La justicia federal de Estados Unidos concluyó que Meta no vulneró la ley de competencia cuando adquirió Instagram en 2012 y WhatsApp en 2014, zanjando un litigio clave para el sector tecnológico. El pronunciamiento, emitido por un tribunal de Washington tras un proceso prolongado, descarta que esas operaciones constituyeran una conducta monopolÃstica prohibida.
La resolución supone un revés para la Comisión Federal de Comercio (FTC), que habÃa impulsado el caso como una pieza central de su estrategia para limitar el poder de las grandes plataformas. El fallo, de amplio alcance, llega en un momento de creciente escrutinio público y polÃtico sobre los gigantes digitales.
Qué dice exactamente el fallo
El juez de distrito James Boasberg determinó que la FTC no acreditó que las compras de Instagram y WhatsApp sirvieran para monopolizar de forma ilegal el mercado de redes sociales. En su análisis, el tribunal subraya que el mercado de estos productos evoluciona con rapidez, lo que complica fijar sus lÃmites con precisión.
Boasberg destacó que, con aplicaciones que «aparecen y desaparecen» y funciones que se integran a gran velocidad, la agencia tuvo dificultades para definir el mercado de productos de Meta. Incluso si en algún momento la compañÃa hubiera tenido una posición fuerte, la FTC debÃa demostrar que ese poder se mantiene hoy, algo que, a juicio del juez, no quedó probado.
Efectos inmediatos para la compañÃa y el mercado
Tras conocerse la decisión, las acciones de Meta redujeron parte de las caÃdas intradÃa y se negociaron en torno a 597,71 dólares, con un descenso cercano al 0,7% a las 13:25 en Nueva York. La lectura del mercado fue que, al menos a corto plazo, el riesgo regulatorio más grave se moderaba.
Desde la empresa, el portavoz Christopher Sgro celebró el resultado y recalcó que la compañÃa se enfrenta a una competencia feroz por la atención de los usuarios y la inversión publicitaria. También puso en valor los beneficios que los servicios de Meta aportan a particulares y negocios, y su peso en la innovación.
El fallo despeja la posibilidad de que la compañÃa tuviera que desprenderse de Instagram o WhatsApp, una de las medidas estructurales que se barajaban si la FTC prevalecÃa. La decisión, además, permite a Meta concentrarse en sus proyectos estratégicos, incluida su apuesta por la inteligencia artificial.
Para los reguladores, el dictamen es un golpe a los esfuerzos por frenar a las grandes tecnológicas mediante la vÃa judicial. Llega, además, en contraste con recientes victorias del Departamento de Justicia contra Google en ámbitos como la publicidad digital y la búsqueda, lo que muestra un panorama regulatorio mixto.
Cómo se llegó hasta aquÃ
La FTC presentó su demanda en 2020, cuando la empresa aún operaba como Facebook Inc., durante la Administración de Donald Trump. La tesis de la agencia era que Meta habÃa reforzado su posición dominante adquiriendo competidores en vez de disputarles el mercado.
El proceso incluyó un juicio de siete semanas, con la declaración de Mark Zuckerberg durante varios dÃas en abril. Antes de su testimonio, la compañÃa intentó un acuerdo con la FTC que evitara su comparecencia, pero las conversaciones no fructificaron.
La defensa de Meta sostuvo que la competencia es más amplia de lo que sugiere la FTC: no se limita a las redes sociales tradicionales, sino que abarca vÃdeo corto, comercio y mensajerÃa privada. Para respaldarlo, se presentaron testimonios de directivos de Reddit, X, TikTok y Pinterest, que compiten por tiempo de uso y publicidad.
Relevancia para Europa y España
Aunque el fallo se enmarca en la jurisdicción de Estados Unidos, su eco se notará en el debate europeo sobre la supervisión de las plataformas. En la UE, la aplicación del Reglamento de Mercados Digitales (DMA) y otras normas como la DSA sigue su propio curso y no se ve alterada por esta sentencia.
Bruselas y las autoridades nacionales, incluida la CNMC en España, mantienen la vigilancia sobre prácticas anticompetitivas y el uso de datos. Este pronunciamiento, sin embargo, alimenta la discusión sobre cómo definir mercados dinámicos y evaluar el poder de plataformas que se reinventan constantemente.
Para anunciantes y medios en España, el dictamen confirma que el entorno competitivo de la economÃa de la atención sigue siendo diverso y fragmentado, con múltiples actores pujando por audiencias y presupuestos. En ese escenario, cualquier cambio regulatorio o judicial puede reordenar incentivos y estrategias.
Reacciones y próximos pasos
La FTC no emitió comentarios públicos inmediatos tras conocerse la resolución, y queda por ver si optará por recurrir. Por ahora, el razonamiento del tribunal marca la pauta de que las agencias deberán afinar la definición de mercados digitales y las pruebas de efectos anticompetitivos actuales.
Desde Meta se remarca su compromiso con la innovación y la colaboración con las autoridades. En paralelo, la dirección de la compañÃa ha señalado planes de inversión de gran escala en Estados Unidos hasta 2028, un mensaje que refuerza su narrativa de crecimiento e impacto económico.
En un panorama donde nuevas apps emergen, otras caen y las funciones convergen a gran velocidad, la sentencia de Washington deja claro que la carga de la prueba para acreditar un monopolio es elevada: la FTC no convenció al juez de que Meta mantenga hoy un poder de mercado ilÃcito, y la empresa evita, por ahora, cambios estructurales en su negocio.