- EPREL es la base de datos oficial de la UE donde se registran todos los productos con etiqueta energética antes de su venta en el mercado europeo.
- Las nuevas etiquetas energéticas con escala A–G, pictogramas y código QR permiten comparar consumos y acceder a información técnica detallada en EPREL.
- Fabricantes, importadores y representantes deben verificar su identidad con un certificado de sello electrónico cualificado basado en NTR para operar en EPREL.
- El sistema refuerza la transparencia y la eficiencia energética, impulsando innovaciones como espejos LED más eficientes y herramientas de etiquetado inteligente.
Si te mueves en el sector de la electrónica o vendes electrodomésticos en la Unión Europea, el nombre EPREL te sonará cada vez más. No es una moda pasajera, sino el sistema oficial que la Comisión Europea utiliza para registrar y mostrar la información energética de los productos que se venden en el mercado comunitario. Y como consumidor, aunque no lo veas directamente, te afecta cada vez que eliges una lavadora, una tele o incluso un espejo LED.
En las próximas líneas vas a encontrar un manual práctico y muy completo del sistema EPREL enfocado a consumidores y empresas de electrónica: qué es, cómo funciona la base de datos, qué papel juegan las etiquetas energéticas, qué obligaciones tienen fabricantes e importadores, qué demonios es el famoso Certificado EPREL y por qué ahora todo gira alrededor del código NTR y del sello electrónico cualificado. Vamos al lío.
Qué es EPREL y por qué existe
EPREL son las siglas de European Product Registry for Energy Labelling, o lo que es lo mismo, el Registro Europeo de Productos para el Etiquetado Energético. Se trata de una base de datos central mantenida por la Comisión Europea, donde los proveedores (fabricantes, importadores o representantes autorizados) están obligados a registrar los modelos de productos que lleven etiqueta energética.
La base legal de este sistema está en el Reglamento (UE) 2017/1369, que impone que la información de los productos con etiquetado energético se suba a una base de datos accesible para las autoridades y, en gran parte, para el público. EPREL ya está disponible en las 24 lenguas oficiales de la UE y se ha convertido en el punto de referencia para comprobar datos técnicos, clases energéticas y documentación de conformidad.
Desde el 1 de enero de 2019 los proveedores que quieran vender en la UE, el EEE (Noruega, Islandia y Liechtenstein) y, en virtud del Protocolo de Irlanda del Norte, también en Irlanda del Norte, tienen que registrar sus productos en EPREL antes de ponerlos en el mercado. Sin ese registro, no hay etiqueta energética válida y, en la práctica, el producto no debería comercializarse.
Cómo ayuda EPREL al consumidor
EPREL no es solo una obligación burocrática para las empresas; también es una herramienta clave para los compradores. A través de esta plataforma, los usuarios pueden consultar las fichas informativas y etiquetas energéticas de una enorme variedad de productos relacionados con la energía.
La información se organiza por grupos de productos (por ejemplo, lavadoras, frigoríficos, pantallas electrónicas, fuentes de luz, etc.). El sistema permite aplicar filtros según características específicas de cada categoría: clase energética, nivel sonoro, consumo de agua, duración de ciclos Eco, capacidad de carga, tecnología empleada, dimensiones, resolución de pantallas y un largo etcétera.
El acceso a los datos puede hacerse de dos maneras muy prácticas: introduciendo directamente las características del equipo o, lo más cómodo hoy en día, escaneando el código QR de la etiqueta energética. Ese QR enlaza con la ficha EPREL del producto, donde el consumidor puede revisar información más detallada que la que cabe en la pegatina física.
Etiquetado energético: de las A+++ a la nueva escala A-G
La etiqueta energética europea lleva con nosotros desde 1994, y ha sido clave para orientar a los compradores hacia productos más eficientes. Durante años se usaron escalas como A+, A++ y A+++ que, con el avance tecnológico, se quedaron pequeñas: demasiados productos se concentraban en las clases más altas, y la etiqueta dejaba de ser clara.
