- Syncthing permite sincronizar carpetas entre múltiples dispositivos mediante conexiones P2P cifradas, sin servidores centrales ni nubes de terceros.
- Cada equipo tiene un ID único, requiere confirmación mutua para enlazarse y admite modos de carpeta, patrones de exclusión y versionado de archivos.
- Puede desplegarse en PCs, móviles, Raspberry Pi o instancias remotas, actuando como “nube” privada y nodo siempre encendido bajo tu control.
- Es una herramienta de sincronización, no de copias de seguridad, por lo que conviene combinarla con estrategias de backup externas bien planificadas.

Si llevas tiempo buscando una forma de sincronizar archivos entre tus dispositivos sin depender de la nube tradicional, Syncthing probablemente te va a encajar como un guante. Nada de servidores de terceros, nada de subir tus fotos a Google, Dropbox o similares: los datos se mueven directamente entre tus equipos, cifrados, y tú decides en todo momento qué se comparte y con quién.
En esta guía completa vamos a ver qué es Syncthing, cómo funciona su sincronización P2P privada sin servidores centrales, cómo empezar a usarlo en diferentes sistemas (PC, móvil, Raspberry Pi, hosting tipo Zeabur…), y varias configuraciones útiles como el control de versiones, el intercambio de archivos en LAN o por Internet, y trucos para mantener tus datos a salvo sin volverte loco con la administración.
¿Qué es Syncthing y por qué es tan diferente a la nube clásica?
Syncthing es un programa de sincronización continua de archivos basado en tecnología P2P. En vez de subir tus documentos a un servidor remoto (como hace Dropbox, Google Drive o OneDrive), establece conexiones directas entre tus dispositivos y mantiene carpetas sincronizadas en tiempo real.
Su filosofía es muy clara: tus datos son solo tuyos. Tú decides en qué dispositivos se guardan, con quién los compartes y cómo viajan por la red. No hay un servidor central que pueda verse comprometido ni una empresa que tenga una copia completa de tu vida digital en sus máquinas.
A grandes rasgos, Syncthing:
- No necesita un servidor en la nube: cada equipo que ejecuta Syncthing es un nodo de la red P2P.
- Cifra todas las comunicaciones usando TLS, para evitar miradas indiscretas durante la transferencia.
- Identifica cada dispositivo mediante un certificado criptográfico; solo los equipos que tú autorizas pueden conectarse.
- Es software libre y de código abierto, con especificaciones de protocolo públicas y código en GitHub.
- Es multiplataforma: funciona en Linux, Windows, macOS, BSD, Solaris, Android y puede usarse incluso en servidores sin entorno gráfico gracias a su interfaz web.
De cara al usuario, lo que hace Syncthing es muy sencillo: mantener sincronizadas una o varias carpetas entre dos o más dispositivos. Cualquier archivo que copies, modifiques o borres en una de esas carpetas se replica automáticamente en el resto de equipos que comparten dicha carpeta, siempre que estén encendidos y conectados.
Privacidad y seguridad: tu “nube” sin terceros
Una de las grandes motivaciones para usar Syncthing es la preocupación por dónde acaban nuestros archivos cuando subimos algo a la nube. Cuando mandas fotos a Facebook, guardas documentos en Google Drive o utilizas Dropbox, al final son esas empresas quienes almacenan tus datos en sus servidores, con acceso técnico potencial a todo lo que subes si no está cifrado de extremo a extremo en origen.
Con Syncthing, la idea es justo la contraria: los archivos solo residen en los dispositivos de las personas implicadas. No hay un repositorio central que actúe como “fotógrafo con tus negativos”. Los datos viajan cifrados entre clientes y se almacenan únicamente donde tú hayas decidido.
Algunos puntos clave de seguridad y privacidad en Syncthing:
- Cifrado de transporte con TLS: todo el tráfico entre dispositivos está protegido frente a interceptación.
- Identidad criptográfica por dispositivo: cada equipo tiene un identificador único derivado de un certificado, no se basa en usuarios y contraseñas en un servidor central.
- Confirmación mutua de dispositivos: para que dos dispositivos se sincronicen, ambos deben añadirse y aceptarse mutuamente. Esto evita que alguien que robe un ID pueda conectarse sin tu permiso.
- Carpetas también mutuamente aceptadas: no basta con enlazar dispositivos, cada carpeta compartida debe ser aceptada explícitamente en ambos extremos, lo que añade otra capa de protección ante malas configuraciones o despistes.
