Google rediseña la app de Gemini con una interfaz tipo Liquid Glass

Última actualización: 6 mayo, 2026
  • Google está probando un profundo rediseño de la app de Gemini, con una interfaz más simple y centrada en las conversaciones
  • La nueva estética tipo Liquid Glass abandona Material Design en iOS y se integra mejor con el ecosistema de Apple
  • El botón “+” se convierte en un hub de herramientas: imágenes, cámara, archivos, NotebookLM, lienzo, investigación y aprendizaje guiado
  • El despliegue es gradual, con el rediseño más avanzado en iOS y una adaptación pendiente en Android y otros dispositivos

Rediseño de la app de Gemini

Google ha puesto el foco en la parte más visible de su inteligencia artificial y ha empezado a probar un rediseño profundo de la app de Gemini. El cambio va más allá de los colores: busca que la experiencia se sienta como una conversación fluida con un asistente integrado en el móvil, y no como un simple chatbot que responde consultas sueltas.

Este nuevo aspecto está llegando de forma limitada a usuarios de iOS y, en menor medida, a algunos de Android, según han ido contando varios participantes en comunidades de Gemini AI en Reddit y medios especializados. La compañía parece estar utilizando esta fase inicial para pulir detalles de interfaz y comprobar hasta qué punto el cambio facilita el uso diario de la IA.

Una pantalla de inicio más limpia y centrada en la conversación

Interfaz limpia de Gemini

El primer golpe de vista deja claro que la app no funciona igual que antes. La tradicional pantalla cargada de elementos da paso a una interfaz más limpia, con menos ruido y más foco en el cuadro de interacción. El clásico cajón de texto se ha transformado en una barra inferior con formato de “píldora”, donde se concentra lo esencial.

En esa barra minimalista se reúne el acceso por voz, la función Gemini Live y un botón de “más” que concentra el resto de acciones. La idea es reducir pasos y que el usuario no tenga que ir saltando entre menús para hacer algo tan sencillo como adjuntar una foto o abrir la cámara. Todo se agrupa en un único punto de entrada claramente visible.

El fondo también cambia de manera notable. El nuevo diseño apuesta por degradados dinámicos y animaciones que reaccionan a las interacciones del usuario, de forma que la interfaz parece “vivir” mientras se conversa con la IA. Este comportamiento visual intenta reforzar la sensación de que el asistente está activo y procesando lo que se escribe o se dicta.

Además, el saludo de bienvenida se personaliza: ahora aparece un mensaje del tipo “Hola , ¿qué tienes en mente?” centrado bajo el logotipo de Gemini. Este pequeño detalle, junto con la nueva disposición de los elementos, busca que la app se perciba más como un espacio personal donde iniciar proyectos, dudas o tareas, en lugar de un simple campo de búsqueda avanzado.

Todos estos cambios de disposición y lenguaje visual van orientados a lo mismo: reducir la sensación de herramienta técnica y reforzar la de asistente cotidiano dispuesto a ayudar, especialmente en usos frecuentes como estudios, trabajo o gestión personal.

Liquid Glass en iOS: adiós a Material Design, hola a una app más nativa

Gemini con diseño Liquid Glass

Donde el cambio se ve con más claridad es en los iPhone. La versión en pruebas de Gemini para iOS abandona de forma bastante evidente el lenguaje Material Design que ha definido las apps de Google durante años y adopta una estética mucho más cercana a lo que Apple ha ido impulsando con su propio enfoque tipo Liquid Glass.

Según las capturas compartidas en la comunidad r/GeminiAI y analizadas por medios como 9to5Google, la app muestra fondos animados que envuelven el cuadro de búsqueda, elementos semitransparentes, gradientes que se adaptan al contenido y un desenfoque de fondo marcado en la pantalla de chat. Todo ello da una sensación de capas superpuestas y profundidad que contrasta con la apariencia más plana de la versión anterior.

La tipografía también se ha afinado. En lugar de textos genéricos, el rediseño introduce fuentes más legibles y una jerarquía visual más trabajada, de modo que resulta más fácil distinguir títulos, mensajes clave y acciones disponibles. Este cambio, aunque discreto, tiene impacto directo en la comodidad con la que se lee y se interactúa con respuestas largas.

