Hoy en día el móvil sabe casi siempre dónde estás, y muchas apps aprovechan esa información para funcionar mejor… o para recopilar más datos de los que te gustaría. Si te preocupa tu privacidad, te interesa entender cómo funciona la ubicación precisa y cómo quitarla en apps seleccionadas en Android, iOS e incluso en tu ordenador con Windows.
A lo largo de esta guía verás, paso a paso, cómo revisar qué aplicaciones usan tu localización, cómo cambiar sus permisos, cómo desactivar la ubicación precisa y dejar solo la aproximada, qué implica activar la “precisión de la ubicación” de Google o el geolocalizador del iPhone, y qué otros ajustes extra conviene tocar para tener más control.
¿Qué es la ubicación precisa y por qué tantas apps la quieren?
Cuando una app pide acceso a tu localización, en realidad puede pedir dos tipos de datos: una ubicación aproximada que abarca varios kilómetros a la redonda, o una ubicación precisa capaz de situarte casi en el punto exacto del mapa. Esa precisión se consigue combinando GPS, redes Wi‑Fi, antenas de telefonía y sensores del dispositivo (acelerómetro, giroscopio, barómetro, etc.).
Muchas apps usan la localización de forma legítima: un mapa para calcular una ruta hasta tu destino, una app deportiva para registrar tu entrenamiento o un servicio de emergencias para poder enviarte ayuda. Otras, como redes sociales, juegos o aplicaciones de anuncios, la utilizan para mostrarte contenido y publicidad basada en dónde estás, lo que puede resultar útil… o demasiado invasivo si no lo controlas.
Por eso los sistemas operativos modernos te dejan elegir qué nivel de acceso a la ubicación otorgas a cada app: siempre, solo cuando la usas, preguntar cada vez o directamente no permitir, además de decidir si pueden usar posición precisa o solo una aproximada.
¿Cómo ver qué apps usan la ubicación en Android?
En Android puedes consultar fácilmente qué aplicaciones tienen permiso para acceder a tu localización y con qué nivel. Desde los ajustes del teléfono es posible saber qué apps pueden usar la ubicación siempre, solo en uso o nunca, y cambiarlo al momento.
Para verlo, entra en los Ajustes del dispositivo y busca el apartado de Ubicación o Privacidad y ubicación (según versión). Dentro encontrarás la sección llamada algo como “Permisos de ubicación de aplicaciones”. Ahí verás varias categorías del estilo “Permitidas siempre”, “Permitidas solo mientras se usan”, “Preguntar siempre” o “No permitidas”, con la lista de apps en cada grupo.
Al tocar una de esas aplicaciones se abre su ficha de permisos, donde puedes seleccionar si quieres Permitir siempre, solo mientras se usa, Preguntar siempre o No permitir. Es la forma más rápida de detectar qué apps están abusando del GPS y recortarles acceso si no lo ves claro.
Quitar la ubicación precisa en apps seleccionadas en Android
Si lo que quieres no es bloquear completamente el GPS, sino evitar que una app sepa el punto exacto en el que estás, Android 12 y versiones posteriores permiten desactivar la “ubicación precisa” de esa aplicación concreta y dejar solo la aproximada.
Para conseguirlo, el camino más directo suele ser desde el icono de la app: mantén pulsado el icono en la pantalla de inicio, entra en Información de la aplicación y luego en Permisos > Ubicación. En ese menú podrás elegir el nivel de acceso (siempre, solo en uso, preguntar o no permitir) y, si has dado algún tipo de permiso, verás un interruptor llamado “Usar ubicación precisa”.
Al desactivar la casilla de usar ubicación precisa la aplicación solo obtendrá una posición aproximada de unos pocos kilómetros cuadrados. Es perfecto para redes sociales, apps de tiempo, muchas apps de compras o juegos que no necesitan saber tu calle exacta para funcionar. Eso sí, no es buena idea hacerlo en apps de mapas o navegación, ya que necesitan una referencia muy exacta para darte indicaciones fiables.
¿Cómo limitar la ubicación desde los ajustes de Android?
