- Para sincronizar Obsidian de forma completa hay que incluir siempre la carpeta .obsidian con plugins y ajustes.
- Git, WebDAV y Syncthing funcionan bien para notas, pero en Android pueden fallar o requerir más configuración.
- Obsidian Sync y LiveSync con CouchDB ofrecen una sincronización más integrada de notas, temas y plugins.
- Elegir la solución adecuada depende de si prefieres servicio oficial, autohospedado o herramientas genéricas.

Si utilizas Obsidian en varios dispositivos, seguro que te has dado cuenta de que sincronizar notas no es lo único importante: los temas, los plugins, los atajos y toda la configuración marcan la diferencia entre estar cómodo y sentir que algo falla en cada equipo.
Muchos usuarios trabajan con Obsidian en el portátil de casa, el ordenador de la oficina, una tablet Android e incluso el móvil, y se encuentran con el mismo problema: los cambios en plugins y apariencia no se replican automáticamente. Hay que repetir la configuración a mano en cada dispositivo, lo cual es un auténtico fastidio cuando quieres tener tu entorno de trabajo siempre listo.
El problema real: no solo se sincronizan notas, también ajustes y plugins
Cuando hablamos de sincronizar Obsidian, la mayoría piensa únicamente en que las notas en formato Markdown estén al día en todos los dispositivos. Pero Obsidian guarda mucha más información en la bóveda: temas, plugins instalados, plugins activados, accesos rápidos, paneles abiertos, etc.
Todo esto se almacena en la carpeta .obsidian dentro de cada vault. Si solo sincronizas los archivos de texto y dejas fuera esa carpeta, terminarás con las notas al día, pero una experiencia totalmente distinta en cada dispositivo: sin los mismos plugins, sin la misma apariencia y con comportamientos diferentes.
Por eso muchos usuarios que sincronizan su bóveda con servicios externos (Git, WebDAV, Syncthing, etc.) se encuentran con situaciones como esta: en el segundo dispositivo aparecen los plugins en la carpeta, pero no funcionan, o simplemente hay que volver a instalarlos y activarlos a mano.
Además, en Android se suma un extra de complicación: las rutas de acceso, los permisos del sistema y las aplicaciones intermedias que gestionan la sincronización hacen que lo que en escritorio funciona perfecto con Git o WebDAV, en móvil o tablet sea mucho menos estable.
Todo esto genera esa sensación de “piedrecita en el zapato”: puedes trabajar, pero sabes que algo no está bien resuelto. Y cuando usas a diario el móvil para capturar enlaces, ideas rápidas o notas breves, que esa sincronización falle o sea defectuosa puede echar por tierra el flujo de trabajo.
Por qué la sincronización puede fallar o ser incompleta
Algunas configuraciones que funcionan bien en escritorio empiezan a dar problemas cuando intentamos usarlas en Android. Esto ocurre porque no todas las soluciones de sincronización tratan igual todos los archivos, y en particular la carpeta .obsidian suele ser la más delicada.
Hay usuarios que confiaban totalmente en su sistema de sincronización y, tras un tiempo, se han dado cuenta de que no todo se estaba copiando de forma correcta. O bien se quedaban versiones antiguas, o bien había conflictos silenciosos, o directamente dejaba de sincronizar sin un aviso claro.
Eso lleva a investigar alternativas y probar distintos métodos para conseguir una solución que permita tener Obsidian sincronizado en todos los dispositivos, incluyendo Android, sin que suponga una pelea constante con la configuración.
A partir de esas experiencias reales, han ido apareciendo varios enfoques: servicios tipo WebDAV, repositorios con Git, soluciones específicas como Obsidian Sync, sincronización entre dispositivos con herramientas como Syncthing, y opciones autohospedadas como Obsidian LiveSync usando CouchDB o MinIO.
Antes de entrar en detalle con cada sistema, conviene tener claro un punto clave: si quieres que se sincronicen también los plugins y su configuración, tu sistema debe copiar íntegramente la carpeta .obsidian (incluyendo subcarpetas como plugins, themes, workspace, etc.) entre todos los dispositivos.
Usar Git para sincronizar Obsidian (y por qué en Android se complica)
Una de las soluciones más populares para quienes ya controlan algo de desarrollo o manejo de repositorios es usar Git para sincronizar la bóveda de Obsidian. En Windows, macOS y Linux esto suele ir muy fino: se hace un commit con los cambios y un push al remoto, y el resto de dispositivos hacen pull y listo.
En estos entornos de escritorio, muchos usuarios han logrado tener un mismo vault sincronizado con Git en múltiples sistemas sin apenas complicaciones. Todo funciona fluido, y la sincronización incluye tanto notas como la carpeta .obsidian, siempre que no se haya excluido en .gitignore.
El problema llega cuando ese mismo repositorio se intenta usar también en Android. Aunque sobre el papel es lo mismo, en la práctica hay varias trabas importantes: las aplicaciones de Git en Android no siempre se integran bien con el sistema de archivos que usa Obsidian, y el flujo de commits/push/pull manual se vuelve incómodo en el móvil.