Con la reforma reciente, la UE ha implantado de nuevo una escala simple de A a G para muchas familias de productos. Las clases se corresponden, como siempre, con una graduación de colores que va del verde oscuro (A, muy eficiente) al rojo (G, poco eficiente). Esto facilita comparar rápidamente aparatos del mismo tipo en función de su consumo.
Desde 2021, esta nueva escala A-G sin signos «+» se aplica, entre otros, a: frigoríficos domésticos y de hotel, refrigeradores comerciales, lavavajillas, lavadoras, televisores y monitores, pantallas de señalización y también a bombillas y lámparas. Otros productos se han ido incorporando progresivamente con sus propios reglamentos de etiquetado.
Es importante tener en cuenta que los productos con la etiqueta antigua ya no pueden venderse una vez superados los periodos transitorios marcados por cada reglamento. Esto obliga a los proveedores a actualizar su catálogo y garantiza que el consumidor siempre vea información basada en la escala actual.
Qué información muestra la nueva etiqueta energética
La etiqueta moderna no solo indica la clase A-G; integra varios elementos clave. En primer lugar, en la parte superior aparece el nombre o marca del proveedor y el identificador del modelo, que permite localizarlo en EPREL. Justo al lado, figura el icono de la escala A-G con la clase del producto bien destacada.
Uno de los cambios más visibles es la inclusión obligatoria de un código QR en la esquina superior derecha. Al escanearlo con el móvil, el usuario accede a la ficha EPREL, donde puede ver parámetros más extensos, manuales, documentación técnica y, en general, información que no cabe en la etiqueta física.
En la parte central, la etiqueta destaca de forma clara el consumo energético del aparato, normalmente expresado en kWh por año, 100 ciclos, 1000 horas de funcionamiento, etc., según el tipo de producto. Este valor está armonizado para que la comparación entre modelos sea lo más justa posible.
En la franja inferior aparecen varios pictogramas específicos que resumen características clave: por ejemplo, capacidad de carga, nivel de ruido en decibelios, duración de programas Eco, flujo luminoso, clase de ruido, volumen de compartimentos, o cualquier otro dato relevante para esa categoría. Algunos iconos se han mantenido, otros se han actualizado y también se han creado símbolos nuevos para reflejar mejor las funciones actuales de los aparatos.
Obligaciones de fabricantes, importadores y distribuidores
Si produces, importas o representas a un fabricante de productos con etiquetado energético en la UE, debes cumplir una serie de obligaciones muy claras ligadas al sistema EPREL. Ignorarlas puede dejarte directamente fuera del mercado.
En primer lugar, la empresa tiene que registrar su organización en EPREL. Esto implica crear una cuenta de acceso a la UE (EU Login) y completar un proceso de verificación de identidad digital, donde entran en juego los sellos y firmas electrónicas regulados por eIDAS. Sin esa verificación, la organización queda marcada como «no verificada» y puede ver bloqueado el registro de modelos.
Una vez registrada la empresa, es obligatorio dar de alta cada modelo de producto que necesite etiqueta energética antes de vender la primera unidad en la UE. EPREL genera automáticamente la etiqueta energética y la ficha de información del producto, incluyendo el código QR, siempre que el producto esté dentro del ámbito de aplicación de las normas posteriores a 2019.
La etiqueta energética debe colocarse de forma visible en el punto de venta, tanto en tiendas físicas como en comercios en línea. En la venta a distancia, el vendedor puede mostrar la etiqueta completa o únicamente la flecha de la clase energética junto al precio, siempre con un enlace claro a la etiqueta completa y a la ficha EPREL.
El proveedor está también obligado a facilitar parámetros clave para generar la etiqueta y la ficha, así como la documentación técnica que las autoridades de vigilancia del mercado puedan solicitar en sus controles de conformidad. Esta documentación se utiliza para comprobar que la información declarada es veraz y que el producto cumple los requisitos de eco-diseño.