Es cierto que Syncthing utiliza unos servicios auxiliares llamados Global Discovery Servers para que los dispositivos se encuentren entre sí a través de Internet. En esos servidores solo se registran el ID del dispositivo y su IP/puerto, no se almacena ningún archivo ni contenido. Y si eres especialmente paranoico, puedes incluso levantar tu propio servidor de descubrimiento global para no depender del servicio público.
Cómo funciona la sincronización P2P: LAN, Internet y nodos permanentes
Syncthing está pensado para que la experiencia sea lo más transparente posible: tú solo ves carpetas que se mantienen sincronizadas, sin preocuparte de direcciones IP ni rutas de red. Bajo el capó, el sistema hace unas cuantas cosas interesantes.
Identificadores de dispositivo y descubrimiento
Cada equipo que ejecuta Syncthing tiene un ID de dispositivo único, una cadena larga que también se puede representar como código QR (muy útil en móviles). Para conectar dos dispositivos, necesitas conocer el ID del otro y añadirlo desde tu interfaz.
Cuando un nodo arranca:
- Registra su ID y dirección IP/puerto en un Global Discovery Server.
- Si estás en una red local, Syncthing puede también descubrir otros nodos por broadcast en la LAN, sin necesidad de copiar IDs a mano en muchos casos.
- Usa el puerto 22000 por defecto para las conexiones P2P; puede abrirlo automáticamente en el router mediante UPnP, o puedes hacer el port forwarding de forma manual.
Cuando un dispositivo quiere conectarse a otro, consulta al servidor de descubrimiento global (si no lo tiene ya en caché), obtiene la IP y el puerto, y establece una conexión segura TLS entre ambos.
Sincronización en red local
En una LAN, Syncthing brilla especialmente. Imagina que quieres mantener al día tus documentos entre tu PC de sobremesa y tu tablet sin usar la nube. Instalas Syncthing en ambos, los añades mutuamente mediante sus IDs, creas una carpeta compartida y listo: cualquier fichero que cambies en esa carpeta se replica en el otro equipo en cuanto ambos están conectados a la misma red.
Un detalle muy importante: la relación de confianza es siempre mutua. No basta con que tu tablet agregue el ID del PC; tu PC también tiene que aceptar a la tablet como dispositivo remoto. Es un sistema similar a las solicitudes de amistad: alguien te añade y tú confirmas. Lo mismo se aplica a las carpetas: los dispositivos no solo tienen que conocerse, también deben aceptar las carpetas que se comparten entre ellos.
Sincronización a través de Internet
Aunque el concepto de Syncthing recuerda mucho a “nube privada”, puede trabajar perfectamente a través de Internet sin que tengas que hacer casi nada extra. Con la misma configuración que usas en LAN, si dejas tu PC encendido en casa puedes irte con tu portátil o móvil y seguir sincronizando cambios a distancia.
El flujo suele ser:
- El PC de casa registra su IP pública y puerto en el Global Discovery Server.
- El portátil, desde otra red, consulta ese servidor para saber dónde está tu PC.
- Si el puerto 22000 está accesible (UPnP o redirección manual en el router), se establece la conexión directa cifrada y empiezan a fluir los datos.
Si tu router no soporta UPnP o lo tienes desactivado, solo necesitas abrir el puerto 22000 hacia la IP interna del equipo que actúe como “servidor” (aunque realmente todos los nodos son iguales en Syncthing).
Usar un nodo siempre encendido como “hub” de sincronización
Una estrategia muy habitual es apoyarse en un dispositivo que permanezca encendido las 24h como punto central de sincronización: una Raspberry Pi, un pequeño servidor doméstico, una instancia en un proveedor como Zeabur, etc.
Por ejemplo, si despliegas Syncthing en un servicio como Zeabur:
- Tu instancia remota actúa como nodo de sincronización permanente, conectado a todos tus dispositivos.
- Aunque tu portátil esté apagado, el móvil puede sincronizar contra la instancia remota, que guarda la copia actualizada.
- Cuando enciendes el portátil, Syncthing lo pone rápidamente al día desde ese nodo “siempre online”.
- Los datos de configuración y las carpetas sincronizadas se guardan en un volumen persistente (por ejemplo
/var/syncthing), de modo que no se pierden al reiniciar el servicio.
La diferencia clave respecto a un Dropbox de turno es que ese nodo central lo controlas tú. No es un servidor de una tercera empresa, sino parte de tu propia infraestructura.