El resultado es una app que encaja mejor en el ecosistema de iOS y deja de dar la sensación de estar “portada” desde Android. En la práctica, Gemini se integra visualmente con el resto del sistema operativo, algo que puede ser relevante para quienes usan a diario otras apps nativas de Apple y prefieren una continuidad estética.

Para Google, este movimiento supone aceptar que, al menos en iPhone, merece la pena alejarse de su propio patrón Material Design si con ello la experiencia final es más coherente con lo que el usuario de iOS está acostumbrado a ver. En un momento en el que la competencia en asistentes basados en IA es alta, una interfaz familiar puede marcar diferencias a la hora de que la aplicación se use de forma continua.

Funciones agrupadas: un botón “+” como centro de mando

Más allá de los cambios visuales, el rediseño reorganiza la forma en que se presentan las capacidades de la inteligencia artificial. El botón “+”, situado en la parte inferior, deja de ser un simple icono discreto para convertirse en el acceso directo a un menú mucho más completo y estructurado.

Al pulsarlo, se despliegan herramientas que antes estaban dispersas o requerían varios toques: adjuntar imágenes desde la galería, usar la cámara, subir archivos, abrir recursos de NotebookLM, acceder al lienzo de trabajo, activar la investigación profunda o iniciar sesiones de aprendizaje guiado. La intención es clara: concentrar las funciones clave de Gemini en un solo punto.

En lugar de que el usuario tenga que descubrir por ensayo y error qué puede hacer la IA, las capacidades se presentan como bloques claramente identificados. Entre ellas destacan categorías como generación de imágenes, creación de vídeo, música, lienzo (canvas) para trabajar sobre contenido, herramientas de investigación profunda y opciones de aprendizaje guiado paso a paso.

Este enfoque se apoya en una tendencia que Google lleva probando meses en Android, escritorio y, más recientemente, en Mac: que la app explique de forma explícita para qué sirve la IA, evitando que funciones avanzadas queden escondidas en submenús que muchos usuarios nunca llegan a tocar.

Además, el selector de modelos de IA regresa a un menú desplegable clásico en la esquina superior izquierda, lo que simplifica la elección de capacidades sin llenar la pantalla de opciones técnicas. La gestión de cuentas, por su parte, se desplaza a zonas menos visibles del menú de navegación, priorizando la interacción sobre los ajustes.

Una experiencia más simple: menos ruido técnico y más uso real

Otro de los cambios llamativos es lo que desaparece de la superficie. Funciones más avanzadas, como la visualización de los “pasos de pensamiento” de la IA o detalles internos del procesamiento, se mueven a menús secundarios. Siguen ahí, pero ya no ocupan protagonismo en la interfaz principal.

Este repliegue de las opciones más técnicas responde a una tendencia clara en el sector: ocultar la complejidad del sistema para que la tecnología se perciba como algo natural. Para la mayoría de usuarios, lo importante no es cómo razona el modelo, sino obtener una respuesta útil y rápida sin sentirse abrumados por configuraciones.

En paralelo, los fondos animados y los efectos de profundidad en iOS —con ese aspecto de capas semitransparentes típico de Liquid Glass— aportan una sensación de continuidad visual al moverse entre chats, herramientas y ajustes. En Android, la compañía ya había introducido fondos con gradientes animados y el botón “Responde ahora” en la parte inferior, aunque el nuevo lenguaje visual aún no está desplegado de forma completa.

En los chats, la estructura mantiene un formato similar al de otras aplicaciones de mensajería, pero con un énfasis mayor en la legibilidad y la claridad de las respuestas. En lugar de pantallas que parecen buscadores avanzados, el objetivo es que cada conversación con Gemini se perciba como un hilo continuo de trabajo, más cercano a hablar con un asistente personal que a lanzar consultas aisladas.

Todo este conjunto de decisiones de diseño refuerza la idea de que Google quiere que Gemini deje de sentirse como un experimento y pase a ser una herramienta estable y cotidiana, tanto en iPhone como en Android, aunque por ahora el despliegue vaya a ritmos distintos en cada plataforma.