Venta online, códigos QR y acceso a la información

El auge del comercio electrónico ha hecho que el etiquetado energético tenga que adaptarse. En una tienda online, la información de la clase energética y el acceso a la etiqueta deben quedar igual de claros que en una tienda física. De lo contrario, se consideraría que no se está cumpliendo la normativa.
Las empresas pueden optar por subir la etiqueta y la ficha informativa del producto directamente a su web, o por enlazar al registro correspondiente en EPREL. Ambas opciones son válidas, siempre que el consumidor tenga acceso fácil y directo a los documentos y que la clase energética esté visible cerca del precio.
El código QR impreso en la etiqueta, por su parte, se ha convertido en la puerta de entrada directa al registro europeo EPREL para cada modelo concreto. Escanear este código es la forma más sencilla para que cualquier usuario contraste la información comercial con la ficha oficial registrada ante la Comisión.
El papel de los certificados electrónicos y del Reglamento eIDAS
Para que EPREL pueda confiar en que quien dice ser un proveedor realmente lo es, se apoya en el marco de identificación electrónica y servicios de confianza eIDAS (Reglamento (UE) nº 910/2014). Este reglamento define, entre otras cosas, las firmas electrónicas cualificadas y los sellos electrónicos cualificados.
Un sello electrónico cualificado (Qualified Electronic Seal – QESealC) es el equivalente digital al sello tradicional de una empresa, pero con garantías jurídicas reforzadas. Se trata de un dato electrónico que se adjunta o asocia lógicamente a otros datos para certificar su origen y su integridad. Es decir, asegura que los datos provienen de la persona jurídica indicada y que no han sido modificados desde que se sellaron.
En el contexto de EPREL, este sello se utiliza para verificar la identidad legal de la organización que se registra como proveedor y para autenticar ciertas acciones administrativas automatizadas, como la inscripción de la empresa o el alta de modelos. EPREL delega esta verificación en Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza (QTSP/PCSC), que son las entidades acreditadas para emitir certificados cualificados conforme a eIDAS.
Del identificador VAT/LEI al NTR: novedades clave en la verificación
Durante un tiempo, para identificar a las empresas en los certificados cualificados que EPREL aceptaba, se permitían diferentes tipos de identificadores, como el VAT (número de IVA), el LEI (Legal Entity Identifier) o códigos internos como PSD. Sin embargo, la experiencia práctica ha demostrado que esta variedad generaba inconsistencias y dificultades de verificación entre países.
Como reacción a estos problemas, las directrices de verificación se han actualizado: a partir del 22 de abril de 2025 EPREL solo aceptará certificados de sello electrónico cualificado que incluyan un identificador NTR (National Trade Register). Se trata del identificador procedente del registro mercantil nacional u otro registro de sociedades equivalente.
Esto ha obligado a prestadores y empresas a adaptarse. Los certificados existentes basados en otros identificadores (VAT, LEI, etc.) irán perdiendo validez progresivamente hasta el 22 de abril de 2027, fecha en la que dejarán de ser aceptados de forma definitiva. Por tanto, todas las organizaciones que usen EPREL deben revisar sus certificados y renovarlos con un NTR si quieren seguir registrando productos sin contratiempos.
El identificador europeo único de la empresa (EUID), que puede consultarse en buscadores como Business Registers del Portal Europeo de e-Justice o en el Buscador de Sociedades de los Registradores en España, también juega un papel importante para vincular de forma inequívoca a la persona jurídica con sus registros y certificados.
Certificado EPREL: qué es y quién lo necesita
El llamado Certificado EPREL no es un certificado misterioso distinto de los demás, sino un tipo concreto de certificado cualificado de sello electrónico que cumple los requisitos exigidos por la Comisión Europea para operar en el sistema EPREL.
Este certificado se utiliza para identificar digitalmente a la empresa como persona jurídica, permitiendo que esta pueda completar el registro de sus productos que requieren etiqueta energética: lavadoras, lavavajillas, secadoras, frigoríficos y congeladores, pantallas electrónicas y televisores, bombillas y lámparas, equipos de climatización y calefacción, calderas, aparatos de refrigeración profesional, neumáticos, etc.
