Números de tarificación especial y adicional: tipos, precios y cómo protegerte

  • Los números de tarificación especial y adicional tienen un coste distinto al de las llamadas nacionales y, por regla general, no se incluyen en las tarifas planas.
  • Los prefijos 803, 806, 807, 905, 907, 908, 909 y 118 pueden alcanzar precios muy elevados por minuto o por llamada.
  • La normativa obliga a informar del precio antes de acceder al servicio, limita la duración y prohíbe el uso de 902 y similares como único canal de atención al cliente.
  • Es posible bloquear o restringir estos números a través de los operadores para evitar facturas desorbitadas por despistes o fraudes.

números de tarificación especial

Si tienes una tarifa plana de llamadas en el móvil o en el fijo, probablemente estés acostumbrado a hablar sin mirar el reloj. Pero hay una serie de números que se cobran aparte, no entran en esos bonos de minutos y pueden disparar la factura si no vas con ojo. Son los conocidos números de tarificación especial y de tarificación adicional, y conviene tenerlos muy controlados.

Aunque muchos usuarios apenas han oído hablar de ellos hasta que les llega un buen susto, la realidad es que llevan años formando parte de la numeración telefónica en España. Se usan para cosas tan dispares como atención al cliente, televotos, líneas de tarot, juegos, servicios profesionales, guías telefónicas o incluso desvíos de llamadas. Entender qué significan sus prefijos, cuánto cuesta llamar a cada uno y qué derechos tienes es clave para evitar sorpresas y saber cómo actuar si algo no cuadra en tu factura.

Qué son los números de tarificación especial y de tarificación adicional

Cuando hablamos de estas numeraciones, en realidad nos referimos a dos grandes grupos con comportamientos y precios distintos, aunque a veces se metan todos en el mismo saco y se llamen simplemente «números especiales».

Por un lado están los números de tarificación especial, que son aquellos cuyo coste se desvía de la llamada nacional normal, pero que en muchos casos tienen precio reducido, compartido o incluso gratuito. Aquí entrarían, por ejemplo, los números cortos de servicios públicos (112, 091, 016, etc.) y los prefijos 800, 900, 901, 902 o 060.

En el otro bloque están los números de tarificación adicional. Estos sí son la parte peligrosa: se usan para prestar servicios de valor añadido (adultos, entretenimiento, asesoría profesional, televotos, información telefónica, contenidos online…) y añaden una remuneración extra al precio de la llamada, que se reparte entre el operador y la empresa que ofrece el servicio. Aquí entran los famosos 803, 806, 807, 905, 80X en general y los 118XX, además de los servicios SMS premium.

En la factura suelen aparecer todos agrupados en un apartado llamado algo del estilo «Servicios especiales» o «Servicios de tarificación adicional», separado del resto de llamadas nacionales. Esa separación es importante porque, si no estás de acuerdo con lo que se ha cobrado, puedes discutir específicamente esa parte del importe.

Recomendaciones generales y derechos del usuario

Antes de entrar al detalle de cada numeración, es fundamental saber que, como usuario, tienes derecho a pedir a tu operador que bloquee la mayoría de estos servicios. Puedes solicitar que te desconecten de llamadas de tarificación adicional, de mensajes premium o de ambos, según lo que quieras evitar.

Además, si en algún momento detectas que se te han cobrado llamadas o SMS de tarificación adicional con los que no estás de acuerdo, la normativa te protege: si decides no pagar esa parte, el operador no puede cortarte el servicio telefónico básico siempre que abones el resto de la factura. Como mucho, podrán desactivar el acceso al servicio concreto de tarificación adicional reclamado.

En cada factura, el operador está obligado a desglosar de forma clara todos los conceptos facturados, incluidos los importes asociados a números de tarificación adicional y SMS premium. Así puedes ver fácilmente qué se te ha cobrado, qué número marcaste y cuánto costó exactamente cada llamada o mensaje.

