- WhatsApp estrena una interfaz de llamadas y videollamadas más flexible, con mute al responder, entrada sin cámara y reacciones con emojis.
- La creación de enlaces de llamada desde cualquier chat y la mejora del enrutamiento hacen que las reuniones sean más rápidas y estables.
- Los grupos, canales y videollamadas ganan funciones avanzadas: indicadores en línea, eventos, notas de vídeo, transcripciones y efectos visuales.
- Las nuevas herramientas se prueban primero en la Beta y consolidan a WhatsApp como centro de comunicaciones personales y profesionales.

WhatsApp está viviendo una de sus etapas de cambios más intensas, y buena parte de esas novedades se centran en la nueva transición entre llamadas y videollamadas de WhatsApp y en cómo gestionamos las comunicaciones dentro de la app. La plataforma quiere que pasar de un simple audio a una videollamada grupal con efectos, filtros y enlaces compartidos sea algo casi automático, sin líos y con mucho más control para el usuario.
En las últimas betas y actualizaciones estables han ido apareciendo funciones que, sumadas, cambian por completo la experiencia: desde una interfaz renovada para llamadas en Android hasta mejoras en la calidad de vídeo, reacciones con emojis, enlaces de llamada accesibles desde cualquier chat, efectos visuales y nuevos controles de privacidad. Además, se han añadido herramientas en chats, grupos y canales que completan el ecosistema para más de 2.000 millones de usuarios.
Nueva interfaz de llamadas y videollamadas en WhatsApp para Android

En la versión Beta de WhatsApp para Android, concretamente en la compilación identificada como 2.25.10.16, se ha detectado una interfaz renovada para la gestión de llamadas de voz y videollamadas. Esta actualización no solo cambia el aspecto visual, sino que introduce ajustes clave pensados para el uso real del día a día, cuando recibes una llamada en mal momento o no quieres activar la cámara de golpe.
Una de las grandes novedades es la inclusión de un botón de silencio (Mute) directamente en la notificación de llamada entrante. Ahora, cuando alguien te llama por WhatsApp, podrás aceptarla mientras tu micrófono permanece desactivado desde el primer segundo, algo perfecto para situaciones en las que necesitas responder, pero aún no puedes hablar.
Este comportamiento ofrece un plus de flexibilidad, porque el emisor verá que la llamada ha sido contestada, aunque tú mantengas el micrófono apagado. De esta forma, la comunicación no se corta, pero sigues teniendo margen para encontrar un lugar tranquilo o un entorno adecuado antes de empezar a hablar.
En el caso de las videollamadas, la nueva interfaz suma otro cambio importante: la posibilidad de desactivar la cámara antes de aceptar la llamada. Hasta ahora, el flujo era siempre el mismo: contestabas y la cámara se encendía al momento. Con la nueva UI puedes entrar solo con audio, evaluar la situación y decidir más tarde si quieres mostrar tu imagen.
Este ajuste resulta especialmente útil frente a videollamadas inesperadas, de números desconocidos o en momentos poco cómodos. Al evitar que la cámara se active sin previo aviso, se protege mejor la privacidad y se ajusta la experiencia a lo que el usuario realmente quiere en cada contexto.
Otro de los cambios interesantes es la incorporación de reacciones con emojis en las videollamadas. Igual que ocurre en otras plataformas de videoconferencias como Zoom o Microsoft Teams, WhatsApp permite lanzar reacciones visuales sobre la pantalla durante la llamada, de forma que puedas expresar emoción o acuerdo sin tener que interrumpir a quien está hablando.
Estas reacciones se muestran unos segundos y desaparecen automáticamente, lo que genera una capa de comunicación no verbal muy útil en videollamadas grupales con muchas personas, donde hablar todos a la vez es imposible, pero un simple gesto gráfico puede decirlo todo.
Transición más fluida entre llamadas, enlaces y videollamadas
Más allá de los cambios visuales de la interfaz, WhatsApp está centrando esfuerzos en que sea más natural organizar y encadenar llamadas y videollamadas, tanto en grupos como en chats individuales. El objetivo es que montar una reunión sea cuestión de segundos, sin tener que ir saltando por menús poco visibles.