Sin un certificado de este tipo, la organización quedará etiquetada como «proveedor no verificado» y la Comisión Europea puede impedir el registro de nuevos modelos. Esto significa, en la práctica, que la empresa no podrá comercializar productos con etiqueta energética en la UE, el EEE ni Irlanda del Norte hasta que regularice su situación.
Solo pueden emitir este tipo de certificado los Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza (PCSC) reconocidos en el marco eIDAS. No todos los Estados miembros cuentan con prestadores acreditados para sellos electrónicos cualificados, lo que ha llevado a que empresas de países como Dinamarca, Suecia o incluso Reino Unido (fuera de la UE) tengan que recurrir a prestadores de otros países, por ejemplo entidades españolas especializadas en certificados EPREL.
Cómo se obtiene un certificado cualificado para EPREL
El proceso para conseguir un certificado de sello electrónico cualificado apto para EPREL suele ser bastante estructurado, aunque cada prestador pueda darle su toque. En términos generales, la empresa debe reunir la documentación que acredita su existencia y la representación de la persona que actúa en su nombre (escrituras, registros mercantiles, poderes, etc.).
A continuación, se solicita el certificado al prestador cualificado elegido, que realiza una verificación de identidad del suscriptor, cada vez más habitual mediante sistemas de vídeo identificación remota combinados con comprobaciones automáticas frente a registros oficiales. Una vez completada la validación, el certificado se emite en un soporte seguro.
Hoy en día es frecuente que el certificado no se entregue en una tarjeta criptográfica o token físico, sino que se almacene en una plataforma de firma centralizada en la nube. Estas soluciones permiten usar el certificado desde distintos dispositivos, con control exclusivo por parte de la empresa y fuertes medidas de seguridad (MFA, custodia HSM, trazabilidad de usos, etc.).
La ventaja de esta emisión en la nube es que el certificado puede ponerse en servicio en cuestión de horas una vez superados los controles, sin depender de envíos físicos ni instalaciones complicadas en los equipos del cliente. Para las organizaciones que gestionan muchos modelos en EPREL o cambios frecuentes en su catálogo, esta agilidad puede marcar la diferencia.
Proceso de alta de una organización EPREL y verificación
Cuando un proveedor quiere empezar a operar en EPREL, el primer paso es crear una cuenta EU Login, que es el sistema de identidad digital de la Unión Europea para acceder a numerosos servicios institucionales. Con esas credenciales se accede al portal EPREL y se inicia la creación de la «Organización EPREL», que representa jurídicamente al proveedor.
En ese momento, EPREL exige que se aporte un Sello Electrónico Cualificado emitido por un QTSP, donde conste correctamente el NTR y demás datos de identificación de la sociedad. Este sello sirve para acreditar la existencia real de la organización, su establecimiento en el territorio UE/EEE o Irlanda del Norte y el derecho del administrador de proveedor para actuar en su nombre dentro del sistema.
Con esa información, EPREL puede automatizar un conjunto de comprobaciones: verificar la identidad legal, confirmar que la empresa está establecida donde marca la normativa, y validar que el perfil de usuario que se designa como Supplier Admin está efectivamente autorizado para registrar modelos. Todo este mecanismo de verificación busca reducir el riesgo de que se introduzca contenido ilegítimo o fraudulento en la base de datos.
Autenticidad e integridad de los datos en EPREL
La insistencia de la Comisión Europea en el uso de sellos electrónicos cualificados no es caprichosa. El objetivo es doble: por un lado, garantizar la autenticidad de que los datos de un modelo provienen realmente de la empresa responsable y no de un tercero que suplanta su identidad; por otro, asegurar la integridad de la información, es decir, que no se ha alterado entre la emisión y la consulta.
