- Los monitores portátiles táctiles amplían la pantalla de tu smartphone y otros dispositivos con un solo cable USB‑C.
- Factores clave de compra: resolución, tamaño y peso, conectividad (USB‑C/HDMI) y funciones extra como modo escritorio y luz azul baja.
- Marcas como ASUS, Lenovo, LG, UPERFECT, Arzopa o KOORUI dominan el mercado con modelos para gaming, productividad y uso básico.
- Frente a tablets o proyectores, los monitores portátiles ofrecen mejor ergonomía y calidad de imagen para trabajar, estudiar o jugar.

Si alguna vez has pensado que la pantalla de tu móvil se te queda corta para trabajar, estudiar o simplemente para disfrutar mejor de tus series y juegos, los monitores portátiles táctiles son justo lo que estabas buscando. Funcionan como una especie de “tablet sin cerebro”: tú pones la potencia con tu smartphone, portátil o consola, y el monitor te da una pantalla grande, ligera y muy fácil de llevar.
En los últimos años estos dispositivos han pasado de ser un capricho friki a un accesorio casi imprescindible para quienes teletrabajan, se mueven mucho o quieren montarse un pequeño centro multimedia en cualquier parte. En esta guía vas a encontrar una explicación clara de qué son, cómo funcionan, qué tipos hay y, sobre todo, cuáles son los mejores modelos (incluyendo opciones táctiles y compactas ideales para tu smartphone).
Qué es exactamente un monitor portátil táctil para tu smartphone
Un monitor portátil es básicamente una pantalla fina y ligera, pensada para conectarse a móviles, portátiles, consolas y otros dispositivos a través de USB‑C, HDMI o mini HDMI. En el caso de los modelos táctiles, la pantalla detecta tus dedos (normalmente hasta 10 puntos táctiles) y puedes interactuar igual que en un móvil o tablet, siempre que el sistema lo permita; además conviene saber cómo limpiar y desinfectar la pantalla táctil correctamente.
La mayoría de estos monitores se alimentan directamente por USB‑C: el mismo cable lleva la imagen y la energía, así que no necesitas enchufe adicional ni cargador propio, salvo en contadas excepciones o cuando el móvil no entrega suficiente potencia. En móviles Android con modo escritorio (como Samsung DeX, algunos Motorola Ready For, etc.) la experiencia es muy parecida a usar un mini ordenador de sobremesa: apps en ventana, ratón, teclado y multitarea real, y te permiten convertir tu tablet en una estación de trabajo portátil con facilidad.
También se pueden usar como segunda pantalla para el portátil, como monitor auxiliar para consolas tipo Nintendo Switch, PS5 o Xbox Series X|S, o incluso como solución para presentaciones y trabajo colaborativo cuando te toca ir de sala en sala.
Cómo funcionan y qué necesitas para conectarlos a tu móvil
La clave de casi todos los monitores portátiles modernos es el puerto USB‑C con modo DisplayPort Alt (DP Alt Mode). Ese modo permite que, a través de un único cable, viajen la señal de vídeo, el sonido y la alimentación. El esquema típico es:
1) Conectas el monitor portátil a tu móvil con un cable USB‑C a USB‑C compatible con vídeo.
2) El móvil detecta la pantalla externa y la usa como clon de pantalla o modo escritorio (si lo soporta).
3) Si el monitor es táctil y el sistema lo admite, el móvil reconoce los eventos táctiles y puedes manejar apps desde el panel externo.
Si tu móvil no tiene USB‑C con salida de vídeo, aún puedes recurrir a adaptadores intermedios (hubs con HDMI, por ejemplo) o limitarte a usar el monitor con otros dispositivos: portátil, consola, mini‑PC… En ese caso, lo ideal es que el monitor tenga varias entradas (USB‑C, mini HDMI, HDMI) para que te cubra todas las situaciones.
Ventajas y usos reales de un monitor portátil táctil
Las ventajas de estos monitores van mucho más allá de “tener una pantalla más grande”. El salto cualitativo se nota sobre todo en cómo puedes organizar mejor tu espacio de trabajo y en lo cómodo que es llevártelos a cualquier parte.
Entre los usos más habituales destacan:
- Teletrabajo y estudio: segunda pantalla para documentos, correo, videollamadas o herramientas en la nube, usando las mejores suites de ofimática.
