- La versión 17.2.662404 está provocando cortes de conexión aleatorios en miles de vehículos.
- El error principal parece estar vinculado a la reproducción de audio y el uso de aplicaciones de música.
- El fallo es global y afecta a terminales de todas las marcas, incluyendo los Google Pixel.
- Se recomienda desactivar las actualizaciones automáticas para evitar la instalación de este parche defectuoso.
La llegada de la última versión del software para vehículos de Google ha dejado un sabor agridulce entre los conductores. Lo que debía ser un despliegue rutinario para mejorar el rendimiento se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para miles de usuarios en España y el resto del continente, quienes han visto cómo sus pantallas se quedan en negro o se desconectan sin previo aviso en pleno trayecto.
Las comunidades de soporte y foros especializados se han llenado de reportes que apuntan directamente a la build lanzada a principios de julio. Aunque la compañía buscaba pulir errores de versiones anteriores, el remedio parece haber sido peor que la enfermedad, provocando que la estabilidad del sistema brille por su ausencia justo cuando más falta hace, en plena temporada de desplazamientos por carretera.

Un despliegue global que no distingue marcas

El fallo detectado en la numeración 17.2.662404 no parece ser algo selectivo o limitado a un hardware concreto. Al contrario de lo que ha sucedido en otras ocasiones, donde solo ciertos modelos de vehículos o marcas de móviles sufrían percances, esta vez la caída del servicio es generalizada y afecta tanto a los potentes Google Pixel como a terminales de Samsung, Xiaomi o cualquier otro fabricante que use el ecosistema de Mountain View.
Los conductores informan de que la conexión inalámbrica aguanta apenas unos minutos antes de cortarse. Lo que más escama a la comunidad es que el sistema fuerza una reconexión manual completa, lo que supone un riesgo evidente de distracción al volante si el usuario intenta manipular la pantalla para recuperar sus mapas o su música mientras circula por la autovía.
El audio como detonante principal del error
Tras varios días de pruebas realizadas por los propios usuarios, se ha identificado un patrón bastante claro sobre qué hace que el sistema deje de funcionar. Todo apunta a que la reproducción de contenido multimedia es el disparador del error; al intentar poner una canción en Spotify en Android Auto o cualquier otra app, la aplicación se congela y el vínculo entre el coche y el teléfono se rompe de forma fulminante.
Esta situación es especialmente molesta porque afecta incluso a las instrucciones de voz de la navegación GPS. Muchos se quejan de que, en el momento en que Google Maps intenta dar una indicación sonora, el software entra en bucle y acaba por bloquear el sistema de infoentretenimiento del coche, obligando en ocasiones a tener que reiniciar el dispositivo para que todo vuelva a la normalidad.
Pasos para evitar que el fallo llegue a tu móvil

Dado que todavía no hay un parche oficial que ponga fin a esta odisea técnica, la solución más sensata que circula por la red es la prevención pura y dura. Si todavía tienes la suerte de que tu coche no hace cosas raras, lo mejor es que desactives las actualizaciones automáticas de la Play Store para evitar que la versión 17.2 se instale en tu dispositivo sin que te des cuenta y te arruine el próximo viaje.
Para realizar este ajuste de seguridad, solo tienes que seguir este pequeño listado:
- Acceder a la tienda de aplicaciones de Google y buscar la ficha oficial de Android Auto.
- Tocar en el icono de los tres puntos que aparece en la esquina superior derecha de la pantalla.
- Asegurarte de que la casilla de actualización automática esté desmarcada en el menú desplegable.
Otra opción para los que ya sufren los cortes es intentar volver a la versión 17.0 mediante un archivo externo, aunque es un proceso algo más farragoso que no garantiza resultados perfectos en todos los casos. Lo que está claro es que el historial de inestabilidad de la plataforma empieza a cansar a un parque de usuarios que solo pide que el navegador funcione sin sobresaltos cada vez que se suban al habitáculo.
La situación actual de Android Auto refleja la fragilidad de un sistema que, pese a ser indispensable para millones de personas, sigue mostrando una falta de robustez preocupante tras cada actualización importante. Mientras la comunidad espera que los ingenieros den con la tecla para solucionar este fallo vinculado al audio y la conectividad inalámbrica, la cautela se ha convertido en la mejor herramienta para los conductores. Mantener el software en una versión anterior estable parece ser, por el momento, la única forma de garantizar que el panel de mandos no se convierta en un problema tecnológico en mitad de la carretera.