Despliegue gradual y diferencias entre iOS y Android

En lo que respecta a la disponibilidad, el rediseño de la app de Gemini avanza con cautela. Varios usuarios de iOS han informado de que la nueva interfaz aparece como parte de una prueba gradual, sin un botón claro para activarla manualmente. Algunos la han recibido de forma automática tras actualizar la app; otros siguen viendo la versión anterior pese a tener la misma versión instalada.

Google, por ahora, no ha facilitado una fecha concreta para la llegada general de este nuevo diseño ni ha detallado cómo será el calendario para Android. Lo que se sabe por filtraciones y pruebas internas es que la compañía planea llevar este lenguaje visual a más dispositivos, incluyendo escritorio y, previsiblemente, otros sistemas donde Gemini ya está presente.

En Android, la situación es algo distinta. Aunque ya se han incorporado gradientes animados y algunos ajustes en la pantalla principal, no se ha visto aún un despliegue tan avanzado del estilo Liquid Glass como en iOS. De momento, la experiencia en el sistema de Google parece ir un paso por detrás en términos de apariencia, algo llamativo si se tiene en cuenta que Android es su plataforma nativa.

Este orden de prioridades puede obedecer a varios factores: desde la necesidad de encajar mejor en el ecosistema visual de Apple hasta cuestiones de desarrollo y pruebas internas. En todo caso, la compañía ha optado por un lanzamiento limitado, con acceso segmentado a la nueva interfaz y sin una comunicación masiva más allá de las pistas dadas por ejecutivos y filtraciones previas.

En paralelo, se siguen mencionando proyectos como Google Omni, orientado a una IA multimodal más autónoma, y se espera que futuras integraciones con servicios como Siri en iOS terminen de perfilar el papel que tendrá Gemini en el móvil, especialmente en Europa y otros mercados donde la adopción de asistentes digitales está creciendo de forma constante.

Gemini como espacio de trabajo organizado y no solo como chat

Más allá del lavado de cara, el rediseño se apoya en funciones que pretenden que Gemini sea algo más que una ventana de texto. Una de las más relevantes es la capacidad de crear cuadernos temáticos dentro de la propia app, pensados para quienes usan la IA de forma intensiva en estudios, investigación o proyectos profesionales.

Estos cuadernos funcionan como espacios de organización donde se agrupan chats, documentos adjuntos y archivos relacionados con un mismo tema. En lugar de tener varias conversaciones sueltas y documentos dispersos, el usuario puede reunir todo en un panel lateral, asignarle un nombre identificable y trabajar siempre desde ahí.

Su activación es sencilla: desde el panel lateral de la app, basta con seleccionar la opción de crear un nuevo cuaderno e ir añadiendo las fuentes necesarias. A partir de ese momento, Gemini combina el contenido almacenado en ese espacio con sus capacidades de IA y de búsqueda en la web para ofrecer respuestas más ajustadas al contexto del proyecto.

Este enfoque resulta especialmente útil para perfiles como estudiantes universitarios, investigadores o profesionales que manejan grandes volúmenes de información y necesitan evitar la acumulación caótica de chats y archivos. En lugar de tener que rebuscar entre conversaciones antiguas, cada proyecto o asignatura puede vivir en su propio cuaderno.

Al integrar estas funciones de organización directamente en la interfaz, el rediseño refuerza la idea de que Gemini no se limita a responder preguntas sueltas, sino que puede acompañar procesos de trabajo más largos y complejos, algo relevante en un contexto europeo donde el uso de la IA empieza a consolidarse en entornos educativos y profesionales.

En conjunto, los cambios que Google está probando en Gemini apuntan a una app más cuidada visualmente, más ordenada en funciones y más alineada con los hábitos reales de los usuarios. La interfaz simplificada, la estética tipo Liquid Glass en iOS y la agrupación de herramientas bajo el botón “+” dibujan un asistente que se quiere ver menos técnico y más cercano, aunque todavía quede camino por recorrer hasta que este rediseño llegue de forma amplia a todas las plataformas y territorios.

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