- Gaming: conectar la Nintendo Switch, una PS5 o una Xbox para jugar lejos de la tele del salón.
- Entretenimiento móvil: ver Netflix, TikTok o YouTube en grande usando solo el smartphone.
- Presentaciones y reuniones: enseñar presentaciones o prototipos sin depender del proyector de turno.
- Creatividad y diseño: más espacio de pantalla para edición de foto, vídeo o diseño gráfico, o convierte tu tablet en un lienzo digital para dibujar como un pro.
A esto se suman ventajas como el peso reducido (casi siempre menos de 1 kg), la inclusión de fundas que también hacen de soporte, y tecnologías de cuidado visual como reducción de luz azul o modos de lectura para fatigar menos la vista.
Principales tipos de monitores portátiles y para quién son
Dentro del universo de pantallas portátiles se pueden distinguir tres grandes grupos según su enfoque, que te ayudarán a decidir qué te compensa más dependiendo de tu uso principal y de si el móvil va a ser la fuente principal de contenido.
Monitores portátiles para gaming: se centran en una frecuencia de refresco alta (120 Hz, 144 Hz…) y en tiempos de respuesta reducidos, lo que se nota mucho en juegos rápidos. A cambio, suelen consumir algo más y ser menos económicos.
Monitores portátiles para profesionales: aquí manda la fidelidad de color, el contraste y el brillo. Son ideales para fotografía, vídeo, diseño o uso intensivo de ofimática. Suelen tener mejor calibración de serie, paneles IPS de calidad e incluso resoluciones superiores a Full HD, como 2K o 4K. El precio y el consumo se sitúan algo más arriba.
Monitores portátiles económicos: pensados para ampliar la pantalla sin arruinarse. Tienen resoluciones modestas (por ejemplo, HD o Full HD sin alardes), brillo contenido y construcción más sencilla, pero son suficientes para tareas básicas y ocio casual.
Marcas más importantes en monitores portátiles
El mercado se ha llenado de fabricantes, desde gigantes tradicionales hasta marcas especializadas que solo hacen monitores portátiles. Entre las más destacadas encontramos varias que se repiten continuamente en comparativas y reseñas.
ASUS es una referencia clara: sus gamas ZenScreen combinan paneles de buena calidad, diseños muy finos y tecnologías de cuidado visual (reducción de luz azul, antiparpadeo, perfiles de color). Los modelos portátiles de ASUS son muy apreciados por profesionales, pero también por gamers que buscan algo equilibrado.
Lenovo apuesta por soluciones robustas y pensadas para el día a día de oficina. Sus monitores portátiles, como la serie ThinkVision, destacan por los buenos ángulos de visión, la ergonomía (inclinación, altura) y detalles de seguridad como ranuras de bloqueo tipo Kensington.
LG se centra en pantallas de alta resolución y paneles IPS muy pulidos, con buen brillo y contraste. Sus modelos portátiles ponen el acento en el diseño fino y ligero, con acabados premium en aluminio en algunos casos, y extras como rotación automática de pantalla.
UPERFECT es una marca muy popular entre usuarios avanzados y gamers. Sus monitores suelen apostar por altas resoluciones (2K, 4K), buena relación de contraste y una gran compatibilidad con dispositivos diversos: ordenadores, móviles, consolas y hasta cámaras.
SAMSUNG también tiene presencia con monitores remotos pensados para productividad, pantallas finas y funciones como conexión inalámbrica o carga rápida por USB‑C, muy en la línea de su ecosistema Galaxy.
COOLHOOD y Teamgee se sitúan en la parte más ligera y delgada del mercado. Ofrecen soluciones económicas pero con buena portabilidad y compatibilidad, ideales para profesionales en movimiento que necesitan varias pantallas en un maletín sin ganar demasiado peso.
Criterios clave de compra: cómo elegir bien
Antes de lanzarte a por el primer monitor táctil que veas, conviene tener claros los criterios que marcan realmente la diferencia. Muchos modelos sobre el papel parecen parecidos, pero cuando te fijas en los detalles se ve quién ofrece mejor calidad de vida diaria.
Resolución y calidad de imagen. Lo mínimo razonable hoy en día es Full HD (1920 x 1080). Por debajo (HD, 1366 x 768) puede servir para ampliar pantalla del móvil o la Switch sin grandes pretensiones, pero se queda corto para diseño, edición o lectura intensiva. Si te dedicas a foto, vídeo o diseño, o quieres un panel con mucha nitidez, merece la pena mirar 2K (2560 x 1600) o incluso 4K, siempre con panel IPS u OLED de buena calidad. Si buscas precisión, puedes usar tu móvil para calibrar pantallas con precisión.