Uno de los grandes avances en esta línea es la mejora de los enlaces de llamada y videollamada. Aunque esta función lleva tiempo disponible, estaba bastante escondida: había que ir a la pestaña de Llamadas, iniciar una nueva llamada y desde ahí seleccionar la opción de crear un enlace, algo que muchos usuarios ni sabían que existía.
En las últimas betas descubiertas por WABetaInfo se ha visto que WhatsApp está integrando la creación de enlaces de llamada directamente dentro de cada chat, tanto individual como grupal. Ahora, junto a iconos tradicionales como enviar fotos, documentos o encuestas, aparece también el acceso directo para generar un enlace de llamada desde la propia conversación.
Esto supone que, si quieres organizar una reunión rápida por videollamada con tu grupo de trabajo o tu familia, ya no tendrás que irte a otra pestaña de la aplicación. Creas el enlace desde el mismo chat, lo envías ahí mismo y cualquier participante podrá unirse al instante, incluso si entra más tarde o se reincorpora después de haberse caído.
Esta filosofía de “acceso directo desde el chat” hace que la transición entre escribir mensajes, proponer una llamada y saltar a una videollamada sea mucho más natural. Además, acerca a WhatsApp a experiencias típicas de servicios como Zoom o Google Meet, reforzando su papel como herramienta válida también para reuniones más serias o profesionales.
Mejoras en la calidad de llamadas y videollamadas
Junto a la nueva interfaz y a los enlaces más accesibles, WhatsApp ha trabajado a fondo en la parte que no se ve: la tecnología de enrutamiento y detección de ancho de banda que hay por detrás de cada llamada. Esto es clave para reducir cortes, congelaciones de imagen y problemas de calidad que tantos quebraderos de cabeza daban en conexiones inestables.
Según la información publicada por la propia compañía, se ha optimizado el sistema de enrutamiento de datos para que las llamadas encuentren la mejor ruta posible entre los participantes. Esto conlleva menos llamadas caídas y menos momentos en los que el vídeo se queda parado mientras la voz sigue o viceversa.
Además, se ha afinado la detección de banda ancha, de manera que cuando tu conexión lo permite, el vídeo salta rápidamente a calidad HD. Así, las videollamadas resultan más nítidas, lo que se nota especialmente si compartes detalles visuales como documentos, pizarras físicas o elementos que requieren alta definición.
En el caso del iPhone, los usuarios disponen de un añadido interesante durante las videollamadas: la opción de ampliar la imagen separando los dedos sobre la pantalla (gesto de zoom). Esto permite acercarse tanto a tu propio vídeo como al de la otra persona para ver detalles concretos sin necesidad de que el interlocutor cambie la posición de la cámara.
Todos estos cambios persiguen que la experiencia de llamada en WhatsApp sea competitiva frente a soluciones especializadas como Zoom, Meet o Teams, pero sin perder la sencillez que caracteriza a la aplicación de mensajería.
Nuevas funciones en chats y grupos: más control y organización
La renovación de la experiencia de llamadas viene acompañada de una batería de mejoras en los chats, especialmente en los grupos, que son el núcleo de muchas conversaciones familiares, de amigos o de trabajo. WhatsApp quiere que gestionar estas conversaciones masivas sea más cómodo y menos caótico.
Una de las novedades más visibles es el indicador de miembros en línea en los grupos. Ahora, justo debajo del nombre del grupo, se muestra cuántas personas están conectadas en ese momento, de forma que puedas intuir si es buen momento para lanzar una pregunta o proponer una llamada rápida.
Esta función hace más fácil saber si “hay alguien al otro lado”, fomentando una comunicación más ágil sin necesidad de ir preguntando uno por uno. Es especialmente útil en grupos de trabajo, de clases o de coordinación de eventos donde el tiempo importa.
Otra función pensada para poner orden en el ruido de los grupos es el nuevo ajuste de notificaciones destacadas. Dentro de la configuración de cada grupo puedes elegir recibir solo avisos de @menciones, respuestas a tus mensajes y mensajes de contactos que tengas guardados, o bien seguir recibiendo todas las notificaciones como hasta ahora.
Con este filtro se consigue que los grupos más activos no se conviertan en una lluvia constante de avisos y que, al mismo tiempo, no te pierdas lo que realmente va dirigido a ti. Es una forma de ganar control sobre el volumen de información sin tener que silenciar por completo el chat.
