- Netflix rediseña su app móvil para iOS y Android con un feed de vídeo vertical al estilo TikTok.
- Los clips cortos mostrarán avances de series, películas, documentales y video podcasts para facilitar el descubrimiento.
- La compañía refuerza el uso de inteligencia artificial tanto en recomendaciones como en búsqueda y creación de contenido.
- El cambio llega acompañado de sólidos resultados financieros y del adiós de Reed Hastings al consejo de administración.
Netflix prepara un cambio de calado en la forma en la que sus usuarios descubren series, películas y otros contenidos desde el móvil. La compañía ha confirmado que, a finales de abril de 2026, activará en sus aplicaciones para iOS y Android un nuevo feed de vídeo vertical, muy parecido al que ya utilizan TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts.
Este rediseño llega en un momento en el que la plataforma quiere competir no solo por las horas que pasamos viendo una serie en la televisión, sino también por esos minutos sueltos de consumo rápido en el smartphone, tradicionalmente dominados por las redes sociales. La idea es que, con un simple gesto de scroll, el usuario pueda ir encadenando clips breves sin tener que perder tiempo buceando entre menús y carátulas.
Un feed vertical al estilo TikTok dentro de Netflix

La pieza central del nuevo diseño será un feed de descubrimiento en formato vertical, inspirado en la dinámica de TikTok y compañía. En lugar de navegar por filas horizontales, el usuario se encontrará con una sucesión de clips cortos que podrá ir deslizando hacia arriba, en scroll infinito, mientras la app le va proponiendo contenido ajustado a sus gustos.
Estos vídeos mostrarán fragmentos de series, películas, documentales y también video podcasts, un tipo de contenido que, según el co-CEO Gregory Peters, ya tiene una presencia especialmente fuerte en dispositivos móviles. La compañía lleva más de un año probando este sistema de clips swipeables, y ahora lo convierte en el eje de su experiencia para smartphones.
La comparación con TikTok es inevitable, pero Netflix insiste en que su objetivo no es replicar una red social, sino convertir el feed vertical en una herramienta de descubrimiento. A partir de cada clip será posible reproducir directamente el título completo, guardarlo en la lista de seguimiento o, previsiblemente, compartirlo con otros usuarios, de forma que la app se sienta más viva y menos estática.
El nuevo feed, que empezará a desplegarse a finales de abril de 2026, llegará primero a la aplicación móvil de Netflix. Por la propia naturaleza del formato, no se espera que este sistema de vídeos verticales tenga, al menos de entrada, un papel relevante en la versión para Smart TV.
Cómo funcionará el scroll infinito de Netflix
El planteamiento es sencillo: en lugar de pasar varios minutos dudando qué ver, el usuario podrá abrir Netflix en su móvil y empezar a deslizar clips uno tras otro. Cada vídeo será un avance breve, un momento clave, un tráiler recortado o un extracto de un podcast en vídeo, presentado en vertical y a pantalla completa.
Desde esos mismos clips se podrá acceder con un toque al episodio o a la película completa, o añadir el título a la lista “Mi contenido” para verlo más tarde en el propio móvil o en la televisión. La compañía apunta a que este flujo continuo reduzca la fatiga de decisión, uno de los grandes problemas de los catálogos gigantes de streaming, donde muchos usuarios se cansan de buscar antes de elegir.
Netflix ve este formato como una forma de estar presente en esos ratos muertos de cinco o diez minutos en los que solemos coger el teléfono para scrollear algo rápido. La apuesta es que, si el feed engancha desde el primer swipe, más usuarios convertirán esos micro-momentos en sesiones de visionado más largas, impulsando el tiempo total dentro de la plataforma.
Eso sí, hay una duda estratégica sobre la mesa: si un clip de 30 segundos ofrece suficiente “dosis” de una serie, ¿habrá quienes no sientan la necesidad de ver el capítulo entero? Netflix confía en el efecto contrario, es decir, que los fragmentos despierten curiosidad y conduzcan a más visualizaciones completas, pero esa apuesta todavía tiene que demostrarse a gran escala.
De momento no se han detallado todas las funciones que estarán disponibles desde el lanzamiento global del feed. Las pruebas previas incluían opciones para marcar contenidos, compartir los clips y saltar rápidamente a la reproducción larga, pero la compañía prefiere presentar el rediseño como una base sobre la que seguir “iterando, probando y evolucionando” durante los próximos años.
