- Instagram prueba una suscripción premium que permite ver Stories en modo incógnito
- El plan de pago, apodado "Instagram Plus", añade más control de privacidad y funciones exclusivas
- Los tests se realizan en países como México, Japón y Filipinas con un precio reducido mensual
- Meta busca diversificar ingresos y seguir la estela de otras redes con modelos de suscripción

Instagram vuelve a mover ficha con una propuesta que está dando que hablar: una nueva función de pago que permitiría ver las Stories sin dejar ni rastro en la lista de visualizaciones. La idea, que hasta ahora solo se podía conseguir recurriendo a trucos externos o aplicaciones de terceros, pasaría a integrarse directamente en la propia app a cambio de una cuota mensual.
La red social de Meta lleva tiempo empujando hacia un modelo más orientado a las suscripciones y los servicios premium. Con esta prueba, la compañía explora un plan de pago centrado en la privacidad y en ofrecer herramientas extra dentro de las stories, una de las funciones más utilizadas de la plataforma, también en España y en el resto de Europa.
Una suscripción para ver Stories de forma anónima
El punto que más ruido está generando es la posibilidad de ver historias sin que el autor sepa que las has visto. Es decir, desaparecer de la clásica lista de usuarios que aparece cuando alguien revisa quién ha visto su story. Esta opción, que hasta ahora no existía de manera oficial, se convertiría en uno de los principales reclamos del nuevo modelo de pago.
Según la información que ha trascendido, Instagram estaría probando esta función dentro de un paquete de características premium. El objetivo es comprobar qué tipo de extras están realmente dispuestos a pagar los usuarios, especialmente aquellos que dan prioridad a la discreción y al control sobre su actividad en la plataforma.
Este modo incógnito para las stories se suma al interés creciente por la privacidad en redes sociales. Muchos usuarios han buscado históricamente fórmulas externas para cotillear stories sin aparecer en la lista de vistos, a costa a veces de comprometer su seguridad o sus datos. Integrar esta posibilidad de forma nativa, como otras opciones de vistas previas en Stories, sería una forma de canalizar esa demanda dentro del propio ecosistema de Meta.
Desde la compañía han señalado que el propósito de estas pruebas es entender qué valoran más los usuarios en un conjunto de funciones premium. No se trata solo de una única opción llamativa, sino de un paquete más amplio que justifique el pago mensual.
Instagram Plus: la capa premium que se está probando
De forma informal, este nuevo plan se conoce como “Instagram Plus”, una especie de capa adicional sobre la experiencia estándar, pensada para quienes quieran ir un paso más allá en funcionalidades. No sería un simple retoque estético, sino una versión mejorada de la app con herramientas exclusivas para los suscriptores.
La idea encaja con la estrategia general de Meta, que ya ha introducido servicios de pago en otras plataformas de su ecosistema. En 2023 la compañía lanzó Meta Verified, una suscripción orientada sobre todo a creadores y negocios, con ventajas centradas en la protección frente a suplantaciones y el refuerzo de la credibilidad de las marcas.
En el caso de Instagram Plus, el foco se situaría sobre todo en las Stories y la privacidad. La información disponible apunta a que el paquete incluiría funciones exclusivas dentro de las historias, además del modo incógnito para verlas. La idea es ofrecer una experiencia más completa a quienes pasan buena parte del día consumiendo este tipo de contenido efímero.
Meta quiere así explorar un modelo donde ciertas experiencias se vuelven exclusivas para quienes pagan, mientras la versión gratuita sigue dependiendo fundamentalmente de la publicidad. Se trata de un equilibrio delicado: añadir suficiente valor a la suscripción sin hacer que la versión estándar resulte poco atractiva.
Más opciones de audiencia y Stories más largas
Además del modo anónimo, las pruebas de este nuevo servicio incluyen cambios en la gestión de quién puede ver tus historias. Una de las novedades más destacadas sería la incorporación de nuevas listas de audiencia, que irían más allá del clásico grupo de «Mejores amigos».
Esto permitiría segmentar mejor a quién se enseña cada story, algo especialmente útil para quienes combinan vida personal, contactos profesionales y seguidores dentro de la misma cuenta. Poder crear más listas específicas ayudaría a modular mejor qué se comparte con cada grupo.
