dominar si quieres moverte con soltura por webs, mapas, fotos o cualquier tipo de contenido visual.
Cuando estás viendo una página web, un mapa o una imagen, puedes tocar dos veces un elemento para ampliar su tamaño, lo que resulta muy útil para hacer zoom rápido sobre un trozo concreto sin tener que abrir la típica pinza de dedos.
Otra forma de acercar o alejar el contenido consiste en apoyar dos o más dedos sobre la pantalla y realizar el gesto de abrir o cerrar los dedos, lo que todo el mundo conoce como gesto de pellizco, que sirve para acercar detalles o ver el conjunto en muchas apps.
En la práctica, si separas los dedos al pellizcar la pantalla conseguirás aumentar el tamaño de aquello que estás viendo, mientras que si juntas los dedos al hacer el pellizco reducirás el nivel de zoom hasta lograr una vista más general del contenido.
También es frecuente que quieras controlar la rotación automática de la pantalla, que hace que la interfaz pase de vertical a horizontal cuando giras el móvil, algo muy cómodo para ver vídeos o fotos pero que a veces puede resultar molesto si lo hace cuando no toca.
Para activar o desactivar ese giro automático, basta con desplegar los ajustes rápidos deslizando desde la parte superior de la pantalla hacia abajo con dos dedos y tocar en el icono de “Girar automáticamente” o “Rotación automática”, que permitirá o bloqueará el cambio de orientación al rotar el teléfono.
¿Cómo activar la navegación por gestos en móviles con Android casi puro?
En dispositivos con una experiencia muy cercana a Android original (como muchos teléfonos de Google o algunos modelos que apenas modifican el sistema) el proceso para habilitar los gestos está bastante unificado y es sencillo de seguir.
Normalmente tendrás que abrir la app de Ajustes y bajar hasta el apartado Sistema, que suele ser una de las últimas secciones, donde se incluyen opciones algo más avanzadas relacionadas con el funcionamiento general del dispositivo.
Dentro de Sistema verás un menú llamado Gestos, donde se recopilan todos los atajos disponibles, y ahí encontrarás una opción dedicada al modo de navegación, que puede aparecer con nombres como “Navegación del sistema”, “Modo de navegación” o similares.
En esa pantalla podrás cambiar de la navegación de botones a la navegación gestual, que en muchos casos sustituye el botón de recientes por gestos basados en el botón de inicio o directamente por una barra deslizante en la parte inferior.
En versiones modernas, sobre todo a partir de Android 10 y 11, Google fue puliendo este sistema para que los deslizamientos desde los lados equivalgan a ir atrás, mientras que un toque o deslizamiento corto desde la parte inferior te permite cambiar de app o volver al escritorio.
Algunos sistemas antiguos, como las primeras betas de Android P, incluían la navegación por gestos desactivada de fábrica y escondida en una opción con nombre en inglés tipo “Swipe up on Home button”, que había que activar manualmente para que el botón de inicio se convirtiera en el centro de todos los gestos.
En ese modo, el botón de recientes desaparecía de la barra y su función pasaba a conseguirse deslizando hacia arriba sobre el botón de inicio, dejando un gesto corto para mostrar las apps usadas recientemente y un gesto más largo para abrir el cajón de aplicaciones.
Gestos específicos en Android P y primeras implementaciones
Cuando Google empezó a experimentar con la navegación por gestos en Android P, se centró en un sistema muy ligado al botón de inicio situado en el centro de la barra inferior, sobre el cual se construían casi todos los movimientos soportados.
Si querías abrir el cajón de aplicaciones desde la pantalla principal necesitabas deslizar hacia arriba desde el botón de inicio haciendo un gesto largo, que llegase prácticamente hasta la parte superior de la pantalla para no quedarte por el camino en la multitarea.
Para ver las aplicaciones recientes bastaba con hacer un deslizamiento más corto hacia arriba desde ese mismo botón de inicio, lo que reemplazaba al antiguo botón cuadrado de “Recientes” y mostraba las apps usadas últimamente en forma de carrusel.
Otra de las novedades de esa época fue la posibilidad de cambiar entre apps deslizándose horizontalmente sobre el botón de inicio, que actuaba como un control deslizante: lo movías a derecha o izquierda para ir viendo las apps en segundo plano y te quedabas en la que necesitabas.
Este mismo gesto soportaba una especie de atajo rápido a la aplicación anterior, de forma que si deslizabas el botón de inicio rápidamente hacia la derecha el sistema te enviaba directamente a la última app utilizada, y si repetías el gesto alternabas entre ambas.