Tamaño y peso. Para ir todo el día con el monitor en la mochila, lo ideal es que no pase de 1 kg. En monitores pensados para usar con smartphone, muchos usuarios prefieren modelos más compactos, de 8 a 13 pulgadas, para tener una experiencia tipo tablet sin cargar con una pantalla de portátil de 15,6″.
Conectividad. Lo más práctico es disponer de USB‑C con DP Alt Mode (para vídeo y corriente a la vez), pero se agradece que el monitor tenga también mini HDMI o HDMI de tamaño completo para conectar consolas, PCs antiguos o aparatos diversos. Cuantos más puertos bien pensados, mejor para evitar andar con adaptadores y cables raros.
Alimentación y autonomía. La mayoría se alimentan del propio dispositivo (móvil, portátil), pero hay modelos que permiten alimentación pass‑through: conectas el cargador al monitor y este, a su vez, carga al portátil o al móvil mientras transmite vídeo. Los que incorporan batería interna son menos frecuentes, pero muy interesantes si quieres máxima independencia de enchufes.
Funciones extra. Características como pantalla táctil, rotación automática, soporte integrado regulable, ajuste de altura o tecnologías de reducción de luz azul pueden inclinar la balanza. Si vas a usarlo muchas horas seguidas, agradecerás modos ComfortView, lectura o luz azul baja para cansar menos la vista.
Modelos destacados de monitores portátiles (táctiles y no táctiles)
Con todo lo anterior en mente, vamos a repasar varios modelos concretos que se citan y se repiten en comparativas, tanto orientados a productividad como a ocio. No todos son táctiles, pero ayudan a entender lo que ofrece ahora mismo el mercado de pantallas portátiles que puedes usar, entre otros, con tu smartphone.
LG Gram +View 16MR70: pantalla grande y diseño sofisticado
Este modelo de LG está pensado para quienes priorizan un panel amplio y de mucha calidad por encima de todo. Con 16 pulgadas y una resolución de 2560 x 1600 píxeles, ofrece el área de trabajo más generosa de la comparativa y un nivel de detalle excelente para edición de foto, vídeo, presentaciones o contenido multimedia.
La parte trasera está fabricada en aluminio, lo que le da un acabado muy premium, mejora la disipación del calor y añade robustez sin disparar el peso. La pantalla es LCD con retroiluminación LED, acabado antirreflejos, un brillo típico de unos 350 nits y relación de contraste de 1200:1, suficiente para trabajar cómodamente en la mayoría de entornos interiores.
No incluye peana integrada con regulación de inclinación al uso, sino una funda magnética que hace de soporte en dos posiciones (aproximadamente 105º y 120º). La más vertical suele resultar más cómoda para trabajar muchas horas, ya que la postura inclinada puede acabar siendo algo incómoda.
A nivel de conexiones, trae dos puertos USB‑C con modo DisplayPort Alt, y ofrece suministro de energía de hasta 45 W, lo que facilita montarte un puesto de trabajo con un solo cable. Entre los extras están el giro automático de la pantalla, la posibilidad de dividir el panel en varias ventanas con el software de LG y la app LG Switch para facilitar su integración en distintos sistemas. Su gran punto débil es el precio, claramente por encima de otras alternativas.
ASUS ZenScreen MB166C: gran calidad‑precio y opción de trípode
El ASUS ZenScreen MB166C es uno de esos modelos que encajan muy bien cuando buscas algo funcional, bien construido y sin disparar el presupuesto. Ofrece una pantalla de 15,6 pulgadas con panel IPS Full HD, acabado antirreflejos, brillo típico en torno a 250 nits y contraste aproximado de 800:1, más que suficiente para uso de oficina, navegación y multimedia.
En la caja incluye un cable USB‑C y una funda que funciona también como atril, lo que es un alivio porque la pantalla en sí no tiene bisagra de inclinación integrada. Un detalle curioso es que, si instalas la aplicación gratuita DisplayWidget 2, puedes usar el monitor tanto en horizontal como en vertical, con rotación automática del contenido según la orientación y adaptando el modo de uso: documentos largos en vertical, presentaciones o hojas de cálculo en horizontal, etc.
