Los primeros dispositivos WiFi 8 debutan en el CES

  • Los primeros routers y chips compatibles con WiFi 8 se han mostrado en el CES 2026, aunque el estándar no se ratificará hasta 2028.
  • Asus, MediaTek, Broadcom y Qualcomm lideran las primeras demostraciones con equipos orientados a reducir congestión, latencia e inestabilidad.
  • WiFi 8 mantiene velocidades máximas similares a WiFi 7, pero mejora en torno a un 25% el rendimiento, la latencia y la pérdida de paquetes en escenarios complejos.
  • Europa y España se preparan para un despliegue gradual, con impacto directo en hogares conectados, teletrabajo y servicios basados en inteligencia artificial.

Dispositivos WiFi 8 en feria tecnológica

El CES 2026 se ha convertido en el escaparate elegido por la industria para enseñar al mundo los primeros dispositivos preparados para WiFi 8. Aunque el estándar todavía está en proceso de definición y no se espera su aprobación oficial hasta dentro de unos años, los principales fabricantes de routers y chips han querido adelantarse y marcar territorio en la próxima gran evolución de la conectividad inalámbrica.

Mientras el WiFi 7 empieza aún a llegar a los hogares y empresas de Europa, el sector tecnológico ya mira a la siguiente etapa. La nueva generación, conocida como WiFi 8 o IEEE 802.11bn, no solo aspira a mantener velocidades multigigabit, sino a ofrecer redes más estables, con menos congestión y una latencia mucho más baja, algo clave para usos intensivos de datos, inteligencia artificial y espacios con decenas de dispositivos conectados al mismo tiempo.

Un debut temprano: prototipos, chips y routers en el CES 2026

En Las Vegas se ha mostrado una primera oleada de productos que, aunque en muchos casos siguen siendo prototipos o plataformas para desarrolladores, permiten hacerse una idea bastante clara de cómo quieren las marcas que sea el salto al WiFi 8. La mayoría de estas soluciones están pensadas para escenarios de alta demanda: hogares llenos de dispositivos, oficinas con trabajo híbrido, centros comerciales, recintos deportivos o campus universitarios.

Uno de los anuncios que más miradas ha acaparado ha sido el de Asus, que ha presentado el ROG Neo Core, un router conceptual compatible con WiFi 8. Según la compañía, este equipo ha servido para llevar a cabo una de las primeras pruebas de rendimiento en un entorno real con el futuro estándar, ofreciendo un adelanto de cómo se comportará la nueva tecnología cuando salga de los laboratorios.

Router y chips WiFi 8 en demostración

Asus explica que estos routers WiFi 8 se han diseñado con la congestión como principal enemigo a batir. La clave está en mejorar la eficiencia del espectro radioeléctrico y en aplicar una programación dinámica del ancho de banda, en línea con recomendaciones para optimizar tu red WiFi de forma que cada megahercio se utilice con más cabeza y menos desperdicio. Aunque las cifras máximas de velocidad apuntan a rangos similares a los del WiFi 7, el objetivo es que, en la práctica, la experiencia sea más estable cuando hay muchos dispositivos peleando por la misma red.

El fabricante ha dejado caer que el ROG Neo Core podría llegar al mercado en algún momento de este año, pero sin comprometerse con una fecha concreta. Esto encaja con una estrategia habitual en el sector: poner en manos de los usuarios productos “preparados para el futuro” antes incluso de que el estándar definitivo esté firmado, para ir abriendo camino y afinando la tecnología.

En paralelo, MediaTek ha presentado Filogic 800, una nueva familia de chips orientada a WiFi 8. Esta gama de soluciones está pensada para integrarse en smartphones, ordenadores, televisores y dispositivos domésticos de gama alta, incluyendo equipos de hogar inteligente. La idea es ofrecer una conectividad más eficiente en contextos exigentes: retransmisiones en directo, experiencias inmersivas y aplicaciones que dependen de la inteligencia artificial, tanto en la nube como en el propio dispositivo.

MediaTek prevé que los primeros chipsets de esta nueva generación empiecen a llegar a sus clientes hacia finales de año, lo que abre la puerta a que empiecen a aparecer en el mercado los primeros móviles, portátiles y televisores listos para WiFi 8 incluso antes de que el estándar esté completamente ratificado. Para fabricantes y operadores europeos, esto supone disponer de margen para probar y adaptar el despliegue antes de una adopción masiva.

Broadcom también ha querido dejar claro que no piensa quedarse atrás y ha anunciado una plataforma basada en la APU BCM4918 compatible con WiFi 8. Se trata de un sistema en chip que combina en una sola pieza de silicio computación de alto rendimiento, funciones de red avanzadas y aceleración de inteligencia artificial. Esta integración está pensada para routers y pasarelas capaces de gestionar entornos cada vez más complejos, como edificios inteligentes o redes de operador.