La forma de cerrar una app desde la vista de recientes apenas cambió: seguías teniendo que deslizar la ventana correspondiente, aunque en Android P la dirección pasó a ser hacia arriba en lugar de lateral, mientras que si deslizabas hacia abajo sobre una tarjeta la aplicación volvía a ponerse en primer plano.
¿Dónde encontrar los ajustes de gestos si tu móvil los esconde?
En algunos teléfonos la opción de gestos de navegación no está justo donde te esperas, bien porque el fabricante la ha reubicado en su capa de personalización o porque ha decidido agruparla con otros ajustes relacionados con la pantalla de inicio.
Una de las formas más prácticas de localizarla es abrir la app de Ajustes y usar el cuadro de búsqueda que aparece en la parte superior, escribiendo términos como “gestos”, “gestos de pantalla” o “navegación del sistema” hasta que veas la opción correspondiente en los resultados.
En determinados modelos, al escribir la palabra “gestos” verás una entrada llamada algo tipo “Gestos de pantalla completa” o “Gestos de navegación”, que te llevará a un menú donde simplemente tendrás que elegir entre la navegación por gestos o los controles por botones virtuales.
En otros dispositivos el fabricante prefiere agruparlo en el menú de Pantalla de inicio o Pantalla, dentro del cual encontrarás un subapartado llamado Navegación del sistema, Barra de navegación o nombre similar que te permitirá alternar entre botones y gestos como forma principal de control.
Si tu móvil incluye un apartado específico de Ajustes adicionales o Funciones avanzadas, también puede que la opción se encuentre allí, combinada con ajustes de reproducción a pantalla completa, ocultación de la barra inferior o configuraciones extra de accesibilidad.
¿Cómo ocultar temporalmente los botones sin usar gestos completos?
Puede que no quieras dar el salto total a la navegación por gestos, pero sí te interese ocultar puntualmente los botones táctiles (Inicio, Atrás y Multitarea) para ganar unos milímetros de pantalla al ver una película, una galería de fotos o un juego.
- En móviles con capa EMUI (Huawei, por ejemplo) se suele permitir que pases el dedo de izquierda a derecha sobre la barra de botones para esconderla, y luego solo tienes que arrastrar desde el borde inferior para recuperar de nuevo la botonera cuando la necesites.
- En teléfonos Samsung con One UI, una forma típica de hacerlo consiste en mantener pulsada la zona vacía junto a los botones durante unos segundos hasta que aparezca la opción “Ocultar barra de navegación”, y más tarde se puede restaurar deslizando con dos dedos desde el borde inferior.
- En la capa MIUI de Xiaomi lo habitual es ir a Ajustes, entrar en Pantalla de inicio y luego en Barra de navegación, donde verás una función del estilo “Ocultar automáticamente botones” que hace que estos solo se muestren cuando deslizas el dedo hacia arriba desde la parte inferior.
De esta forma puedes conservar la comodidad de los botones de toda la vida, pero al mismo tiempo alternar rápidamente entre una pantalla más limpia e inmersiva y otra con los controles siempre visibles, según lo que vayas a hacer en cada momento.
En muchos modelos también podrás cambiar la posición de los botones Atrás y Multitarea dentro de la barra, desactivando opciones del tipo “botones simétricos” para que el botón de retroceso quede a la izquierda o a la derecha según te resulte más cómodo con una mano u otra.
¿Cómo volver a poner los botones en pantalla si no te convencen los gestos?
Si pruebas los gestos y ves que no te apañas, siempre puedes revertir el cambio y volver al sistema de botones virtuales de la parte inferior, siguiendo prácticamente los mismos pasos que hiciste para activar la navegación gestual.
La clave está en regresar al menú donde seleccionaste la navegación por gestos: ya sea “Navegación del sistema”, “Barra de navegación”, “Reproducir a pantalla completa” o el nombre que use tu dispositivo para agrupar estas opciones de cómo moverte por la interfaz.
En muchos teléfonos tendrás que abrir Ajustes, entrar en algo tipo Ajustes adicionales y buscar la sección dedicada a reproducción o visualización a pantalla completa, donde se listan las alternativas de controles en la parte inferior, entre ellas los clásicos botones.
En otros dispositivos, como los que agrupan todo en Pantalla de inicio, deberás ir a Ajustes, buscar la categoría Pantalla de inicio, entrar en el apartado Navegación del sistema y en lugar de Gestos marcar la opción de botones virtuales como método principal de navegación.