También se han potenciado los eventos dentro de WhatsApp. Antes solo se podían crear en grupos, pero ahora también es posible hacerlo en conversaciones individuales, algo muy útil para coordinar planes con otra persona de forma clara y con recordatorios visibles.
Los eventos incorporan opciones como confirmar asistencia como “tal vez”, añadir invitados extra, incluir fecha y hora de finalización para eventos largos y fijar el evento dentro del chat para que no se pierda entre mensajes. Todo esto facilita mucho organizar quedadas, reuniones o plazos importantes sin tener que saltar a otras apps de calendario.
En el terreno de la interacción rápida, han llegado las llamadas reacciones que se pueden tocar. En lugar de tener que escoger una reacción desde cero, puedes simplemente tocar una reacción ya presente sobre un mensaje para reutilizarla al instante, ahorrando tiempo y haciendo que las respuestas sean más dinámicas.
Herramientas específicas para iPhone: escaneo y app por defecto
Los usuarios de iPhone también están recibiendo mejoras que, sin estar directamente relacionadas con la transición entre llamadas y videollamadas, redondean la experiencia de comunicación dentro de la app. La idea es que puedas centralizar todavía más tareas en WhatsApp.
Por un lado, se ha incorporado la función de escaneo de documentos directamente desde la bandeja de adjuntos. En lugar de usar otra aplicación de escáner, ahora puedes seleccionar “Escanear documento”, capturar las páginas, recortarlas y enviarlas en un solo flujo de trabajo, algo muy práctico para compartir contratos, apuntes o justificantes.
Por otro lado, con las últimas versiones de iOS, WhatsApp puede configurarse como aplicación predeterminada para mensajería y llamadas. Esto significa que, al tocar ciertos enlaces o acciones del sistema, se abrirá WhatsApp en lugar de la app nativa de teléfono o mensajes, convirtiendo la plataforma de Meta en el centro de tus comunicaciones en el iPhone.
Para activar esta opción hay que ir a Ajustes > Aplicaciones predeterminadas y seleccionar WhatsApp como app principal, lo que refuerza su papel no solo como herramienta complementar, sino como piedra angular para hablar con tus contactos.
Efectos, filtros y fondos en videollamadas: más expresividad visual
En la parte más creativa de las videollamadas, WhatsApp ha incorporado efectos visuales, filtros y fondos personalizados que se aplican directamente sobre la cámara durante las llamadas. Esta función busca que estar delante de la cámara sea más cómodo y entretenido, además de permitir cierto toque de personalización.
Estas herramientas están disponibles en Android e iOS y se integran en la propia interfaz de la cámara de WhatsApp. Desde cambiar el fondo de tu entorno hasta aplicar retoques sobre el rostro o mejorar la visibilidad en condiciones de poca luz, la experiencia de videollamada gana en calidad visual sin necesidad de recurrir a apps externas.
En Android, para acceder a estas funciones hay que iniciar una videollamada o abrir la cámara y tocar el icono de efectos. Desde ahí se pueden explorar tres grandes categorías: Efectos, Filtros y Fondos, eligiendo cada opción tocándola o llevándola al centro de la pantalla.
Si en algún momento quieres volver al aspecto original, basta con tocar la opción de “ninguno” o el botón restablecer, que elimina todos los efectos activos de golpe. De este modo puedes probar diferentes combinaciones sin miedo a “romper” nada, sabiendo que en un segundo puedes dejarlo todo como estaba.
Android incorpora además funciones como el modo retoque, que suaviza rasgos faciales para una imagen más pulida, y el modo de luz baja, pensado para mejorar la visibilidad cuando la iluminación no acompaña. Estas opciones se mantienen activas en futuras videollamadas hasta que decides desactivarlas manualmente.
A nivel de privacidad, si quieres gestionar los permisos de estos efectos debes entrar en Ajustes > Cuenta > Privacidad dentro de WhatsApp y activar o desactivar la opción “Permitir efectos de cámara”, para controlar mejor qué tipo de procesamiento se aplica sobre tu imagen en las videollamadas.
Efectos, filtros y fondos en iOS: acceso rápido y más opciones
En iOS, el funcionamiento de los efectos es muy similar, aunque con algún matiz en la forma de activarlos. Para usar estas herramientas tienes que abrir la cámara o iniciar una videollamada y, una vez ahí, tocar el icono de efectos o mantener pulsado tu rostro hasta que aparezca el menú correspondiente.