Un rediseño móvil para una década de cambios

El feed vertical no llega solo: forma parte de un rediseño completo de la experiencia de Netflix en el móvil. En su informe de resultados del primer trimestre de 2026, la empresa explica que esta nueva interfaz pretende reflejar mejor su oferta de entretenimiento, que ya abarca no solo series y películas, sino también videojuegos, podcasts de vídeo y eventos en directo.
La compañía señala que las fronteras entre el entretenimiento en televisión y en dispositivos móviles se están difuminando. Cada vez es más habitual que los usuarios descubran qué quieren ver desde el teléfono para, después, lanzarlo a una pantalla más grande. Con el nuevo diseño, Netflix quiere que este paso previo sea más rápido, más intuitivo y más atractivo.
Este cambio en el móvil llega después de la última gran actualización de la app para televisores, lanzada el año pasado, que ya introdujo mejoras en la navegación y la organización del catálogo. Ahora, el foco se desplaza a convertir el smartphone en una especie de escaparate dinámico, pensado desde cero para el formato vertical.
El movimiento también encaja con lo que está haciendo la competencia. Disney+, por ejemplo, ha empezado a experimentar con su propio canal de vídeo vertical y ha estrenado formatos específicos para pantallas de móvil. Otros servicios exploran caminos similares, lo que da una idea de hacia dónde se está moviendo el mercado del streaming en la próxima década.
En el caso de Europa y España, Netflix no ha detallado un calendario diferenciado, por lo que se espera que el feed vertical llegue como parte del despliegue internacional. Lo que sí está claro es que, una vez activado, la app dejará de sentirse como un simple catálogo de miniaturas y se parecerá mucho más a las interfaces a las que los usuarios ya se han acostumbrado en redes sociales.
La IA como motor de recomendaciones y creación
Junto al feed vertical, la compañía ha puesto un fuerte énfasis en su estrategia de inteligencia artificial aplicada a la personalización. Netflix lleva unos veinte años afinando sus algoritmos de recomendación, pero Gregory Peters reconoce que todavía hay “un margen tremendo para mejorar” aprovechando los modelos más recientes.
El año pasado, la plataforma introdujo una función de búsqueda potenciada por tecnologías similares a ChatGPT, pensada para entender mejor las consultas complejas de los usuarios y ofrecer resultados más ajustados a lo que realmente quieren ver. La idea ahora es extender ese enfoque a más áreas de la experiencia, desde el feed vertical hasta la página de inicio tradicional.
Los nuevos modelos de IA permiten, según la compañía, iterar más deprisa, probar diferentes variantes de interfaz y combinar mejor distintos tipos de contenido. Un mismo perfil podría ver mezclados en el feed fragmentos de una serie, un documental, un videojuego integrado en Netflix Playground o un podcast de vídeo, todo en función de sus hábitos previos y de cómo interactúa con los clips.
Además, Ted Sarandos adelanta que la inteligencia artificial tendrá cada vez más peso en la propia creación de contenidos, aunque insiste en que el papel de los creadores seguirá siendo central. La IA se concibe como una herramienta para agilizar procesos, generar materiales iniciales y facilitar que los equipos den forma a sus ideas con más rapidez, no como un sustituto directo del talento humano.
Internamente, Netflix presume de haber alcanzado en el trimestre su máximo histórico en “calidad de engagement”, una métrica que combina tiempo de visionado, variedad de contenidos y respuesta del público. El feed vertical y las nuevas herramientas de IA llegan precisamente para seguir empujando esa cifra en los próximos meses.
Resultados financieros y contexto del lanzamiento
El anuncio del feed vertical y de la expansión de la IA ha llegado acompañado de unos resultados financieros especialmente sólidos. En el primer trimestre de 2026, Netflix ingresó 12.250 millones de dólares, un 16,2% más que en el mismo periodo del año anterior, y registró unos beneficios de 5.280 millones, lo que supone un crecimiento del 83%.
La compañía cerró 2025 con 325 millones de suscriptores de pago en todo el mundo, una escala que le permite experimentar con nuevos formatos sin poner en peligro su negocio principal. Para 2026, mantiene una proyección de ingresos de entre 50.700 y 51.700 millones de dólares, con un margen operativo objetivo del 31,5%.
