LaLiga y Telefónica logran que NordVPN y ProtonVPN bloqueen IP durante los partidos

Última actualización: 18 febrero, 2026
  • Un juzgado mercantil de Córdoba concede a LaLiga y Telefónica medidas cautelares para que ProtonVPN y NordVPN apliquen bloqueos de IP durante los partidos.
  • Las órdenes se dictan "inaudita parte", sin oír previamente a las VPN, y se apoyan en la normativa europea de servicios digitales.
  • ProtonVPN y NordVPN niegan haber sido notificadas, cuestionan la validez procesal y califican la estrategia como ineficaz contra la piratería.
  • La decisión abre un precedente sobre el papel de las VPN como intermediarios obligados a filtrar contenidos, con impacto potencial en la privacidad y el acceso legítimo.

Bloqueo de VPN en partidos de fútbol

El conflicto entre los derechos de emisión del fútbol y el uso de redes privadas virtuales ha dado un salto inesperado en España. Un juzgado mercantil de Córdoba ha autorizado a LaLiga y a Telefónica a ir un paso más allá en su lucha contra las retransmisiones no autorizadas de los partidos, apuntando directamente a dos de las VPN más populares del mercado: ProtonVPN y NordVPN.

La decisión introduce un escenario hasta ahora inédito: que ciertos proveedores de VPN se vean forzados a aplicar bloqueos de direcciones IP durante los encuentros de LaLiga, replicando el modelo que ya operaba en las redes de las operadoras. La medida, de carácter cautelar y todavía sujeta a la reacción de las empresas afectadas, abre un debate jurídico y tecnológico de gran calado en España y en el entorno europeo.

Del rastreo de IP con AceStream al foco sobre las VPN

La resolución parte del mismo magistrado del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Córdoba que a finales del año pasado ya había permitido a LaLiga identificar a usuarios cuyas IP aparecían ligadas a emisiones con AceStream. Esa primera vía se estaba usando para recabar datos y enviar burofaxes de carácter recaudatorio a quienes presuntamente participaban en la difusión ilícita de partidos.

En esta nueva fase, LaLiga y Telefónica han conseguido que el juzgado avale una petición mucho más ambiciosa: extender los bloqueos de IP a las redes de NordVPN y ProtonVPN. El objetivo es evitar que esas conexiones cifradas sirvan como vía de escape para saltarse los filtros que ya aplican los proveedores de acceso a Internet en España.

La ofensiva no ha surgido de sorpresa. El propio Javier Tebas, presidente de LaLiga, había deslizado hace unas semanas que se avecinaba una resolución relevante relacionada con las VPN, lo que encaja con las informaciones que se han ido adelantando en medios económicos y tecnológicos durante las últimas horas.

El argumento de fondo que esgrimen LaLiga y Telefónica se apoya en que ProtonVPN y NordVPN habrían publicitado ofertas y campañas mencionando expresamente los partidos de la competición española, sugiriendo la posibilidad de esquivar restricciones geográficas o bloqueos de IP. Esa práctica, sostienen, chocaría con una sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 6 de Barcelona de diciembre de 2024, que ya permitió desplegar el actual sistema de bloqueos dinámicos.

Todo ello se enmarca en una estrategia más amplia contra la piratería del fútbol en España, en la que LaLiga ha intensificado tanto las acciones técnicas como las vías judiciales, apoyándose en la colaboración de operadoras y, cada vez más, de intermediarios tecnológicos.

VPN y bloqueos de IP en LaLiga

Qué ordena exactamente el juzgado a NordVPN y ProtonVPN

Según la nota informativa difundida por LaLiga, el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Córdoba ha dictado varios autos de medidas cautelares «inaudita parte». Es decir, resoluciones adoptadas sin haber escuchado antes a las empresas afectadas, justificadas por el juzgado en un supuesto escenario de urgencia para frenar las emisiones ilícitas durante los partidos.

Las órdenes se dirigen de forma específica a dos proveedores de VPN muy conocidos: NordVPN y ProtonVPN. Ambas compañías deberán, de acuerdo con lo que LaLiga asegura que recogen los autos, implantar mecanismos internos para impedir que desde España se pueda acceder a las direcciones IP que se vayan señalando como implicadas en retransmisiones ilegales.

La clave está en el concepto de bloqueo dinámico. El juez faculta a LaLiga y a Telefónica para remitir periódicamente un listado de IP que consideren vinculadas a emisiones pirata. Esas direcciones se irán actualizando y las VPN deberían ir bloqueando el acceso a las mismas durante los partidos, copiando el esquema que ya aplican las operadoras en sus redes.

En un pasaje citado por LaLiga, los autos indican que NordVPN y ProtonVPN deben «implementar de forma inmediata en sus sistemas internos las medidas oportunas» para que las IP comunicadas por las demandantes resulten inaccesibles desde territorio español. LaLiga califica estas decisiones de «inauditas en España» y «pioneras a nivel mundial» precisamente por esa naturaleza dinámica y por dirigirse a proveedores de VPN situados fuera de nuestras fronteras.