La propuesta de Broadcom se completa con dos radios WiFi 8 de doble banda orientados a equipos de nueva generación. El BCM6714 incorpora tres flujos espaciales en 2,4 GHz y en la de 5 GHz, mientras que el BCM6719 da un paso más e integra cuatro flujos espaciales tanto en la banda de 2,4 GHz como en la de 5 GHz. Estos productos ya se están ofreciendo a clientes y socios mediante programas de acceso anticipado, lo que indica que la fase de pruebas serias ha empezado.

Qué aporta realmente el WiFi 8 frente al WiFi 7

Más allá de cifras llamativas, lo que define al WiFi 8 es un cambio de prioridades. Las versiones anteriores del estándar WiFi se centraban sobre todo en aumentar la velocidad teórica máxima en gigabits por segundo. Con el WiFi 8, el foco se desplaza hacia la eficiencia, la estabilidad y la capacidad de la red para aguantar bien cuando las cosas se ponen difíciles: interferencias, movimiento constante de los usuarios, paredes gruesas o decenas de dispositivos conectados a la vez.

Entre las mejoras previstas destaca la coordinación Multi-AP, clave para redes Mesh. Esta tecnología permite que varios routers o puntos de acceso en una misma vivienda, empresa o edificio se coordinen entre sí para repartirse mejor las conexiones y evitar que las señales “se pisen”. En términos prácticos, significa menos zonas muertas de cobertura y menos caídas de rendimiento cuando nos movemos de una habitación a otra.

En lo que respecta a velocidad pura y dura, el WiFi 7 ya ha llevado las conexiones domésticas a cifras multigigabit, con picos teóricos alrededor de los 46 Gbps. El WiFi 8 no busca tanto inflar ese número como lograr que esas velocidades se mantengan de forma más consistente, incluso si hay 30, 40 o 50 dispositivos enchufados a la misma red: móviles, consolas, televisores, altavoces inteligentes, cámaras de seguridad o sensores IoT repartidos por toda la casa.

Uno de los puntos clave es la latencia. El WiFi 7 ya se mueve en valores inferiores a los 10 milisegundos en condiciones óptimas, algo que hace posible el juego en la nube y las videollamadas de alta calidad. Con el WiFi 8, la expectativa es reducir en torno a un 25% tanto la latencia como la pérdida de paquetes, incluso en escenarios adversos. Esto abre la puerta a aplicaciones todavía más sensibles al tiempo de respuesta, como la realidad aumentada, la telemedicina o sistemas de control industrial en tiempo real.

Según la información técnica que manejan los fabricantes, el nuevo estándar aspira a proporcionar aproximadamente un 25% más de rendimiento en entornos con interferencias, congestión o cobertura complicada. No se trata solo de que la conexión sea rápida en un test de velocidad, sino de que aguante el tipo cuando la red está saturada, algo muy habitual en edificios de viviendas, oficinas abiertas o campus universitarios.

Calendario, regulación y papel de Europa en el despliegue

A pesar de la avalancha de anuncios en el CES, las previsiones de la WiFi Alliance apuntan a que la ratificación oficial del estándar WiFi 8 no llegará hasta mediados o finales de 2028. Es decir, estamos todavía en una fase relativamente temprana, en la que los fabricantes muestran productos “listos para WiFi 8” basados en borradores y especificaciones en evolución.

Este desfase temporal entre el marketing y la estandarización no es nuevo, pero obliga tanto a empresas como a usuarios a ser prudentes. Para el mercado europeo, donde los requisitos regulatorios sobre uso del espectro y compatibilidad son estrictos, será especialmente importante que los dispositivos que se vendan como compatibles con WiFi 8 puedan actualizarse y ajustarse a la versión final del estándar cuando esté cerrada.

En cualquier caso, las grandes compañías del sector coinciden en que merece la pena moverse pronto. Desde Qualcomm señalan que el WiFi 8 será una pieza clave para desplegar espacios de trabajo inteligentes y móviles, hogares conectados con experiencias inmersivas y redes de alta densidad en lugares públicos como aeropuertos, estadios o estaciones de tren. La idea es que las redes inalámbricas puedan seguir el ritmo a un mundo cada vez más digitalizado.

La Comisión Europea y los reguladores nacionales tendrán la última palabra sobre cómo se asignan y gestionan las bandas de frecuencia necesarias para sacar todo el partido a este estándar. Si se repite la experiencia de generaciones anteriores, es previsible que el despliegue comercial serio en Europa empiece a ganar tracción a partir de la segunda mitad de esta década, primero en equipos profesionales y de operador, y más tarde en routers domésticos de gama media.

Mientras tanto, fabricantes de infraestructuras y operadoras ya se están preparando. Actualizar redes troncales, mejorar equipamiento en centrales y reforzar la fibra hasta los hogares son pasos necesarios para que, cuando el WiFi 8 llegue de forma masiva, el cuello de botella no esté en la conexión a internet sino en cómo se reparte esa conexión dentro de cada casa u oficina.