Interfaz de Syncthing: web, GTK y clientes como SyncTrayzor

Syncthing funciona como un daemon (servicio) que se administra normalmente desde una interfaz web. Esto tiene una ventaja enorme: puedes configurarlo tanto en equipos con escritorio gráfico como en servidores sin GUI, y hasta a través de una conexión SSH si reenvías el puerto de la interfaz.
Opciones de interfaz habituales:
- Web UI: accesible por defecto en
http://127.0.0.1:8384. Permite configurar dispositivos, carpetas, parámetros avanzados y ver el estado de sincronización. - Syncthing-GTK: un frontend gráfico para Linux que ofrece icono en la bandeja, notificaciones y acceso cómodo a la configuración, pero se apoya igualmente en el daemon.
- SyncTrayzor (Windows): una aplicación todo-en-uno para Windows que integra Syncthing, bandeja de sistema, gestor de idioma, notificaciones y acceso directo a la web UI. Es ideal si no quieres pelearte con la línea de comandos.
SyncTrayzor, por ejemplo, se instala como cualquier otro programa de Windows. Dispone de versión con instalador y versión portable, ambas sobre arquitecturas de 32 y 64 bits. Una vez instalado:
- Puede pedirte permiso en el firewall de Windows para acceder a redes públicas o privadas (hay que permitirlo para que funcione bien).
- Puedes cambiar el idioma a español desde el menú de idioma integrado.
- A través del menú de Acciones puedes mostrar tu ID de dispositivo, reiniciar o parar el servicio, etc.
En cualquier caso, independientemente de si usas GTK, SyncTrayzor o la web UI sin más, la lógica de configuración es la misma: añadir dispositivos, añadir carpetas y decidir qué se comparte con quién.
Primeros pasos: añadir dispositivos y compartir carpetas
El flujo típico para empezar a usar Syncthing es muy parecido en todas las plataformas. Vamos a ver los conceptos clave, más que un tutorial paso a paso.
Configurar usuario y contraseña de la interfaz
Cuando entras por primera vez en la interfaz web de Syncthing, es recomendable configurar un usuario y contraseña para la GUI, sobre todo si piensas exponerla fuera de localhost. Esto se hace en:
- Actions → Settings → pestaña GUI, donde puedes indicar usuario, contraseña y la dirección IP/puerto de escucha de la interfaz.
Por defecto suele escuchar solo en 127.0.0.1:8384, es decir, solo accesible desde el propio equipo. Más adelante veremos cómo cambiar eso para gestionarlo desde otros dispositivos.
Obtener el ID de dispositivo
Cada vez que quieras enlazar dos equipos, necesitarás el ID de dispositivo de cada uno. En la web UI, lo encontrarás en:
- Actions → Show ID, donde aparece el identificador completo y un código QR escaneable (muy cómodo en Android).
En móviles, las apps de Syncthing suelen permitir leer el código QR de otro dispositivo con la cámara, ahorrándote teclear la cadena entera.
Añadir un dispositivo remoto
Supongamos que estás en tu PC de escritorio y quieres añadir tu portátil. Desde la interfaz web de tu PC:
- Haz clic en “Add remote device” (o “Añadir dispositivo remoto”).
- Introduce el ID del portátil, o selecciónalo directamente si Syncthing ya lo ha detectado automáticamente en la LAN.
- Asigna un nombre descriptivo para reconocerlo fácilmente (“Portátil”, “Devuan”, “Android”, etc.).
- En el campo de direcciones puedes dejar “dynamic” para que Syncthing resuelva automáticamente la IP, o indicar una dirección fija (
minombre.dyndns.org:22000) si usas DNS dinámico. - Guarda la configuración.
En el otro equipo aparecerá una notificación indicando que alguien quiere añadirlo como dispositivo remoto. Tendrás que aceptar esa invitación para que ambos queden realmente enlazados.
Crear y compartir una carpeta
Una vez que dos dispositivos se reconocen entre sí, falta crear la carpeta o carpetas que quieres sincronizar. El esquema básico es:
- En uno de los equipos creas un directorio en el sistema de archivos (por ejemplo,
~/syncthing/vm_shareoC:\Users\TuUsuario\Sync). - En la web UI, añades esa carpeta con el botón “Add Folder” (o “Añadir carpeta”).
- Le das un nombre de carpeta en Syncthing (puede coincidir o no con el nombre real del directorio) y seleccionas la ruta en el sistema.