También puedes gestionar estos permisos desde el panel general de ajustes. Entra en Ajustes del teléfono, ve al menú de Ubicación y luego a Permisos de ubicación de aplicaciones. En esa lista aparecerán todas las apps instaladas junto con su nivel de acceso actual, lo que viene muy bien para hacer una limpieza a fondo.
Selecciona la app que quieras ajustar y verás de nuevo las opciones de permitir siempre, solo al usar, preguntar siempre o no permitir. Si la app tiene cualquier tipo de permiso de ubicación, el sistema te mostrará también el control “Usar ubicación precisa”. Al desmarcarlo, el sistema le devolverá únicamente una localización aproximada, lo justo para saber de qué zona eres sin clavar tu punto exacto.
Ten en cuenta que cada aplicación puede reaccionar de forma distinta: algunas seguirán funcionando casi igual con la ubicación aproximada, mientras que otras pueden limitar funciones o incluso mostrarte mensajes pidiéndote que actives la ubicación precisa para ofrecerte “una mejor experiencia”. En muchos casos podrás seguir con tu vida pulsando “Ahora no” o “No permitir”, pero en otras no quedará más remedio que aceptar si quieres usar la función concreta.
Precisión de la ubicación en Android: qué es y cómo afecta
En Android, además del ajuste de ubicación precisa por app, existe un ajuste general llamado Precisión de la ubicación o servicios de ubicación de Google. No hay que confundirlo: esto no decide si una app recibe coordenadas exactas o aproximadas, sino cuántas fuentes usa el dispositivo para calcular la posición.
Cuando activas esta precisión avanzada, el móvil utiliza puntos de acceso Wi‑Fi, antenas móviles, GPS y datos de sensores para estimar la localización. Así consigue que el posicionamiento sea más rápido y más exacto, sobre todo en interiores o zonas donde la señal GPS es floja (como centros comerciales o calles con edificios muy altos).
Con este servicio activo, el dispositivo envía de forma periódica a Google datos anónimos sobre señales cercanas (Wi‑Fi, redes móviles, etc.) utilizando identificadores temporales y rotativos no asociados directamente contigo. Es lo que permite que, con el tiempo, la base de datos de localización sea más precisa para todos los usuarios.

Activar o desactivar la precisión de la ubicación en Android
Para gestionar esta opción en Android 12 y posteriores, abre Ajustes, entra en Ubicación > Servicios de ubicación > Precisión de la ubicación y activa o desactiva “Mejorar la precisión de la ubicación”. En Android 11 y anteriores suele encontrarse en Ajustes > Ubicación > Ajustes avanzados > Precisión de la ubicación, con el mismo interruptor.
Si la función está activada, el móvil combinará GPS, redes Wi‑Fi, redes móviles y sensores internos para calcular la localización con el máximo detalle posible, incluso en vertical (por ejemplo, planta de un edificio). Si la desactivas, el dispositivo se limita a GPS y sensores, lo que puede hacer que las apps tarden más en encontrarte y que algunas funciones se vuelvan menos precisas, como la localización de un móvil perdido o el posicionamiento en interiores.
Aunque desactives esta precisión mejorada, en situaciones de emergencia tu operador o los servicios de localización para emergencias pueden seguir usando métodos avanzados para enviar tu ubicación mejorada al servicio de emergencias cuando hagas una llamada al 112 u otro número similar. En ese caso, Google no recopila datos con fines generales, solo para la atención de la emergencia.
Elegir qué apps pueden usar la ubicación en versiones antiguas de Android
En versiones anteriores de Android, la gestión de la localización funciona de forma algo distinta. En Android 9, por ejemplo, dentro de Ajustes puedes ir a Seguridad y ubicación > Ubicación para activar o desactivar la función globalmente y luego consultar opciones avanzadas.
Desde ahí es posible revisar opciones como “Búsqueda de redes Wi‑Fi” y “Búsqueda de dispositivos Bluetooth”, que permiten al sistema usar esos componentes inalámbricos para mejorar la ubicación, aunque tengas desactivado el Wi‑Fi o el Bluetooth normales. También puedes gestionar los servicios de localización para emergencias de Google, activándolos o desactivándolos según tus preferencias.