Al desplegar ese menú, se ofrecen igualmente las categorías de efectos, filtros y fondos, que puedes ir probando sobre la marcha. Es posible retirar cualquier efecto con la opción “ninguno” o pulsando en “restablecer” para dejar la imagen limpia de ajustes adicionales.
Al igual que en Android, en iOS también están presentes las opciones de retoque facial y modo de luz baja, que actúan en tiempo real para mejorar la calidad visual. Si sueles hacer videollamadas en entornos domésticos con iluminación variable, estas funciones marcan una diferencia notable.
Para regular los permisos relacionados con estos efectos, hay que entrar en Ajustes > Cuenta > Privacidad dentro de la app y desde ahí decidir si se permiten o no los efectos de cámara. Con esto mantienes el control sobre el tipo de tratamiento que se hace de tu imagen en las videollamadas.
Actualizaciones en Estados y Canales: voz, vídeo y alcance
WhatsApp no se ha olvidado de la sección de Estados y Canales, agrupada bajo la pestaña de “Actualizaciones”, que funciona de forma separada a los chats personales. Esta área busca ofrecer un espacio de difusión más unidireccional, pensado para creadores, medios o figuras públicas.
Dentro de los canales se han sumado las notas de vídeo de hasta 60 segundos, similares a las ya disponibles en los chats. Los administradores pueden grabar y compartir vídeos cortos al instante con sus seguidores, lo que aporta más cercanía y dinamismo frente a las simples entradas de texto.
Otra función potente es la transcripción de mensajes de voz en los canales. Si no puedes escuchar un audio, bien porque estás en la calle o en un entorno ruidoso, podrás ver un resumen escrito del contenido, algo muy útil para no perderte ninguna actualización importante.
Además, los canales ahora pueden promocionarse mediante códigos QR únicos, que se pueden compartir tanto online como en formato físico. Cualquier persona que escanee ese código accede directamente al canal, facilitando el crecimiento de la audiencia sin depender solo de enlaces.
Con estas mejoras, la sección de Actualizaciones se convierte en un espacio más completo para difundir información, noticias o contenidos de interés, complementando el uso tradicional de WhatsApp como app de mensajería directa.
Meta AI, ritmo de novedades y programa Beta
Todo este conjunto de cambios llega en un contexto en el que WhatsApp está pisando el acelerador en cuanto a innovación y pruebas con nuevas funciones. En Europa, por ejemplo, la compañía ha empezado a desplegar Meta AI, su chatbot basado en inteligencia artificial, integrado dentro de las apps móviles.
Aunque este asistente no se puede desactivar por completo, sí es posible eliminarlo de las conversaciones para que no estorbe, lo que demuestra que la empresa intenta equilibrar la introducción de nuevas tecnologías con cierto margen de control para el usuario.
Muchas de las funciones comentadas, como la nueva interfaz de llamadas en Android o la creación de enlaces desde chats, se están probando primero en el programa Beta. Este canal de pruebas permite lanzar versiones preliminares a un grupo de usuarios dispuestos a probar novedades antes que nadie, a cambio de convivir con posibles fallos o cambios de última hora.
Durante esta fase, WhatsApp suele ajustar detalles de diseño, comportamiento y rendimiento en base al feedback recibido. Una vez que las funciones se consideran estables, se van extendiendo poco a poco al resto de usuarios a través de actualizaciones en Google Play y la App Store.
Aunque en algunos casos las novedades llegan antes a Android o a iOS, la política habitual de la compañía pasa por una integración progresiva en ambos sistemas operativos, evitando que las funciones importantes queden limitadas a una sola plataforma a largo plazo.
Todas estas actualizaciones forman un puzzle en el que WhatsApp refuerza su posición como herramienta central de comunicación: interfaces de llamadas más inteligentes, transición sencilla entre chat, llamada y videollamada, mejoras de calidad, efectos visuales, control de notificaciones, eventos integrados y canales más potentes. Poco a poco, la app se convierte en un espacio donde puedes charlar, reunirte, organizarte y difundir contenido sin salir de la misma plataforma, con más control sobre tu privacidad y una experiencia mucho más adaptada a la realidad diaria.