Además, las resoluciones consideran que estas VPN actúan como intermediarios tecnológicos sujetos a la normativa europea de Servicios Digitales, lo que las colocaría en el mismo plano que otros prestadores obligados a colaborar para prevenir infracciones a través de sus infraestructuras.

Las VPN, señaladas como parte del problema

En la información divulgada por LaLiga se resalta que los autos reconocen explícitamente que las VPN son un medio «sumamente eficaz y accesible» para acceder a contenidos no disponibles en determinadas zonas geográficas. El razonamiento del juzgado es que, si estas herramientas permiten esquivar bloqueos masivos de IP ordenados previamente, resultan un eslabón clave en la cadena de la piratería del fútbol.

Los autos citados por LaLiga van más allá al subrayar que algunas campañas comerciales de ProtonVPN y NordVPN destacarían esa capacidad de «distorsionar la ubicación real» del usuario. Para el magistrado, esa publicidad contribuye a sortear las restricciones ya acordadas por otros juzgados, y justifica exigir a las VPN que dejen de ser un refugio donde los bloqueos dejan de tener efecto.

No obstante, el propio texto de LaLiga admite que se trata de medidas cautelares, no de una sentencia firme. Las empresas mencionadas podrán oponerse y presentar alegaciones una vez reciban la notificación formal, pidiendo que se revoquen o modifiquen las órdenes tras escuchar su versión.

Al mismo tiempo, los autos imponen a LaLiga y a Telefónica la obligación de conservar evidencia digital suficiente de las emisiones ilícitas asociadas a cada IP que pidan bloquear. En teoría, esto debería servir para acreditar ante el juez que las direcciones comunicadas estaban efectivamente involucradas en retransmisiones no autorizadas de contenidos protegidos.

Este enfoque refuerza la percepción de que el juzgado pretende encajar a las VPN dentro del sistema de lucha contra la piratería ya desplegado con las operadoras, convirtiéndolas en un actor más en la cadena de filtrado que decide qué tráfico se corta y cuál no.

ProtonVPN cuestiona la validez procesal de la orden

Desde Suiza, la matriz Proton AG ha reaccionado con contundencia a las noticias que han ido apareciendo en la prensa española. En un comunicado remitido a medios tecnológicos, la compañía subraya que no ha recibido hasta ahora ninguna notificación oficial de los tribunales españoles relacionada con estas medidas.

ProtonVPN recalca que se ha enterado de la existencia de procedimientos por los medios, y que, mientras no tenga constancia formal, no ha tenido oportunidad de ejercer su derecho a defensa. Por ello, sostiene que cualquier orden judicial dictada sin una notificación adecuada y sin darles la ocasión de ser oídos sería «procesalmente inválida» desde el punto de vista del debido proceso.

La empresa recuerda que incluso los tribunales españoles, como cualquier órgano jurisdiccional en un Estado de derecho, están sometidos a garantías mínimas de procedimiento que aseguran que las partes afectadas puedan presentar su caso antes de que se dicte una resolución vinculante. A falta de acceso directo a los autos, ProtonVPN considera que nos encontramos, como poco, ante una situación altamente irregular.

Este choque pone sobre la mesa un problema práctico evidente: cómo hacer cumplir en la práctica una orden cautelar que la propia compañía destinataria afirma no haber recibido aún. Sin una comunicación formal, las posibilidades de que ProtonVPN implemente cambios inmediatos parecen más bien limitadas.

NordVPN habla de enfoque inaceptable e ineficaz

La reacción desde NordVPN, con sede en Panamá, va en una línea similar. Portavoces de la compañía han indicado que, hasta donde llega su información, no han sido parte de ningún procedimiento judicial en España relacionado con estas medidas, ni han tenido opción de defender su postura ante el juzgado de Córdoba.

Aun así, y sin conocer todavía el contenido exacto del auto, NordVPN considera que este tipo de decisiones que afectan al funcionamiento básico de Internet representan un enfoque «inaceptable» por parte de los titulares de derechos. La compañía advierte de que se trata de un camino que, más que atajar la piratería, puede acabar generando daños colaterales significativos.

En su análisis más amplio, NordVPN insiste en que los bloqueos de dominios, IP o servicios son, en última instancia, una herramienta poco eficaz contra la piratería. Pueden servir para cerrar algunos casos puntuales, pero no abordan la raíz del problema: las fuentes originales del contenido ilegal, las estructuras de financiación de esas redes o la falta de una oferta legal suficientemente accesible y atractiva para el usuario medio.