- En la pestaña “Sharing”, marcas los dispositivos con los que quieres compartir ese directorio.
Al otro lado, en el dispositivo remoto, aparecerá una invitación para añadir esa misma carpeta. Allí deberás:
- Aceptar el compartir.
- Elegir dónde quieres guardar físicamente esa carpeta (puedes usar la misma ruta o cualquier otra).
- Opcionalmente, ajustar parámetros avanzados: si solo recibirá archivos, solo enviará o hará ambas cosas.
Una vez aceptado en ambos extremos, cualquier archivo que copies en esa carpeta se replicará en los demás dispositivos que formen parte de ella. El proceso se repite para tantas carpetas como quieras.
Modos de carpeta, versionado y patrones de exclusión
Syncthing no se limita a “copiar todo sin más”; ofrece bastante control sobre cómo se comporta cada carpeta compartida. Esto se gestiona desde la opción de “Edit” sobre cada carpeta en la interfaz.
Tipo de carpeta: enviar, recibir o ambos
En la pestaña de ajustes avanzados de una carpeta puedes definir su modo de funcionamiento:
- Send & Receive: modo bidireccional, por defecto. Cualquier cambio en cualquiera de los dispositivos se propaga al resto.
- Send Only: el dispositivo solo envía archivos y cambios, pero no acepta modificaciones remotas. Ideal, por ejemplo, para la carpeta de fotos del móvil, que quieres replicar en tu PC sin arriesgarte a que un borrado en el ordenador se lleve por delante las fotos del teléfono.
- Receive Only: el dispositivo solo recibe cambios de los demás, sin enviar nada. Útil para un equipo que actúa como repositorio de copias pero en el que no editas nada.
Combinando estos modos entre dispositivos puedes montar esquemas interesantes, como un equipo central en modo “Receive Only” a modo de backup parcial mientras otros trabajan en modo normal.
Ignorar archivos y patrones
Cada carpeta tiene una pestaña “Ignore Patterns” donde puedes definir qué archivos o tipos de archivos no quieres que se sincronicen. Aquí se utilizan patrones de estilo .gitignore.
Por ejemplo, podrías excluir:
- Archivos temporales (
*.tmp,*.swp). - Directorios de trabajo de editores (
.vscode/,.idea/). - Ficheros gigantes que no te interesa replicar a todos los equipos.
Esto es especialmente útil cuando compartes directorios con muchos archivos generados automáticamente que no aportan nada en los demás dispositivos.
Control de versiones (File Versioning)
Una característica muy potente es el versionado de archivos. En vez de sobrescribir o borrar un archivo al detectar un cambio remoto, Syncthing puede mover las versiones antiguas a una carpeta especial llamada .stversions, dentro de la misma carpeta compartida.
Esto viene muy bien cuando:
- Alguien borra un archivo por error en uno de los equipos.
- Un fichero importante se sobreescribe por accidente.
- Quieres conservar un histórico de cambios razonable sin montar un sistema de backups completo.
Eso sí, hay una pega clara: si trabajas con archivos muy pesados (vídeo, audio sin comprimir, etc.), la carpeta .stversions puede crecer sin control y comerse decenas o cientos de gigas de tu disco si no le das unas reglas sensatas.
Syncthing ofrece varios modos de versionado:
- No versioning: desactiva totalmente el control de versiones. Lo que se borra o sobrescribe, se pierde.
- Trash Can: las versiones antiguas se mueven a
.stversionsy se guardan hasta que tú mismo las limpias o configuras un tiempo de retención. Es como una papelera. Puedes definir cuánto tiempo conservarlas (por ejemplo, 60 días) y cada cuánto hacer la limpieza. - Simple: permite conservar un número máximo de versiones o un periodo de tiempo concreto, con un chequeo periódico de limpieza.
- Staggered: un sistema por etapas, donde se guarda más detalle para cambios recientes y menos para los antiguos. Por ejemplo, una versión cada 30 segundos durante la primera hora, luego una por hora durante el primer día, una al día los primeros 30 días y después una semanal hasta alcanzar la antigüedad máxima.
- External: en vez de que Syncthing gestione las versiones, ejecuta un comando o script externo cuando toca versionar un archivo. Perfecto si quieres integrar el versionado con un sistema de backup personalizado o mover las versiones a otro almacenamiento.