El menú OSD (al que se accede mediante botones físicos) permite ajustar modos de visualización específicos (estándar, noche, modo sRGB para gráficos y fotos, modo lectura…) y parámetros como contraste, saturación o temperatura de color. También incluye opciones de ahorro energético y reducción de luz azul dentro de la gama ASUS Eye Care.
Una particularidad interesante es la presencia de una rosca estándar para trípode en la parte trasera, que permite montar el monitor sobre trípodes de fotografía o soportes articulados. Con 780 gramos de peso y un grosor de unos 11 mm, se sitúa como una de las mejores relaciones calidad‑precio para quien necesita una segunda pantalla de 15,6″ sin lujos pero muy versátil.
Dell P1424H: equilibrio total y funda de transporte

La Dell P1424H (que a veces aparece referenciada como P1414H) es una opción muy redonda para quienes quieren un monitor portátil equilibrado en casi todos los apartados. Tiene una diagonal de 14 pulgadas con resolución Full HD, panel IPS antirreflejos, brillo de unos 300 nits y contraste típico de 700:1.
Uno de sus puntos fuertes es que la base actúa como soporte inclinable entre aproximadamente 10 y 90 grados, lo que permite ajustar con bastante precisión la posición del panel para evitar reflejos y encontrar el ángulo más cómodo. Todo ello con un peso de unos 590 gramos, bastante ligero para este tamaño.
En cuanto a conectividad, integra dos puertos USB‑C/DisplayPort 1.2 Alt Mode con función de alimentación pass‑through de hasta 65 W. Esto permite conectar el portátil o el móvil, y simultáneamente alimentar el monitor y el dispositivo desde un único cargador, simplificando mucho el cableado en la mesa.
Incluye funda protectora y cable USB‑C, y viene con el software Dell Display Manager preinstalado, que facilita gestionar ventanas, perfiles de color y ajustes rápidos de brillo y contraste. Entre los modos destacados está ComfortView, diseñado para reducir la emisión de luz azul y hacer más llevaderas las jornadas largas frente a la pantalla. Lo que no admite es orientarlo en vertical, de modo que si quieres usarlo tipo “monitor de lectura” alargado, tendrás que buscar otra alternativa.
Lenovo ThinkVision M14: seguridad, ergonomía y altura regulable
El Lenovo ThinkVision M14 es una opción muy interesante si priorizas la ergonomía física del puesto de trabajo. A diferencia de otros modelos que solo permiten inclinación, este además deja regular la altura elevando el soporte situado en la parte inferior de la base. Así puedes alinear mejor la parte superior de la pantalla con la de tu portátil o con la línea de visión, evitando forzar el cuello.
Se trata de un monitor de 14 pulgadas con panel IPS Full HD, retroiluminación WLED y tratamiento antirreflejos. Aprovecha bastante bien los marcos laterales y superior, lo que da sensación de pantalla amplia pese a su tamaño contenido. Sus ángulos de visión son buenos, y en la práctica no se aprecian rarezas en la reproducción de color o en la nitidez.
En los laterales encontramos dos puertos USB‑C compatibles con DP 1.2 Alt Mode y Power Delivery 2.0, por lo que puede recibir señal de vídeo y, según el montaje, alimentarse o alimentar a otro dispositivo. Incluye funda de transporte y cable USB‑C, y dispone de botones de acceso rápido para brillo y contraste, además de un modo de luz azul baja para reducir la fatiga visual.
Un añadido poco habitual en este tipo de productos es la ranura de bloqueo Kensington, que permite asegurar el monitor a la mesa mediante un cable con candado, algo que muchos agradecerán en espacios compartidos o coworkings. El único detalle mejorable es que los botones físicos tienen un tacto algo duro, pero no afecta al uso general.
Otros monitores portátiles interesantes a tener en el radar
Además de las grandes marcas clásicas, hay modelos muy atractivos que se han hecho un hueco gracias a su relación calidad‑precio, sus tamaños distintos o su orientación a usos concretos como gaming o conexión directa a smartphone.
Si lo que buscas es un monitor portátil de tamaño XXL, una propuesta llamativa es un modelo de Ecivics (o equivalentes) con pantalla de 18,5 pulgadas, resolución Full HD, altavoces estéreo integrados y soporte ajustable. No es precisamente compacto para ir siempre en la mochila, pero es perfecto para montar un puesto de trabajo grande en poco espacio o para mejorar una consola sin tener que tirar de televisor.