La compañía recuerda también que muchos piratas pueden sortear sin demasiada dificultad estos bloqueos utilizando subdominios u otros recursos técnicos. Al final, el contenido sigue estando disponible en alguna parte, y la motivación económica para distribuirlo apenas se ve afectada si no se golpea el núcleo de esas operaciones.

Usuarios, VPN y fútbol en España

Choque con la realidad de las VPN gratuitas y la privacidad

Uno de los puntos más críticos señalados por NordVPN es que estas medidas, según su visión, se ceban sobre todo en proveedores de VPN de pago y con cierta reputación, mientras que los servicios gratuitos, mucho más difíciles de regular y supervisar, quedarían prácticamente al margen.

Desde la compañía recuerdan que los usuarios que buscan específicamente no pagar por contenidos audiovisuales tampoco suelen estar dispuestos a contratar una VPN de pago. En ese sentido, las redes gratuitas seguirían siendo una ruta de escape para quienes quieran eludir las restricciones, con menos controles y mayores riesgos para la privacidad.

El debate tampoco puede desligarse del uso legítimo de las VPN. Estas herramientas se emplean de forma habitual para teletrabajo seguro, para proteger conexiones en redes WiFi públicas, para salvaguardar la privacidad de los usuarios o, incluso, para acceder a información cuando determinados medios o servicios sufren bloqueos polémicos por parte de operadores o gobiernos.

En España se ha visto recientemente cómo, gracias a las VPN, muchos ciudadanos podían ejercer su derecho constitucional a la información accediendo a determinados medios mientras estos sufrían restricciones en la red. La posibilidad de que los proveedores de VPN se vean obligados a filtrar de forma activa el tráfico plantea dudas sobre hasta qué punto podrían convertirse en intermediarios que deciden qué contenidos pasan o no.

Si las órdenes del juzgado se aplican tal y como las describe LaLiga, los usuarios de NordVPN y ProtonVPN en España se verían en la práctica sometidos a los mismos bloqueos que ya sufren sin VPN cuando intentan acceder a direcciones IP asociadas a emisiones no autorizadas, perdiendo una de las principales ventajas que encontraban en este tipo de servicios, por ejemplo al usar un VPN en tu Android TV.

Un precedente delicado en España y a nivel europeo

Más allá de la batalla específica contra la piratería del fútbol, las medidas adoptadas por el juzgado cordobés plantean un precedente complejo en el ámbito europeo. ProtonVPN y NordVPN tienen sus sedes en países como Suiza y Panamá, lo que abre la incógnita de hasta dónde alcanza la capacidad de un tribunal español para obligarles a modificar el funcionamiento de sus redes.

En el extremo más duro, algunos expertos especulan con la posibilidad de que, si estas compañías decidieran no acatar la orden, se intentase forzar a las operadoras españolas a bloquear directamente los nodos de estas VPN. Ese escenario, aún hipotético, sería especialmente drástico: el acceso normal a ProtonVPN y NordVPN desde España podría cortarse por completo, afectando no solo a quienes piratean partidos, sino a todo tipo de usuarios que utilizan estas redes por motivos profesionales o de privacidad.

Por ahora, lo que se plantea sobre la mesa es que las VPN colaboren en el filtrado de determinadas IP asociadas a emisiones ilegales durante los partidos, manteniendo el resto de funcionalidades. Aun así, el debate jurídico se centra en si es razonable exigir a un intermediario que actúe de esta forma, especialmente cuando ello puede impactar en usos totalmente lícitos.

También hay dudas sobre la forma en que se construye la lista de IP a bloquear y qué garantías existen para evitar daños colaterales. Muchas veces, una misma dirección o rango de IP puede alojar tanto contenidos ilícitos como webs y servicios totalmente legales. El bloqueo masivo de rangos completos ya ha generado críticas en el pasado por dejar inaccesibles servicios que nada tenían que ver con la piratería.

En este contexto, el paso dado por el juzgado de Córdoba refuerza la sensación de que España se está convirtiendo en uno de los laboratorios más agresivos en Europa en materia de lucha contra la piratería audiovisual, con medidas que tensan la cuerda entre la protección de derechos de autor y la preservación de un Internet abierto y funcional.

Con las nuevas órdenes del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Córdoba, LaLiga y Telefónica trasladan a las grandes VPN de pago el modelo de bloqueos dinámicos que ya se aplica sobre las operadoras, pero lo hacen a través de unas medidas cautelares adoptadas sin oír a las afectadas que ProtonVPN y NordVPN consideran procesalmente cuestionables, y que organizaciones y expertos ven como un movimiento arriesgado: la lucha contra las emisiones ilegales avanza, sí, pero lo hace a costa de abrir un frente delicado sobre la extraterritorialidad de los jueces españoles, el papel de las VPN como intermediarios obligados a filtrar contenidos y el impacto que todo ello puede tener tanto en la privacidad como en el acceso legítimo a la información en España y en el resto de Europa.

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