Algunos usuarios han probado apps como GitJournal, que permite trabajar con repos Git sobre Markdown, pero se han encontrado con que no termina de encajar con la estructura de carpetas que maneja Obsidian. Otros han intentado tirar de Termux para tener Git en una especie de terminal Linux dentro de Android, pero tampoco consiguen un flujo estable y cómodo.
En estos casos, pese a que en escritorio el repositorio Git es perfecto, en Android la experiencia no es satisfactoria. Eso ha llevado a más de uno a buscar alternativas distintas para el móvil y dejar Git solo como sistema de copia de seguridad o respaldo de la bóveda, en lugar de usarlo como sincronización directa en todos los dispositivos.
WebDAV y otras soluciones de almacenamiento remoto
Otro enfoque bastante extendido es el uso de WebDAV como capa de almacenamiento remoto. La idea es sencilla: montas un servidor WebDAV (por ejemplo en un VPS) y lo utilizas como punto central donde se guarda la bóveda, tanto en escritorio como en Android.
Esta opción resulta atractiva por varias razones: permite acceder a los archivos directamente via WebDAV, es estándar y muchas aplicaciones lo soportan. En teoría, con un buen cliente WebDAV en Android podrías tener tu vault siempre sincronizado.
Sin embargo, en la práctica, no siempre sale perfecto. Hay casos en los que WebDAV ha funcionado bien durante un tiempo y de repente ha dejado de hacerlo, sin una causa evidente. Cuando la sincronización falla así, y además se trata de tu sistema principal de notas, la confianza se resiente.
La gracia de WebDAV es que puedes combinarlo con Obsidian o incluso con otras herramientas para tener acceso a los archivos desde varios sitios. Pero si la estabilidad no está garantizada, se convierte en un punto débil importante de tu sistema de notas.
Todo esto ha llevado a muchos a buscar alternativas más específicas para Obsidian, donde la sincronización esté pensada justo para el tipo de estructura de archivos que maneja la aplicación, incluidos los plugins y su configuración.
Obsidian Sync y Syncthing: soluciones más directas
Cuando se habla de sincronizar Obsidian de forma sencilla, una de las opciones que salen siempre es Obsidian Sync, el servicio oficial de la propia app. Está completamente integrado, replica notas, adjuntos y configuración, y funciona tanto en escritorio como en Android con muy poca fricción.
La gran ventaja es que, al ser un servicio diseñado específicamente para Obsidian, la carpeta .obsidian viaja sin problemas entre dispositivos. Eso incluye temas, plugins instalados y su configuración. De esta forma, los cambios que haces en tu portátil de casa se reflejan en el móvil o en la tablet Android con mucha más fiabilidad.
El inconveniente evidente es que Obsidian Sync es de pago. Hay usuarios que prefieren evitar cuotas periódicas, bien por presupuesto, bien por filosofía de tener todo autohospedado. Por eso muchos buscan alternativas gratuitas o autoalojadas que les den algo parecido sin pasar por caja.
Otra herramienta habitual es Syncthing, que permite sincronizar carpetas directamente entre dispositivos, sin necesidad de servidor central. Se puede usar para mantener una bóveda de Obsidian sincronizada entre un ordenador y un móvil Android de forma bastante transparente.
Con Syncthing, la clave es incluir también la carpeta .obsidian en el conjunto de archivos sincronizados. Si se configura bien, la experiencia puede ser muy similar a tener un servicio de sincronización oficial, aunque siempre dependerás de que los dispositivos estén encendidos y conectados para que fluyan los cambios.
Obsidian LiveSync con CouchDB o MinIO: la opción autohospedada

Entre las soluciones específicas para Obsidian que no dependen de servicios externos de pago está Obsidian LiveSync, un plugin pensado justo para resolver el problema de la sincronización entre múltiples dispositivos, incluyendo Android, usando un servidor propio.
Este complemento puede funcionar sobre distintas tecnologías, pero las más usadas en las experiencias compartidas son CouchDB y MinIO. La idea es que montas uno de estos servicios en un servidor (por ejemplo un VPS) y Obsidian LiveSync se encarga de sincronizar los datos de la bóveda con ese backend.
En las pruebas que se han realizado, se ha visto que MinIO inicialmente parecía prometedor, pero no terminó ofreciendo la estabilidad esperada. En cambio, CouchDB ha demostrado ser más sólido y convertirse en la opción preferida para muchos que quieren LiveSync en serio.
Para simplificar la instalación, es habitual recurrir a Docker. Por ejemplo, para desplegar un contenedor de MinIO como servidor de almacenamiento compatible, se puede usar una configuración similar a la siguiente en un archivo docker-compose.yml:
services:
minio:
image: minio/minio
container_name: minio
init: true
restart: unless-stopped
environment:
MINIO_ROOT_USER: "USUARIO"
MINIO_ROOT_PASSWORD: "CONTRASEÑA"
command: server /data --console-address ":9001"
volumes:
- data:/data
networks:
- proxy
labels:
- traefik.enable=true
- traefik.http.routers.minio.rule=Host(`minio.tuservidor.es`)
- traefik.http.routers.minio.service=minio
- traefik.http.services.minio.loadbalancer.server.port=9000
- traefik.http.routers.minioadmin.rule=Host(`minioadmin.tuservidor.es`)
- traefik.http.routers.minioadmin.service=minioadmin
- traefik.http.services.minioadmin.loadbalancer.server.port=9001
volumes:
data: {}
networks:
proxy:
external: true
Sin embargo, como comentábamos, la experiencia práctica con MinIO no siempre es la mejor, y muchos han terminado quedándose con CouchDB como solución definitiva para LiveSync.