Para quienes quieren sí o sí pantalla táctil, un ejemplo típico es un panel de 15,6 pulgadas Full HD con táctil capacitivo, dos puertos USB‑C, entrada de audio de 3,5 mm y HDMI. Este tipo de monitores, similares a algunos de la marca Prechen, son ideales para conectar el móvil y usarlo como si fuera un smartphone gigante, o para aprovechar interfaces como Samsung DeX con interacción táctil directa sobre el panel.
En el segmento de monitores portátiles más conocidos por precio competitivo aparecen marcas como Arzopa, KOORUI o UPERFECT, que ofrecen pantallas de 15,6 y 16 pulgadas con resoluciones Full HD o 2K, paneles IPS, diseño fino y gran compatibilidad con móviles, portátiles y consolas.
ARZOPA A1: 15,6″ Full HD IPS para todo uso
El ARZOPA A1 es un monitor portátil de 15,6 pulgadas con panel IPS Full HD (1920 x 1080) que destaca por su buen equilibrio entre precio, calidad de imagen y portabilidad. Ofrece un ángulo de visión amplio de 178º, relación de contraste alrededor de 1000:1 y tecnología de filtro de luz azul para proteger la vista.
Es compatible con una amplia gama de dispositivos (portátiles, consolas, móviles con USB‑C, etc.) y suele incluir funda‑soporte y varios cables en la caja. Además, soporta HDR y diferentes modos de visualización pensados para ajustar rápidamente el tipo de imagen a lo que estés haciendo, desde trabajo a entretenimiento.
KOORUI 15,6″ Full HD: ligero y plug & play
El monitor portátil KOORUI de 15,6 pulgadas ofrece resolución Full HD con buena reproducción de color y un diseño ligero pensado para usuarios móviles. Dispone de puertos USB‑C y mini HDMI, altavoces estéreo integrados y configuración plug & play en la mayoría de sistemas, sin necesidad de drivers.
Su carcasa suele ser metálica, lo que le da una sensación de calidad y ayuda a la resistencia a golpes leves. Incluye funda protectora que sirve de soporte, siguiendo la misma filosofía de otros monitores portátiles de gama media.
ARZOPA Z1FC 16,1″ 144 Hz: orientado a gaming
Dentro del catálogo de Arzopa, el Z1FC de 16,1 pulgadas lleva la apuesta al terreno del gaming, con una frecuencia de refresco de 144 Hz y panel IPS Full HD. Esto se traduce en una experiencia más fluida en juegos, especialmente en shooters, títulos competitivos o cualquier contenido de movimiento rápido.
Integra altavoces estéreo, filtro de luz azul y un diseño muy delgado que hace posible llevarlo junto al portátil y seguir manteniendo el conjunto en un peso razonable. Es compatible con PCs, consolas y algunos smartphones, siempre que tengan salida de vídeo adecuada.
UPERFECT 16″ 2K: resolución superior y gran contraste
El monitor portátil UPERFECT de 16 pulgadas con resolución 2K (2560 x 1600) apunta directamente a quienes valoran de forma especial la nitidez y la precisión de imagen. Ofrece relación de contraste muy alta (en torno a 1500:1), diseño de bisel fino y acabado mate para reducir reflejos y huellas.
Dispone de doble puerto USB‑C que admite tanto señal como alimentación, además de HDMI, lo que multiplica las posibilidades de conexión. La carcasa metálica aporta robustez y sensación premium, siendo una opción muy atractiva para creativo, estudiantes avanzados o usuarios que quieren algo mejor que el típico Full HD de entrada.
Monitores portátiles táctiles pequeños: experiencia tipo tablet
Más allá de las 14-16 pulgadas, hay un grupo de usuarios que buscan algo aún más compacto, con tamaños de entre 8 y 13 pulgadas para tener una experiencia tipo tablet en movilidad sin tener que comprar una tablet como tal. En este rango se valoran especialmente el peso ligero (alrededor de 500-650 g), el cuerpo mecanizado en aluminio o metal, la pantalla táctil de 10 puntos, relación de aspecto 16:9 y la posibilidad de rotar el contenido.