En paralelo, Netflix continúa ampliando su oferta más allá del streaming clásico. Está impulsando los eventos en vivo y las retransmisiones deportivas (el World Baseball Classic marcó un récord de audiencia en Japón), refuerza su apuesta por los videojuegos y ultima el lanzamiento de Netflix Playground, una aplicación de minijuegos pensada para el público infantil y juvenil.
También está avanzando en el terreno de los video podcasts y otros formatos híbridos, que encajan de forma natural con el nuevo feed vertical, especialmente en mercados con un alto consumo de contenido en movilidad como Europa. En España, donde el uso de la app móvil de Netflix es muy elevado, la empresa confía en que estos nuevos formatos ayuden a retener a los suscriptores y a justificar futuras mejoras de producto.
La compañía ya ha aplicado una subida de precios en Estados Unidos a finales de marzo, que se reflejará en las cuentas del segundo trimestre. Por ahora no hay un anuncio concreto para España o el resto de Europa, aunque históricamente los ajustes en Norteamérica han llegado más tarde a otros territorios. El nuevo feed y el refuerzo de la experiencia móvil aportan argumentos adicionales de valor de cara a posibles movimientos de precio.
El adiós de Reed Hastings y la nueva etapa de Netflix
En el plano corporativo, otra noticia relevante que acompaña a este lanzamiento es la salida de Reed Hastings del consejo de administración, prevista para este verano. Hastings cofundó Netflix en 1997 y fue su CEO hasta 2023, cuando pasó a un rol de presidente ejecutivo, por lo que su marcha tiene un fuerte componente simbólico.
Con su salida, se completa la transición generacional hacia el liderazgo de Ted Sarandos y Gregory Peters, quienes han pilotado la etapa de consolidación del streaming, la expansión internacional, la introducción de planes con publicidad, los videojuegos y, ahora, el salto decidido al formato vertical y a la IA generativa.
Hastings seguirá siendo un accionista relevante, pero sin responsabilidades ejecutivas ni de supervisión directa. Para muchos analistas, este paso marca el cierre definitivo del ciclo que comenzó con la Netflix del alquiler de DVD por correo y culmina con una plataforma global de entretenimiento multiformato, difícil de reconocer si se compara con aquella startup de finales de los 90.
Que la compañía anuncie este rediseño justo en este contexto no es casual. La apuesta por el feed vertical, la integración de la IA y la diversificación hacia podcasts, juegos y eventos en vivo son señas de identidad de la nueva etapa de la empresa, más centrada en exprimir el ecosistema móvil y en competir por la atención minuto a minuto frente a redes sociales y otros servicios digitales.
Un movimiento inevitable para competir en el móvil
El giro de Netflix hacia el formato vertical parece, en cierto modo, una reacción inevitable a la hegemonía de TikTok y a la popularidad de los Reels de Instagram y los Shorts de YouTube. Durante años, buena parte del “tiempo de pantalla” que antes se dedicaba a las series y películas ha migrado a estos clips ultracortos, especialmente entre el público más joven.
Hasta ahora, plataformas como Netflix competían sobre todo por las sesiones largas en el salón, frente al televisor. Con el nuevo feed, el objetivo es estar también en esos pequeños ratos de espera en el autobús, en la cola del supermercado o entre clase y clase, momentos en los que el usuario suele abrir aplicaciones de vídeo corto por inercia.
La clave estará en comprobar si el feed logra enganchar lo suficiente como para que el usuario asocie también a Netflix con ese tipo de consumo rápido. Si lo consigue, la app podría pasar de ser un lugar que se abre de vez en cuando para ver un capítulo, a convertirse en una visita diaria casi automática, al nivel de las principales redes sociales.
Al mismo tiempo, la compañía tendrá que vigilar que el nuevo formato no resulte invasivo para quienes prefieren seguir usando la app de forma más tradicional. Parte del éxito del rediseño dependerá de que la experiencia vertical se integre de manera natural y no se perciba como un intento forzado de copiar lo que ya existe en otros servicios.
Con todo, el contexto financiero favorable, la madurez de sus algoritmos y la escala de su base de suscriptores sitúan a Netflix en una posición muy cómoda para probar este tipo de cambios. Si el feed vertical consigue aumentar el tiempo de uso, simplificar la decisión de qué ver y reforzar la percepción de valor del servicio, podría convertirse en una de las transformaciones más relevantes de la plataforma desde su salto al streaming.