Estos dos pilares —autenticidad e integridad— son fundamentales para que las autoridades de vigilancia del mercado y los consumidores puedan confiar en EPREL. Si los datos registrados pueden ser manipulados sin dejar rastro, la etiqueta energética perdería parte de su valor como herramienta regulatoria y de transparencia ambiental.
Aplicación del etiquetado EPREL a productos específicos: el caso de los espejos LED
Un buen ejemplo de cómo EPREL está permeando en el mercado son los espejos con iluminación LED. Aunque a primera vista puedan parecer un simple elemento decorativo, la realidad es que son productos de iluminación sujetos a la normativa europea sobre etiquetado energético y fuentes luminosas, siempre que cumplan ciertas condiciones técnicas.
Los espejos LED que se venden como unidades independientes, con fuente luminosa integrada, conexión directa a la red eléctrica y potencia superior a 0,5 W, deben registrarse en EPREL y llevar su correspondiente etiqueta energética. El fabricante ha de declarar en el registro datos como el consumo anual estimado, el flujo luminoso, la vida útil de los LED, el índice de reproducción cromática, la temperatura de color (cálida, neutra, fría) y detalles sobre reparabilidad y disponibilidad de repuestos.
Para el consumidor, esto se traduce en que la etiqueta energética de un espejo LED permite comparar de forma rápida el impacto en la factura eléctrica entre distintos modelos. En un producto que puede estar encendido bastantes minutos al día en baños y zonas de maquillaje, pasar de una clase A a una E puede suponer una diferencia notable en el consumo a medio plazo.
En la práctica, este etiquetado está empujando al sector a mejorar la eficiencia de los sistemas de iluminación: se generaliza el uso de LED de última generación, aparecen smart mirrors que regulan la intensidad según el uso, sensores de presencia que encienden la luz sólo cuando se necesita o materiales reflectantes que optimizan la distribución luminosa. Además, los espejos que no alcancen ciertos umbrales mínimos de eficiencia simplemente no pueden comercializarse en la UE.
No todos los espejos con luz están dentro del ámbito de EPREL. Quedan fuera, por ejemplo, modelos alimentados únicamente por baterías recargables sin conexión directa a la red, ciertos productos incorporados de manera inseparable en muebles o aquellos que utilizan fuentes de luz independientes con su propio registro EPREL. La ausencia de etiqueta energética en un espejo LED, por tanto, no siempre implica incumplimiento: puede que, sencillamente, esté exento por diseño.
Digitalización, “etiquetas inteligentes” y futuro del etiquetado
El etiquetado energético no vive aislado del resto de la transformación digital. Sectores como la automoción, el IoT o el aeroespacial están incorporando soluciones de “etiquetado inteligente”, donde una única etiqueta física da acceso a grandes volúmenes de información en la nube, que además puede actualizarse sin reimprimir el soporte.
En este contexto, los códigos QR vinculados a EPREL funcionan como un primer paso hacia etiquetas más dinámicas: una etiqueta estática en el producto, pero datos vivos en la base de datos europea. A través de apps y portales en línea, el consumidor puede ver manuales, instrucciones ampliadas, datos de mantenimiento, información sobre reparación y reciclaje, e incluso notificaciones sobre cambios normativos o actualizaciones de eficiencia.
Todo apunta a que veremos una integración todavía más estrecha entre EPREL, servicios de firma electrónica y sistemas de información de producto en los próximos años. A medida que se endurezcan los requisitos de sostenibilidad y circularidad, es probable que la etiqueta energética incorpore todavía más indicadores relacionados con reparabilidad, durabilidad y contenido reciclado.
El sistema EPREL, con su combinación de base de datos pública, verificación robusta de proveedores, certificados cualificados y etiquetado claro para el usuario, se ha consolidado como pieza central en la estrategia europea para mejorar la eficiencia energética de los productos eléctricos y electrónicos. Entender cómo funciona no sólo ayuda a las empresas a cumplir la normativa sin sustos, sino que permite a los consumidores tomar decisiones de compra más informadas, comparando clases energéticas, consumos y prestaciones con datos objetivos y contrastados.
