- Presentación oficial de ShadNet, una infraestructura de código abierto para jugar online sin depender de PlayStation Network.
- Lanzamiento de la versión 0.16.0 con mejoras críticas en la estabilidad de Vulkan y soporte para funciones de PS4 Pro.
- Logros significativos en el rendimiento de Bloodborne, alcanzando tasas de hasta 120 FPS en hardware compatible.
- Implementación de multijugador local y preparativos para un ecosistema social independiente de Sony.
El ecosistema de la emulación no deja de darnos alegrías, y lo que está consiguiendo el equipo de desarrollo detrás de ShadPS4 es digno de mención. Si hace apenas unos meses nos sorprendía que el software fuera capaz de arrancar, ahora la situación ha dado un vuelco total hasta el punto de que títulos tan emblemáticos como Bloodborne ya se dejan ver por nuestros monitores con una soltura que pocos vaticinaban para estas fechas. En España, donde la comunidad de jugadores de PC es especialmente apasionada por el rendimiento, este progreso se vive como un hito histórico.
La escena está en plena ebullición porque ya no se trata simplemente de conseguir que un juego funcione, sino de crear toda una plataforma que replique la experiencia original. Gracias al esfuerzo colectivo, los usuarios europeos están viendo cómo se abre la posibilidad de preservar joyas del catálogo de Sony sin estar atados a un hardware que, con el paso de los años, terminará por degradarse. Los avances no son solo técnicos, sino que tocan la fibra de quienes buscan libertad total en su forma de jugar.

ShadNet: el multijugador que vuela libre de Sony
Uno de los anuncios más potentes de las últimas semanas ha sido ShadNet. Se trata de una infraestructura de servidores de código abierto diseñada para que los jugadores puedan conectarse entre sí sin tener que pasar por los servidores oficiales de la marca japonesa. La meta es que los entusiastas puedan disfrutar de partidas multijugador de forma totalmente gratuita, saltándose el requisito de las suscripciones de pago y las cuentas vinculadas a PSN, algo que ha generado mucha expectación.
Este proyecto se inspira en soluciones que ya han funcionado en el pasado, como RPCN para PlayStation 3. Aunque hay que decir que el sistema se encuentra todavía en una fase de desarrollo temprana, ya es posible registrarse en su web para participar en las primeras pruebas de estrés. Por ahora, las funciones están limitadas a marcadores y seguimiento de puntuaciones, pero la base técnica para un juego online completo ya está plantada y lista para crecer.
Es fundamental entender que esta red busca ser totalmente independiente para evitar problemas legales. Los responsables han puesto mucho énfasis en que ShadNet no utiliza código propietario de la compañía original, lo que en el papel les protege, aunque el riesgo de que Sony mueva ficha siempre está ahí. Por el momento, el lanzador específico no está disponible para descarga directa, pero el curro que hay detrás promete cambiar las reglas del juego en los próximos meses.

Salto de calidad con la actualización 0.16.0

Casi al mismo tiempo que se presentaba la red social, el emulador ha recibido su parche más importante: la versión 0.16.0. No es una actualización cualquiera, ya que incluye una renovación profunda del sistema de configuración y, lo que es más vital para los usuarios, estabiliza de forma notable el uso de la API Vulkan. Esto permite que el hardware moderno respire mejor y que los cuelgues inesperados que antes eran el pan de cada día empiecen a ser cosa del pasado.
Además, se ha trabajado duro en ampliar la compatibilidad con las funciones de la GPU Neo, el cerebro que daba vida a la PS4 Pro. Gracias a este avance, muchos juegos que aprovechan la potencia extra de la Pro ahora se ven y se mueven de escándalo en el emulador, permitiendo resoluciones más nítidas y mejores efectos que en la consola base. Tampoco se han olvidado del multijugador local, permitiendo que la peña se junte en casa para echar unos piques usando el mando de PS4 como toda la vida.
Bloodborne en PC: una realidad cada vez más fluida

Si hay un título que sirve como vara de medir para este proyecto, ese es sin duda Bloodborne. Los últimos tests han dejado a más de uno con la boca abierta, mostrando tasas de fotogramas que oscilan entre los 75 y los 120 FPS en determinadas zonas. Conseguir esta fluidez requiere una máquina potente, sobre todo por el lado de la tarjeta gráfica, pero demuestra que el código del emulador está cada vez más pulido y aprovecha mejor los hilos del procesador.
Evidentemente, no estamos ante una experiencia perfecta todavía, ya que siguen apareciendo algunos fallos visuales y bajones de rendimiento en zonas muy cargadas de enemigos. Sin embargo, ver el oscuro mundo de FromSoftware corriendo con una fluidez que supera a la consola original es un logro tecnológico que hace soñar a cualquiera. Con las pruebas experimentales de red ya en marcha para este juego, el sueño de las invasiones y el cooperativo en PC está a la vuelta de la esquina.

La velocidad a la que avanza este software es de locos y confirma que el interés por rescatar el catálogo de la anterior generación no deja de crecer. Aunque todavía falta un tiempo para que el usuario menos experto pueda simplemente darle a un botón y jugar sin complicaciones, la creación de redes propias como ShadNet y las mejoras de estabilidad marcan un hito. Mientras Sony se decide o no a actuar, los desarrolladores siguen ganándole la partida al tiempo y asegurando que estos juegazos sigan vivos más allá de su plataforma original.
