Hackeo de móviles: Métodos comunes y cómo detectarlos

Hackeos de móviles

Saber de hackeos de móviles para evitar sufrir este problema en tu teléfono es básico. Por lo que vamos a explicarte cuáles son los métodos más habituales y cómo estar protegido.

Ten en cuenta que los ciberdelincuentes no paran de encontrar formas nuevas de hackear tu móvil, por lo que más vale ser precavido y estar preparado ante este tipo de ataques.

Los hackeos de móviles no paran de aumentar

Los hackeos de móviles no paran de aumentar

Cada vez dependemos más del teléfono móvil. Lo usamos para trabajar, comprar, movernos por la ciudad, consultar el banco, guardar contraseñas, hacer fotos…

Y, con tanta información personal en la palma de la mano, no es raro que se haya convertido en uno de los principales objetivos para los ciberdelincuentes. Así que, si quieres evitar hackeos de móviles, te hemos preparado un recopilatorio con los mejores consejos.

Lo que hace unos años sonaba a película de espías, ahora es una amenaza real: te pueden hackear el móvil sin que te des cuenta. Y, si no estás atento, el daño puede ser grave. Suplantación de identidad, vaciado de tu cuenta bancaria, o incluso el robo de fotos privadas o el acceso a tus redes sociales… Lo preocupante es que, en muchos casos, ni siquiera sabes que te han colado un virus dentro del móvil.

Hackeos en móviles: ¿es iOS más seguro?

Durante mucho tiempo se dijo que los iPhone eran prácticamente imposibles de hackear. Y algo de cierto había: iOS, al ser un sistema más cerrado y con un control más estricto sobre las apps que llegan a su tienda, ofrecía más barreras de entrada. Además, Android tenía muchos más usuarios en todo el mundo, así que los ataques masivos solían ir dirigidos a ese sistema.

Pero eso ha cambiado, como recuerdan desde Norton. Hoy en día, tanto Android como iOS son objetivos frecuentes. Hay aplicaciones maliciosas que han logrado colarse en la App Store, y los ataques más complejos no distinguen sistema operativo. A veces, lo único que necesitan es que hagas clic donde no debes. El riesgo es real para todos.

Por lo que, independientemente de que tengas un teléfono Android o un iPhone, sigue estos consejos para conocer los hackeos de móviles más habituales y cómo evitarlos.

Hackeos de móviles: los métodos más habituales

Hackeos de móviles: los métodos más habituales

Ya va siendo hora de entrar en materia. ¿Cómo consiguen los hackers acceder a tu teléfono móvil? Hay varias vías, y algunas son tan sutiles que ni te enteras hasta que es demasiado tarde.

Enlaces maliciosos y phishing

El clásico que nunca falla. Te llega un SMS, un correo o incluso un mensaje por WhatsApp con un enlace que parece legítimo. A veces es un supuesto aviso del banco, un paquete que no ha podido entregarse, una promoción irresistible…

Lo abres, y pum: acabas de instalar un software espía o has entregado tus credenciales en una página falsa. Este tipo de ataque, conocido como phishing, funciona porque apela al miedo o la curiosidad. Y lo peor es que cada vez son más creíbles.

Apps falsas o infectadas

Otro método habitual es el de las aplicaciones trampa. Pueden estar camufladas como juegos, editores de fotos, apps de horóscopos o cualquier cosa inocente. Algunas incluso logran colarse en tiendas oficiales, como Google Play o App Store.

Una vez las instalas, recaban tus datos, acceden a permisos que no deberían (como la cámara o el micrófono), y se ejecutan en segundo plano para espiar lo que haces. Algunas incluso clonan las interfaces de apps bancarias para robar contraseñas.