Otra función en pruebas es la posibilidad de ampliar la duración de las stories 24 horas más. En lugar de limitarse al día habitual, determinados contenidos podrían estar disponibles durante un periodo mayor para quienes se acojan al plan de pago. Esta extensión puede interesar tanto a usuarios particulares como a creadores y marcas que quieran maximizar la visibilidad de sus publicaciones temporales.
Con estas herramientas, Instagram Plus no se limitaría a ofrecer discreción al ver historias, sino que se transformaría en un paquete más completo en torno al control y la gestión del contenido efímero. La combinación de privacidad, segmentación y mayor tiempo de exposición es lo que Meta está midiendo en esta fase inicial.
Precio, países de prueba y posible llegada a Europa
La nueva función de pago de Instagram está en fase de pruebas en un número limitado de países. Entre los territorios en los que ya se ha detectado este plan se encuentran México, Japón y Filipinas, donde algunos usuarios han compartido capturas y detalles del servicio.
En el caso de México, el precio que se está manejando ronda los 39 pesos al mes, es decir, aproximadamente entre 1 y 2 dólares al cambio. En otros mercados donde se testea, las cantidades varían ligeramente, pero se mantienen en ese rango reducido para hacer la suscripción más accesible.
Por ahora, Meta no ha confirmado fechas ni condiciones para un despliegue global, por lo que la llegada a España y al resto de Europa sigue en el aire. En función de los resultados de estas pruebas iniciales —tasa de adopción, uso real de las funciones, impacto en la percepción de la plataforma— la compañía decidirá si da el salto a más países.
La estrategia de la empresa suele pasar por experimentar en mercados concretos antes de extender los cambios a nivel internacional. Si la acogida es positiva y los ingresos recurrentes justifican el movimiento, no sería extraño que en los próximos meses empiecen a aparecer indicios de este plan también en territorio europeo.
Meta, la carrera por diversificar ingresos y competir con otras redes
Durante años, la principal fuente de ingresos de Instagram han sido las campañas de publicidad para marcas y anunciantes. Anuncios en el feed, en las stories, en Reels… todo el ecosistema se ha ido llenando de formatos comerciales. Para muchos usuarios, esto ha supuesto una experiencia más cargada de publicidad y, en cierto modo, menos fluida.
La compañía ya había dado pasos para ofrecer alternativas de pago que reduzcan esta dependencia de los anuncios, con suscripciones que permiten limitar o eliminar parte de la publicidad. La idea de sumar ahora un plan específico centrado en las stories y la privacidad encaja con ese giro hacia modelos más variados.
Meta, además, no se mueve en el vacío. Otras plataformas como Snapchat, X (la antigua Twitter), YouTube o LinkedIn han lanzado en los últimos años suscripciones que añaden funciones avanzadas para los usuarios que quieren más opciones o una experiencia distinta. Desde herramientas de creación de contenido hasta mejoras en visibilidad o gestión profesional del perfil.
En este contexto, Instagram no quiere quedarse rezagada. Las pruebas de Instagram Plus muestran una clara voluntad de sumarse a la carrera por ingresos recurrentes y más previsibles, menos expuestos a los vaivenes del mercado publicitario. Para la empresa, cada nuevo servicio de pago supone una pieza más en ese puzzle de diversificación.
A cambio, los usuarios se enfrentan a un escenario en el que cada vez más funciones interesantes quedan ligadas a una cuota mensual. Los tiempos en los que la plataforma ofrecía todas sus opciones sin interrupciones publicitarias y sin ningún coste empiezan a quedar atrás, y ese cambio de modelo puede no gustar a todo el mundo.
Con esta nueva función de pago para ver Stories sin dejar rastro, Instagram se adentra de lleno en un terreno donde la privacidad se convierte en producto y la experiencia premium gana protagonismo frente a la versión gratuita. Queda por ver cómo se implementará finalmente, qué precio tendrá en mercados como España o el resto de Europa y hasta qué punto los usuarios están dispuestos a pagar por pasar desapercibidos y tener más control sobre lo que ven y comparten en la red social.