Impacto en España: hogares conectados, teletrabajo y ocio digital

En el caso de España, donde la fibra óptica está muy extendida y la penetración de dispositivos conectados por hogar no deja de crecer, el salto a WiFi 8 llega en un momento especialmente propicio. Las viviendas españolas ya cuentan con numerosos móviles, televisores inteligentes, consolas y dispositivos IoT, lo que genera un escenario ideal para que una tecnología centrada en la eficiencia y la gestión de la congestión marque la diferencia, por eso conviene aprender a optimizar la señal WiFi de tu casa.

Aunque de cara al usuario pueda dar la sensación de que “otra vez toca cambiar de router”, lo cierto es que el beneficio no se limitará a ver un número mayor en el test de velocidad. Las videollamadas de trabajo, las clases online y el consumo de streaming en 4K o superiores saldrán ganando al reducirse los tirones, las pixelaciones y los cortes justo en el peor momento.

Las redes WiFi 8 también tienen en el punto de mira el auge del teletrabajo y los modelos híbridos que ya se han consolidado en muchas empresas españolas. Disponer de una conexión inalámbrica con una latencia más baja y saber priorizar redes WiFi permite que herramientas de colaboración, escritorios remotos o servicios en la nube funcionen de forma más fluida, algo que muchas veces se nota más que un simple aumento de velocidad punta.

En el ámbito del ocio, los servicios de juego en la nube, las experiencias de realidad virtual y aumentada y las plataformas de vídeo de alta resolución son claros candidatos a beneficiarse del nuevo estándar. Con una gestión de interferencias más inteligente y una menor pérdida de paquetes, las sesiones de juego online o las retransmisiones deportivas en directo podrán ser más estables incluso cuando la red doméstica esté llena de dispositivos conectados en segundo plano.

Para que todo esto se materialice, será necesario que operadores y fabricantes introduzcan progresivamente routers y dispositivos compatibles en sus catálogos. Es probable que los primeros equipos WiFi 8 de consumo lleguen a España en la parte alta del mercado, ya sea incluidos en paquetes premium de fibra o como routers y puntos de acceso pensados para usuarios avanzados, pequeñas empresas y hogares con muchas exigencias de conectividad.

Cómo se está preparando la industria para la próxima ola WiFi

Los movimientos vistos en el CES 2026 muestran que el sector no quiere esperar a 2028 para ir allanando el terreno. Asus, MediaTek, Broadcom y Qualcomm están construyendo el ecosistema de referencia sobre el que se apoyarán otros muchos fabricantes de routers, portátiles, móviles o televisores. Estas primeras plataformas sirven como banco de pruebas para optimizar firmware, algoritmos de gestión de tráfico y estrategias de uso del espectro.

Una de las grandes tendencias que acompaña al WiFi 8 es el uso de la inteligencia artificial dentro de la propia red. Algunos fabricantes apuntan a routers capaces de analizar patrones de uso y anticipar movimientos, ajustando de forma dinámica la potencia de emisión, la dirección de la señal (beamforming avanzado) y la asignación de recursos entre dispositivos. El objetivo es que la red se adapte sola, sin que el usuario tenga que tocar nada.

En el lado de los chips, las plataformas como Filogic 800 de MediaTek o la APU BCM4918 de Broadcom se conciben como el corazón de equipos que deberán convivir con estándares anteriores durante años. Esto implica mantener compatibilidad hacia atrás con WiFi 6, 6E y 7, al tiempo que se saca partido de las nuevas capacidades del WiFi 8 cuando haya dispositivos y condiciones adecuadas.

Para Europa y España, esta fase de transición también es una oportunidad. Los fabricantes locales de equipos de red, integradores de sistemas y operadores pueden utilizar este margen para probar despliegues piloto en empresas, centros educativos o edificios públicos, identificar fallos y ajustar configuraciones antes de que la tecnología llegue a millones de hogares.

De cara al usuario final, lo más probable es que el salto a WiFi 8 se produzca de forma gradual, a medida que se renuevan routers y dispositivos. A corto plazo, no será imprescindible cambiar todo el equipamiento de golpe, pero sí convendrá tener en cuenta la compatibilidad con el nuevo estándar a la hora de comprar un router nuevo o renovar un portátil, sobre todo si se busca alargar su vida útil varios años.

El debut de los primeros dispositivos WiFi 8 en el CES 2026 confirma que la próxima generación de redes inalámbricas ya está en marcha, aunque todavía falte tiempo para verla plenamente desplegada. Con un enfoque puesto en la eficiencia, la estabilidad y la reducción de la latencia más que en inflar las velocidades teóricas, la industria sienta las bases de una conectividad pensada para hogares saturados de dispositivos, empresas flexibles y aplicaciones impulsadas por la inteligencia artificial, un escenario en el que España y el resto de Europa podrán aprovechar su buena infraestructura de fibra para dar el siguiente paso sin empezar desde cero.

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