En Android 4.4 hasta 8.1 existía un menú de “Modo de ubicación” donde elegías entre Alta precisión, Ahorro de batería o Solo dispositivo. El modo de alta precisión utilizaba GPS, Wi‑Fi, redes móviles y sensores junto con los servicios de ubicación de Google para obtener una posición muy exacta. El modo de ahorro de batería prescindía del GPS y se centraba en redes móviles y Wi‑Fi, y el modo “Solo dispositivo” confiaba únicamente en el GPS y sensores internos, sin servicios de Google, lo que podía ser más lento y consumir más batería.
En Android 4.1 a 4.3 la opción se llamaba “Acceso a la ubicación” y te dejaba activar o desactivar la localización en conjunto y, a la vez, decidir si querías usar satélites GPS, redes móviles, Wi‑Fi o ambas cosas. Cuando esta opción estaba desactivada, el dispositivo no podía determinar tu ubicación precisa ni compartirla con ninguna aplicación.
Controlar los permisos de ubicación en Android desde el menú de privacidad
Muchos fabricantes añaden además un panel de permisos dentro de “Privacidad”. En estos dispositivos puedes ir a Ajustes, entrar en Privacidad > Permisos > Ubicación y ver directamente la lista de apps que tienen derecho a usar el GPS. Desde ahí puedes quitar el permiso de golpe a las que no te interesen.
Ten presente que, al retirar estos permisos, algunas aplicaciones pueden pasar de funcionar perfectamente a ser casi inútiles, mientras que otras apenas notarán el cambio. Android te permite además elegir si el permiso se concede solo cuando usas la app, siempre o nunca, o pedir que pregunte cada vez, para que tengas un control más fino de lo que se hace con tus datos de ubicación.
Ubicación en iPhone y iPad: cómo funciona y cómo limitarla
En iOS y iPadOS, Apple también da mucho protagonismo a la privacidad. Desde los ajustes del sistema puedes controlar con bastante detalle qué apps acceden a tu localización y con qué frecuencia, además de activar o desactivar la “Ubicación precisa” por aplicación.
Cuando una app necesita tu posición por primera vez, verás un aviso pidiendo permiso. Podrás escoger entre opciones como Permitir al usar la app, Permitir una vez, Siempre o No permitir. También existe la opción “Preguntar la próxima vez o al compartir”, que hace que iOS vuelva a preguntarte la siguiente vez que la app quiera saber dónde estás.
Los dispositivos de Apple utilizan GPS, Wi‑Fi y Bluetooth para determinar tu posición, y en los modelos con conectividad móvil también se apoyan en las antenas de telefonía. Si lo deseas, puedes desactivar completamente la localización del dispositivo o gestionar aplicación por aplicación.
Activar o desactivar la localización y la ubicación precisa en iOS
Para controlar el geolocalizador general en el iPhone, abre Ajustes y entra en Privacidad y seguridad > Localización. Ahí puedes activar o desactivar el interruptor de Localización para todo el sistema. Más abajo verás la lista de apps con acceso a la ubicación y, tocando cada una, podrás elegir si quieres permitir el acceso siempre, solo al usarla, una sola vez o nunca.
En estas mismas pantallas encontrarás la opción “Ubicación precisa”. Si está activada, la aplicación puede obtener tu posición exacta en tiempo real. Si la desactivas, esa app solo verá una ubicación aproximada de tu zona. Es un ajuste muy recomendable en redes sociales, apps que solo necesitan saber tu ciudad o aquellas que no tienen por qué conocer tu dirección exacta.
Apple también utiliza la geolocalización como herramienta de seguridad y bienestar: por ejemplo, para localizar un dispositivo perdido, para enviar tu posición a los servicios de emergencia o para funciones como recordatorios basados en la ubicación. Aunque puedes desactivar muchas de estas opciones, conviene valorar si perder esas funciones compensa el extra de privacidad que ganas.