Para CouchDB, una configuración típica en Docker podría ser:
services:
couchdb:
image: couchdb
container_name: couchdb
restart: unless-stopped
environment:
COUCHDB_USER: "usuario"
COUCHDB_PASSWORD: "contraseña"
networks:
- proxy
volumes:
- data:/opt/couchdb/data
labels:
- traefik.enable=true
- traefik.http.services.couchdb.loadbalancer.server.port=5984
- traefik.http.routers.couchdb.rule=Host(`couchdb.tuservidor.es`)
volumes:
data: {}
networks:
proxy:
external: true
Una vez levantado el contenedor de CouchDB, hay que hacer una configuración mínima mediante llamadas HTTP para preparar las bases de datos internas necesarias y la base de datos específica para Obsidian. Por ejemplo, se pueden ejecutar estos comandos:
curl -X PUT http://usuario:contraseña@127.0.0.1:5984/_users
curl -X PUT http://usuario:contraseña@127.0.0.1:5984/_replicator
curl -X PUT http://usuario:contraseña@127.0.0.1:5984/_global_changes
Después, se crea la base de datos destinada a Obsidian:
curl -X PUT http://usuario:contraseña@127.0.0.1:5984/obsidian
Con CouchDB ya operativo, solo falta configurar el plugin Obsidian LiveSync en el primer dispositivo, apuntándolo al servidor CouchDB con las credenciales correctas. Una vez hecho esto, el propio complemento permite usar la opción copy setup URI para copiar la configuración y pegarla en el resto de dispositivos, incluyendo Android, de modo que se evita repetir todos los datos a mano.
Esta solución autohospedada tiene la gran ventaja de que no dependes de servicios de terceros, puedes controlar dónde se almacenan tus datos y obtienes sincronización casi en tiempo real tanto de notas como de configuraciones y plugins, siempre que tengas bien configurado LiveSync.
Sincronizar plugins de Obsidian para que funcionen en Android
Uno de los quebraderos de cabeza más habituales es que, tras configurar algún sistema de sincronización no oficial, los plugins no se comportan como deberían en el dispositivo secundario. Aparecen los archivos en la carpeta, pero Obsidian actúa como si no existieran, o obliga a reinstalarlos.
Esto suele ocurrir cuando la sincronización no replica correctamente todos los elementos de la carpeta .obsidian, o cuando Obsidian en Android no detecta los cambios de forma coherente. En algunos casos hay diferencias de versión, en otros hay archivos de configuración corruptos o mezclados entre dispositivos.
Para que los plugins funcionen realmente de forma activa en todos los equipos, hay varias buenas prácticas que conviene seguir: asegurarse de que la bóveda está completamente sincronizada, incluyendo .obsidian; evitar usar varios sistemas de sincronización a la vez sobre la misma carpeta; y respetar siempre la misma estructura de directorios.
También es importante entender que, en ocasiones, aunque los archivos del plugin estén presentes, Obsidian puede requerir que lo actives desde el panel de plugins en el nuevo dispositivo. Una vez activado, si la configuración se ha sincronizado bien, debería recuperar los ajustes que tenías en el equipo original.
Cuando la sincronización se hace mediante algo como Obsidian Sync o LiveSync, el proceso suele ser bastante transparente: los plugins se descargan, se activan y mantienen la configuración sin que el usuario tenga que intervenir mucho. En cambio, con soluciones genéricas (Git, WebDAV, etc.), hay que vigilar más de cerca qué se copia exactamente y cuándo.
Por eso, si has intentado sincronizar un plugin sin usar el servicio oficial y te has encontrado con que en el otro dispositivo tienes que reinstalarlo o no funciona como debería, lo más probable es que falte parte de la carpeta .obsidian o haya habido conflictos en los archivos de configuración.
En esos casos, revisar el sistema de sincronización y apostar por una de las soluciones más integradas (Obsidian Sync, LiveSync con CouchDB o incluso Syncthing bien configurado) puede ahorrarte mucho tiempo y sustos a medio plazo.
Al final, el objetivo de todos estos métodos es el mismo: poder cambiar de dispositivo sin tener que pensar en qué está actualizado, con la tranquilidad de que tus notas, tus plugins y tu entorno de trabajo se comportan igual en el portátil, en el sobremesa, en la tablet y en tu Android.
Conociendo las ventajas y límites de cada sistema (Git muy fiable en escritorio pero incómodo en Android, WebDAV práctico pero a veces inestable, Syncthing directo entre dispositivos, Obsidian Sync sencillo pero de pago, LiveSync potente y autohospedado con CouchDB), es más fácil escoger la combinación que mejor encaje con tu forma de trabajar y con el nivel de control que quieras tener sobre tus datos.