Redes Wi-Fi públicas manipuladas

Cómo priorizar redes WiFi en Android fácilmente

Conectarse a una red Wi-Fi gratuita en una cafetería o aeropuerto puede salir caro. Si la red ha sido creada por un atacante, es como si te estuvieses conectando a través de su propio router. Puede ver lo que navegas, interceptar tus mensajes o redirigirte a webs falsas sin que lo notes.
Este tipo de ataque se conoce como man-in-the-middle, y es especialmente efectivo si no usas una VPN o si accedes a páginas sin cifrado HTTPS.

Ataques por cable o cargadores infectados

Aunque suena a película, es una amenaza real. Hay cables USB manipulados que parecen normales pero contienen hardware capaz de instalar malware en cuanto los conectas. Incluso se han detectado cargadores públicos (por ejemplo, en estaciones) que han sido trucados para este fin.

Por eso, se recomienda no usar nunca cables o cargadores ajenos, y llevar siempre el tuyo de casa. Sí, eso de cargar tu teléfono en un cargador publico no es la mejor idea. Ni los del aeropuerto son seguros…

SIM swapping

Este ataque es más sofisticado, pero ha ganado fuerza entre los ciberdelincuentes. Consiste en convencer a tu operador móvil de que transfiera tu número a una nueva tarjeta SIM que controla el atacante. Así puede recibir tus mensajes, interceptar códigos de verificación y tomar el control de tus cuentas.

Una vez lo consigue, puede bloquearte el acceso a tus redes sociales, correo electrónico y apps bancarias. Es como si se convirtiera en ti durante unas horas. Y eso basta para hacer un destrozo.

Spyware y troyanos invisibles

Existen programas espía que se instalan sin que lo sepas. Algunos llegan como archivos adjuntos en correos, otros se disfrazan de actualizaciones. Una vez están dentro, se ejecutan sin iconos visibles y recogen todo: desde lo que escribes, hasta tus ubicaciones o grabaciones de micrófono.

Algunos son tan silenciosos que no notarás nada extraño. Pero otros dejan pistas: batería que se agota muy rápido, móvil que se calienta sin razón, apps que se abren solas, consumo excesivo de datos, notificaciones extrañas…

Consejos para evitar hackeos de móviles

Consejos para evitar hackeos móviles

Vale, ahora que sabes cómo te pueden atacar, es momento de aprender cómo protegerte. Y siguiendo unas buenas prácticas puedes reducir bastante el riesgo.

  • Mantén tu sistema actualizado. Las actualizaciones de iOS o Android no solo traen mejoras estéticas, también corrigen fallos de seguridad que los hackers pueden aprovechar. No las ignores.
  • Descarga apps solo de tiendas oficiales. Y aun así, revisa los permisos que piden. Si una app de linterna quiere acceso a tu micrófono o tus contactos, algo huele mal.
  • No pulses en enlaces raros. Especialmente si vienen por SMS o correos sospechosos. Ante la duda, no hagas clic. Y nunca introduzcas tus claves en páginas que no estés seguro de que son las oficiales.
  • Activa la verificación en dos pasos (2FA) en todas tus cuentas importantes. Así, aunque consigan tu contraseña, no podrán acceder sin el segundo factor (como un código enviado a tu móvil).
  • No te conectes a redes Wi-Fi públicas sin protección. Si lo haces, usa una VPN fiable. Y desactiva la conexión automática a redes conocidas.
  • Desconfía de cargadores públicos. Llévate el tuyo y, si puedes, utiliza un adaptador de carga USB que impida la transferencia de datos (los llamados “USB condom”).
  • Revisa tu móvil si algo no cuadra. Si notas comportamientos raros (sobrecalentamientos, apps nuevas, batería que dura mucho menos, etc.), haz una revisión con un antivirus de confianza y, si es necesario, restablece el móvil a valores de fábrica.
  • Y, por último, protege tu SIM. Habla con tu operador para bloquear los cambios no autorizados y usa un PIN para la tarjeta.

Saber si tu móvil ha sido hackeado no es tan sencillo como mirar una notificación. Hay que estar atento, conocer los métodos más comunes y reaccionar a tiempo. Y, en los tiempos que corren, eso es prácticamente lo mismo que decir toda tu vida.