Elegir el modo adecuado depende mucho de tu uso. Para un entorno de trabajo normal, un Staggered con una antigüedad máxima razonable y un límite de versiones suele ser una combinación muy equilibrada. Si solo quieres una red de “carpetas compartidas tipo papelera temporal”, el modo Trash Can con 30-60 días de retención puede ser suficiente.
Casos de uso prácticos con Syncthing
El potencial de Syncthing es enorme cuando empiezas a combinar dispositivos. Estos son algunos usos reales y bastante habituales:
- Sincronizar documentos entre sobremesa y portátil: mantienes un directorio de trabajo común para proyectos, apuntes, código fuente, etc. Cambias algo en uno y al encender el otro ya está actualizado.
- Compartir proyectos audiovisuales grandes: por ejemplo, un directorio de vídeo y audio que editas a veces en el PC potente y otras en el portátil. Subes material desde un equipo, lo procesas en otro, y ambos mantienen el mismo contenido.
- Tener siempre a mano tu base de datos de contraseñas: una carpeta que contiene tu fichero de KeePass, compartida entre todos tus equipos de confianza. Eso sí, aquí conviene combinarlo con versionado y mucho cuidado para no corromper la base si abres a la vez en varios sitios.
- Sincronizar fotos desde el móvil al ordenador: en Android puedes configurar la carpeta de la cámara en modo “Send Only” hacia tu PC, donde se guardan todas las fotos sin depender de Google Fotos o similares.
- Montar una nube casera con Raspberry Pi: instalas Syncthing en la Pi, la dejas encendida en casa y la conectas con tus portátiles, PCs y móviles. Acabas teniendo algo muy similar a un servidor personal tipo “Dropbox casero”, pero con control total y sin cuotas de terceros.
Instalar y configurar Syncthing en una Raspberry Pi
La Raspberry Pi es un candidato perfecto para actuar como nodo central de sincronización siempre encendido. Instalar Syncthing ahí es bastante directo usando los repositorios de la distribución:
- Actualiza sistema y firmware:
sudo apt update
sudo apt upgrade
sudo rpi-update(si procede)
Reinicia si es necesario. - Instala Syncthing:
sudo apt install syncthing
Si te pideapt-transport-https, instálalo primero y repite. - Lanza Syncthing por primera vez:
syncthing
Espera a que muestre el ID del dispositivo en la consola. Luego puedes parar con Ctrl+C.
Por defecto, la interfaz web solo escucha en 127.0.0.1:8384. Si quieres poder gestionarla desde otros equipos de tu red, debes editar el archivo de configuración:
~/.config/syncthing/config.xml, buscando el bloque<gui>...</gui>y cambiando:
<address>127.0.0.1:8384</address>
por
<address>0.0.0.0:8384</address>.
Con esto, la interfaz será accesible desde cualquier IP que pueda llegar a la Pi, por ejemplo http://IP_DE_LA_PI:8384 desde tu navegador en el PC.
Servicio systemd y autoarranque
Para que Syncthing arranque automáticamente con la Raspberry Pi, es cómodo crear (o descargar) un servicio systemd. El archivo típico es /etc/systemd/system/syncthing@.service con un contenido similar a:
<!-- fragmento representativo, sin formato markdown --> [Unit] Description=Syncthing - Open Source Continuous File Synchronization for %I After=network.target [Service] User=%i ExecStart=/usr/bin/syncthing -no-browser -no-restart -logflags=0 Restart=on-failure [Install] WantedBy=multi-user.target
En lugar de escribirlo a mano, puedes descargar la versión oficial:
wget https://raw.githubusercontent.com/syncthing/syncthing/master/etc/linux-systemd/system/syncthing%40.service sudo mv syncthing@.service /etc/systemd/system/
Después, habilitas e inicias el servicio para tu usuario (por ejemplo, pi):
sudo systemctl enable syncthing@pi.service sudo systemctl start syncthing@pi.service systemctl status syncthing@pi.service
Si en algún momento quieres pararlo: sudo systemctl stop syncthing@pi.service.
A partir de ahí, ya puedes abrir un navegador, ir a http://IP_DE_LA_PI:8384 y administrar Syncthing en la Raspberry como cualquier otro nodo, añadiendo dispositivos, carpetas y configuraciones avanzadas.
Compartir archivos con amigos: el rol “Introducer”
Cuando quieres montar algo tipo carpeta de fotos compartida entre un grupo de amigos o familia, la configuración puede ser un poco tediosa si cada persona tiene que añadir manualmente a todos los demás dispositivos y carpetas.