Si no recuerdas dónde estaba exactamente, siempre puedes usar el buscador de la app de Ajustes escribiendo “botones” para que el sistema te lleve de nuevo a la pantalla de elección entre gestos o barra de botones, y allí seleccionar de nuevo la opción tradicional.
Muchas capas permiten también personalizar el orden de los botones cuando vuelves a ellos, de forma que puedes intercambiar la posición del botón de retroceso con el de multitarea para adaptarlo a tu mano dominante, aunque el icono central de inicio suele permanecer siempre fijo en el centro.
Ventajas y desventajas de la navegación por gestos
Antes de decidir si quedarte definitivamente con los gestos o no, conviene valorar lo que ganas y lo que pierdes, ya que este sistema aporta beneficios claros pero también algunas pegas que conviene tener en cuenta.
Un punto a favor importante de los gestos es que liberan espacio en la pantalla, porque ya no necesitas reservar una franja inferior para los botones virtuales visibles todo el tiempo, lo que se agradece especialmente en pantallas alargadas o cuando ves contenido multimedia a menudo.
Otro aspecto positivo es que, una vez interiorizados, los gestos suelen ofrecer mayor velocidad de navegación, ya que con un solo deslizamiento puedes cambiar de app, volver atrás o abrir la multitarea, evitando pulsar varias veces botones situados lejos del centro de la pantalla.
El hecho de que no haya tantos iconos fijos visibles también reduce un poco las distracciones, porque puedes centrarte más en el contenido y menos en localizar con la vista cada botón, lo que hace la experiencia más natural y se parece más a manejar físicamente el contenido.
Sin embargo, para muchas personas el principal inconveniente de este sistema es que requiere un periodo de aprendizaje mayor, ya que hay que acostumbrarse a nuevos movimientos y recordar desde qué borde se hace cada gesto, algo que puede confundirse entre distintas marcas y modelos.
Además, los gestos pueden ser más proclives a errores, sobre todo con dedos grandes o si haces los movimientos con prisa, ya que el sistema puede interpretar tu deslizamiento como otro gesto y llevarte a una pantalla que no querías, lo que a veces resulta un poco frustrante.
También hay que considerar que algunos gestos de sistema pueden entrar en conflicto con deslizamientos propios de ciertas aplicaciones, como redes sociales o juegos, lo cual puede generar situaciones en las que al intentar realizar una acción dentro de la app acabas disparando un gesto de navegación.
Pros y contras de mantener los botones virtuales
Los botones virtuales siguen teniendo muchos defensores, y no es casualidad: siguen siendo una opción muy válida para quienes valoran más la claridad y la precisión que la estética y el espacio de pantalla.
Una ventaja indiscutible de los botones es que resultan mucho más fáciles de entender, sobre todo para usuarios que vienen de móviles antiguos con botones físicos; ves un icono, lo pulsas y sabes exactamente qué va a pasar, sin necesidad de aprender combinaciones de gestos.
Otra fortaleza es que estos botones son menos propensos a errores de uso, ya que tienen un área táctil concreta y estable en el tiempo, y el sistema no tiene que interpretar la velocidad ni la dirección de tu dedo para decidir qué acción lanzar.
En algunos teléfonos incluso se permite personalizar el orden, el tamaño o incluso el número de botones que aparecen en la barra, añadiendo accesos extra o cambiando su diseño según lo que te resulte más cómodo visualmente o más accesible con una sola mano.
El mayor problema es que, lógicamente, ocupan un trozo de la pantalla, algo que no gusta demasiado a quienes prefieren un diseño más limpio o aprovechan cada centímetro para contenido, especialmente en móviles de gama media con marcos reducidos.
También puede notarse cierta menor agilidad al navegar respecto a los gestos, ya que tienes que mover el dedo hasta el borde inferior en muchas acciones, y si además estás usando el teléfono con una mano puede que te cueste llegar a los botones situados en los extremos.
Por último, es posible que algunos usuarios encuentren algo incómodo estirar continuamente el pulgar hacia la parte baja para pulsar esos botones, mientras que con un buen sistema de gestos pueden realizar muchas acciones sin mover tanto la mano por la pantalla.
En definitiva, Android ofrece suficientes opciones para que elijas entre la navegación clásica con botones o un sistema de gestos más moderno, pudiendo activar, ajustar u ocultar cada alternativa según lo que te resulte más práctico, y siempre con la tranquilidad de que podrás volver atrás si tras probar los gestos compruebas que no encajan con la forma en la que sueles usar el móvil. Comparte la información y más personas sabrán usar gestos de navegación enAndroid.