Activar o desactivar la geolocalización en iOS y Android paso a paso
Si lo que buscas es un control global, tanto en iOS como en Android puedes apagar y encender el geolocalizador del dispositivo entero. En iOS lo haces desde Ajustes > Privacidad y seguridad > Localización, moviendo el interruptor principal. En Android suele ser en Ajustes > Ubicación, con un botón de “Usar ubicación” que puedes activar o desactivar.
Además, en Android dispones del icono rápido de ubicación en la barra de ajustes rápidos: desliza dos veces desde la parte superior de la pantalla, pulsa Editar y arrastra el icono de Ubicación a los accesos rápidos. Así podrás encender o apagar el GPS con un solo toque cuando quieras ahorrar batería o simplemente no dejar rastro durante un rato.
En muchos móviles Android, si prefieres un enfoque menos radical, dentro de la sección de ubicación puedes escoger entre modos de alta precisión, ahorro de batería o solo dispositivo, variando el equilibrio entre exactitud y consumo energético según lo que necesites en cada momento.
Ocultar tu ubicación en Android sin apagar totalmente el GPS
A veces no quieres desconectar por completo el GPS, sino simplemente evitar que ciertas apps sepan dónde estás con tanto detalle. Para estos casos lo ideal es combinar varios ajustes: quitarles el permiso de ubicación, usar solo localización aproximada o limitar cuándo pueden acceder a ella.
Un método rápido para cortar el acceso consiste en ir a Ajustes, entrar en Aplicaciones o Gestión de aplicaciones, buscar la app sospechosa y abrir su ficha. Desde ahí puedes cambiar sus permisos, entrar en la sección de Ubicación y marcar “No permitir” o “Permitir solo mientras se usa la app”. Así evitas que rastree tu posición en segundo plano.
También puedes entrar en “Privacidad > Permisos > Ubicación” y hacer una pasada general para retirar el acceso al GPS a todo lo que no lo necesita. Esto ayuda a mantener bajo control la cantidad de aplicaciones que saben en todo momento dónde estás y reduce el riesgo de abusos o fugas de datos.
Ubicación en Windows: controlar qué aplicaciones ven tu posición
No solo el móvil usa la localización: en un PC con Windows 10 o Windows 11 también hay un servicio de ubicación que permite a aplicaciones y funciones del sistema obtener tu posición con bastante precisión, por ejemplo para ajustar automáticamente la zona horaria, encontrar tu dispositivo o mostrarte mapas y sugerencias locales.
Windows combina GPS (si el equipo lo tiene), redes Wi‑Fi, antenas móviles y tu dirección IP para determinar dónde estás. Si la ubicación del dispositivo está activa, se envía a Microsoft información de localización despersonalizada (puntos de acceso inalámbrico, torres de telefonía, coordenadas de GPS) que se usa para mejorar los servicios de ubicación y que, en algunos casos, se comparte con proveedores como HERE o Skyhook.
Con la localización activada, cada usuario puede decidir qué apps pueden acceder a la posición y al historial de ubicaciones con la precisión disponible en ese dispositivo. Si concedes permiso a una aplicación desde la página de configuración de privacidad, esa app tendrá acceso a la ubicación precisa almacenada en el sistema; si no, recibirá una información más difusa o directamente nada.
Configurar la ubicación y la ubicación precisa en Windows
Para revisar estos ajustes en Windows, ve a Inicio > Configuración > Privacidad > Ubicación. Desde ahí puedes activar o desactivar “Permitir acceder a la ubicación en este dispositivo” (si eres administrador) y “Permitir que las aplicaciones accedan a tu ubicación” para tu cuenta de usuario.
Más abajo verás una lista de apps modernas de Windows con un conmutador junto a cada una, dentro de la sección “Elegir qué aplicaciones pueden acceder a tu ubicación precisa”. De este modo puedes restringir el acceso a la ubicación app por app, igual que en el móvil. Si desactivas el permiso general para aplicaciones, estos interruptores quedarán inutilizados hasta que lo vuelvas a encender.