Entre opciones que suelen aparecer en este segmento se encuentran soluciones de marcas como Flexmirror, PepperJob (13,3″), Sibolan (13,3″), Waveshare (8″ 2K, aunque algunos modelos no soportan DeX), Wisecoco (9″ 2,5K, a menudo en 16:10), así como diversas pantallas de Uperfect y eHomewei. Todas ellas buscan ese punto intermedio entre monitor y tablet, con buena calidad de construcción y táctil multipunto.
Un ejemplo real es el caso de un usuario que, tras comparar varias alternativas, se decidió por una eHomewei O8Air comprada en Taobao. Este modelo ofrece una pantalla OLED táctil de 13,3 pulgadas, sensor G (para rotación automática), soporte para lápiz óptico y un peso aproximado de 650 g, aunque sin batería integrada. Su atractivo principal frente a una tablet de gama alta es el precio más ajustado y la flexibilidad de usarla con diferentes fuentes.
Monitores portátiles con USB‑C pensados para móviles y consolas
Dentro de los monitores especialmente orientados a smartphones y consolas, los modelos con USB‑C completo son los que más sentido tienen. El propio puerto USB‑C se encarga de alimentar la pantalla y recibir la imagen y el sonido, de forma que solo necesitas un cable entre el móvil y el monitor.
Estos paneles se utilizan mucho para conectar el móvil y disfrutar de juegos, redes sociales o vídeo en grande; para sacar el máximo partido a Nintendo Switch, mejorando pantalla y sonido gracias a los altavoces incluidos; o para llevarte la PS5 o Xbox Series X y jugar donde quieras aunque no haya tele disponible.
En el caso del PC, se suelen usar como segunda pantalla extendida para trabajar con dos aplicaciones a la vez, duplicar contenido o incluso montar configuraciones de doble monitor en portátil sin ocupar mucho espacio ni clavarse en el escritorio fijo.
Un ejemplo muy económico en formato compacto sería un monitor Pisichen de 11,6 pulgadas, con panel IPS táctil HD (1366 x 768), brillo alrededor de 200 nits y varios puertos (USB solo datos, USB‑C solo corriente, USB‑C para datos y corriente, conector de auriculares). Ofrece dos altavoces integrados y cumple muy bien para ampliar pantalla del móvil o de la Switch sin gastar mucho.
En tamaños de 15,6 pulgadas, marcas como Arzopa, KOORUI o Uperfect ofrecen monitores con USB‑C completo, mini HDMI, conector de auriculares, funda‑soporte, protección de luz azul y paneles IPS Full HD con ángulos de visión de 178º. Algunos incluso añaden 2K de resolución y brillo alto (hasta 500 nits), acercándose más al terreno profesional.
Ventajas, desventajas y alternativas a los monitores portátiles
Si echamos un vistazo general a las opiniones de usuarios y reseñas especializadas, se repiten una serie de ventajas claras: portabilidad, facilidad de uso (casi todos son plug & play), compatibilidad amplia con smartphones, portátiles y consolas, y la enorme mejora en productividad o comodidad para ver contenido.
Entre las desventajas habituales se mencionan el precio de algunos modelos de gama alta, el hecho de que no todos los móviles ofrecen salida de vídeo por USB‑C, el brillo algo justo de ciertas pantallas en exteriores y el mayor consumo energético respecto a soluciones más sencillas. También hay quien comenta que, si se abusa de la movilidad, la funda‑soporte acaba desgastándose y sería deseable un soporte integrado más robusto. Si tienes la pantalla dañada, consulta cómo hacer funcionar pantalla táctil rota.
En cuanto a alternativas, muchos usuarios se plantean simplemente comprar una tablet con buen panel y modo de pantalla dividida, un proyector portátil o incluso gafas de realidad virtual para tener una especie de “pantalla gigante” virtual. No obstante, cuando se trata de trabajo serio, precisión de color y textos nítidos, los monitores portátiles siguen ofreciéndote una experiencia más fiable y cómoda, especialmente en tamaños de 14-16 pulgadas y resoluciones 2K o 4K.
Con todo esto, si quieres ampliar la pantalla de tu smartphone con una experiencia realmente cómoda, los monitores portátiles táctiles son ahora mismo una de las soluciones más flexibles: puedes usarlos con el móvil, con el portátil, con la consola, llevarlos de viaje y montarte un pequeño “setup” donde te apetezca, sin renunciar a buen color, conectividad moderna y opciones pensadas para no destrozarte la vista.