Para facilitar esto, Syncthing ofrece la opción “Introducer” (en algunos frontends se traduce como “Presentador” o similar). La idea es que un dispositivo actúa como nodo que presenta a los demás entre sí.
Por ejemplo:
- Tú eres el organizador y tienes un dispositivo central.
- Creas una carpeta llamada “fotos” y la compartes con tu amigo Juan, marcando su dispositivo como Introducer desde tu punto de vista (o al revés, según la topología que quieras).
- Cuando Ana te añade como dispositivo remoto y compartís la carpeta “fotos”, gracias a la marca de Introducer, su Syncthing empezará a recibir automáticamente también los dispositivos y carpetas que tú ya conoces (por ejemplo, el de Juan).
- Cuando llegue Carlos y haga lo mismo contigo, se le irán agregando automáticamente Juan, Ana, etc.
El resultado es que, si todo el mundo configura el rol de Introducer adecuadamente, la red de amigos se construye sola sin que cada uno tenga que ir agregando manualmente al resto. A partir de ahí, todos los integrantes pueden compartir fotos en esa carpeta común, sin pasar por Facebook, Google o ningún otro servicio externo.
Eso sí, conviene tener algunas precauciones:
- Si alguien apunta la carpeta “fotos” a un directorio que ya tiene otros datos, la sincronización puede mezclar o sobrescribir archivos en los demás dispositivos.
- Si un usuario torpe borra la carpeta entera, puede provocar que se borre en el resto (aunque el versionado puede salvar la situación).
- Hay opciones como “master” o protección de cambios (según versiones e interfaces) que permiten que un nodo tenga que aprobar cambios antes de que se propaguen, para evitar desastres, a costa de tener que estar revisando todo el rato.
Es una funcionalidad muy poderosa, ideal para grupos algo más técnicos o dispuestos a aprender un poco, que quieran compartir contenido sensible sin depender de plataformas centralizadas.
Administrar Syncthing de forma remota y buenas prácticas
Una de las cosas más cómodas de Syncthing es que, al tener interfaz web, puedes administrarlo casi desde cualquier sitio.
Algunas opciones avanzadas y recomendaciones:
- Si quieres gestionar un servidor Syncthing desde otro equipo de la LAN, cambia la IP de escucha de la GUI a algo como 0.0.0.0:8384 o IP_PRIVADA:8384 en Settings → GUI.
- Si el servidor está en remoto y solo accesible via SSH, puedes hacer un reenvío de puertos (port forwarding) para traerte el
127.0.0.1:8384del servidor a tu máquina local y abrir la interfaz en tu navegador como si fuera un servicio local. - Puedes editar directamente el archivo
~/.config/syncthing/config.xmlpara cambiar parámetros de la GUI si te has quedado “fuera” o la configuración se ha roto, aunque lo normal es gestionarlo desde la propia interfaz siempre que sea posible.
En cuanto a buenas prácticas:
- Syncthing no es un sistema de copias de seguridad en sí mismo. Es una herramienta de sincronización. Un borrado, un cifrado por ransomware o un error humano en una carpeta compartida se propagarán al resto de dispositivos, aunque el versionado puede dar algo de margen.
- Si quieres usarlo como parte de una solución de backup, diseña una topología tipo “solo enviar” hacia un servidor que no devuelva cambios, o combina carpetas en modo Receive Only con scripts externos y almacenamiento independiente.
- Haz copias de seguridad periódicas de tus datos críticos en medios externos (discos duros, cintas, almacenamiento offline…). No confíes en que por tenerlos en tres equipos sincronizados ya tienes backup; lo que está sincronizado también puede sincronizarse roto.
Combinando sus modos de carpeta, el versionado y una planificación de backups clásica, Syncthing se convierte en una pieza muy versátil para gestionar tu “nube” privada sin renunciar a comodidad ni a control sobre tus datos.
Al final, Syncthing ofrece justo lo que muchos usuarios llevan años pidiendo: sincronizar archivos en tiempo real entre ordenadores, móviles y pequeños servidores, de forma privada, cifrada y sin depender de proveedores externos. Con un poco de configuración inicial y entendiendo bien cómo se comportan dispositivos, carpetas, versionado y roles como Introducer, puedes montar desde una simple sincronización en LAN hasta una red completa de intercambio de archivos entre amigos o un sistema de trabajo distribuido sobre tu propia infraestructura, manteniendo tus datos lejos de ojos ajenos. Comparte la información para que toros usuarios tengan acceso a la información.