En el caso del navegador Microsoft Edge, puedes decidir si los sitios web pueden acceder a tu localización. La primera vez que una web solicite tu posición, Edge te pedirá permiso, y más tarde puedes gestionar esos permisos en la configuración del navegador para bloquear o permitir el acceso cuando te convenga.
Historial de ubicaciones, ubicación predeterminada y geovallas en Windows
Cuando la localización de Windows está activa, las apps y servicios que la utilizan pueden guardar un historial de ubicaciones en el dispositivo durante un periodo limitado (por ejemplo, 24 horas en Windows 10). En la pantalla de configuración de ubicación puedes borrar este historial con un solo botón, aunque eso no elimina los datos que las apps ya hayan copiado a sus propios servidores.
También puedes fijar una “Ubicación predeterminada” para que Windows, aplicaciones y servicios la usen cuando no puedan determinar una más exacta mediante GPS u otros métodos. Esta ubicación se define desde la app Mapas, accesible desde la misma pantalla de configuración, y sirve como referencia aproximada cuando la posición real no está disponible.
Algunas aplicaciones usan geovallas, que son zonas virtuales en el mapa: cuando entras o sales de esas áreas, la app puede activar ciertas funciones o mostrarte avisos. Solo pueden usar geovallas las aplicaciones que tienen permiso de acceso a la ubicación. Si alguna está usando esta función, Windows mostrará un aviso en la configuración indicando que hay aplicaciones utilizando geovallas.
Indicadores de uso de la ubicación e historial en la nube
Para que sepas cuándo tu posición se está usando, Windows muestra un icono de ubicación en el área de notificación de la barra de tareas (en PC) o en la barra de estado (en móviles con Windows 10 Mobile). Puedes mostrar u ocultar este icono desde la configuración de la barra de tareas, seleccionando qué iconos aparecen en el área de notificación.
Si inicias sesión con una cuenta de Microsoft, la última ubicación conocida de tu dispositivo puede almacenarse también en la nube. Eso permite que otras apps o servicios con permiso y que usan tu misma cuenta accedan a esa última posición conocida, por ejemplo cuando el dispositivo no puede determinar su localización actual (en un sótano o edificio sin cobertura GPS).
Para borrar el historial de ubicaciones en la nube asociado a tu cuenta, puedes entrar en account.microsoft.com y utilizar la opción de “Borrar la actividad de ubicación”. Así eliminas los registros guardados en los servidores de Microsoft, independientemente de lo que haya en tu equipo local.
Privacidad, emergencias y sentido común con la ubicación
Desactivar o limitar la ubicación tiene ventajas claras en privacidad y batería, pero también algunos contras. Si el GPS está desactivado o muy restringido, será más complicado localizar tu móvil perdido o robado, y en una emergencia puede ser más difícil que los servicios de rescate den contigo, aunque existan sistemas específicos para esas situaciones.
Por otro lado, mantener siempre activa la ubicación precisa en todas las apps implica que muchas empresas pueden dibujar un mapa muy detallado de tus movimientos diarios, algo que no todo el mundo está dispuesto a permitir. Aplicaciones como Google Maps, WhatsApp (cuando compartes tu localización en tiempo real), apps de seguridad o de emergencias sí tienen buenas razones para contar con ese acceso, pero un simple juego, una app de resultados deportivos o una herramienta que no necesita saber dónde estás no debería pedírtelo a la ligera.
Lo más sensato es revisar con calma las apps instaladas, adaptar sus permisos a lo que realmente necesitan y aprovechar funciones como la ubicación aproximada y el permiso “solo mientras se usa”. De esta forma, sigues disfrutando de las ventajas del GPS cuando hace falta, pero sin ir regalando tu posición exacta a cualquier app que se instale en el dispositivo.
Gestionando bien estos ajustes en Android, iOS y Windows, usando la ubicación precisa solo cuando de verdad es necesaria y desactivando los permisos en el resto de apps, puedes tener un móvil y un ordenador que siguen siendo igual de útiles para mapas, rutas o emergencias, pero con mucha menos exposición de tus datos de localización y más control sobre quién sabe dónde estás en cada momento. Comparte este tutorial y ayuda a otros a saber cómo quitar la ubicación de apps precisas.