Para las llamadas de tarificación adicional (803, 806, 807, 905, 907, 908, 909, etc.), el operador debe reproducir al inicio una locución informativa obligatoria con la siguiente información: precio máximo por minuto o por llamada, diferenciando entre fijo y móvil, tipo de servicio que se prestará y identidad del titular del número. En los prefijos tradicionales 80X esta locución suele durar unos 20 segundos (11 segundos en el caso del 905).

Mientras se reproduce esa locución aún no has accedido realmente al servicio, así que si cuelgas antes de que termine esa locución, no pueden cobrarte el tramo de tarificación adicional, porque la llamada se considera no aceptada a efectos del servicio de pago.

La duración de las llamadas de tarificación adicional está regulada: no pueden superar los 30 minutos en los números 803, 806 y 807, momento en el que la comunicación debe cortarse automáticamente. En el caso de algunos servicios específicos, como los 118, se aplican límites más estrictos, de los que hablaremos más adelante.

Números de atención al cliente y uso de 902, 901 y similares

Otro punto clave es que las empresas no pueden usar números de tarificación adicional ni prefijos 902 como único canal de atención al cliente o posventa cuando esa atención está relacionada con una compra o un contrato de servicios. La normativa de servicios de atención a la clientela obliga a ofrecer, como mínimo, un número gratuito (800/900) para servicios básicos, o bien un número de coste ordinario (geográfico o móvil estándar) para el resto de sectores.

La Ley 10/2025, en su artículo 10, deja claro que la atención telefónica al consumidor no puede suponer un coste superior al de una llamada a una línea fija o móvil estándar. Esto significa que, si una empresa solo pone a disposición un 902 u otro número de coste reforzado, debe facilitar una alternativa gratuita o equivalente cuando se trate de atención postventa, reclamaciones o información sobre el contrato.

Además, desde 2020 se ha generalizado la prohibición de que compañías de servicios básicos (energía, agua, banca, seguros, transportes sanitarios, etc.) utilicen prefijos 902 para su servicio de atención al cliente. No solo eso: se ha ampliado el criterio a otras actividades de consumo masivo, de modo que no es aceptable que la única vía de contacto para una reclamación sea un número de pago.

Cuando se publicita un número 901 o 902 para otros fines, la empresa debe mostrar de forma visible un número geográfico estándar equivalente, con el prefijo provincial correspondiente, para que el usuario pueda optar por el canal de menor coste. Que no te dé reparo buscar en internet el número geográfico alternativo de un 901 o 902: muchas webs recopilan esos equivalentes precisamente para ayudar a ahorrar.

Prefijos gratuitos y de bajo coste: 800, 900, 901 y 902

Dentro de la numeración especial hay algunos prefijos que son tus aliados. El más claro es el 800/900. Cuando llamas a un número que empieza por 800 o 900, la llamada es totalmente gratuita para ti, tanto desde fijo como desde móvil. El coste lo paga íntegramente quien recibe la llamada, normalmente una empresa o una administración.

Es habitual que las compañías usen el 900 para sus servicios de atención al cliente gratuitos. Si alguna vez marcas un 900 y ves que no funciona, puede deberse a que la empresa ha decidido restringir las llamadas desde determinadas zonas o desde fuera del ámbito geográfico donde presta servicio, algo que está permitido mientras no vulnere los derechos básicos de atención al consumidor.

Los números 901 se sitúan a medio camino. Son de coste compartido: una parte del precio por minuto la asume el usuario y otra el titular del número. Tradicionalmente los han utilizado organismos públicos como Agencia Tributaria o Seguridad Social, pero su popularidad ha caído porque sus tarifas no han bajado al ritmo del resto de llamadas.

La consecuencia es que, con las actuales tarifas planas y bonos de minutos, una llamada a un 901 puede resultar hoy muy cara, especialmente desde el móvil: mientras las llamadas nacionales ordinarias están incluidas en el bono, los 901 se facturan aparte, y hay casos documentados donde 5 minutos cuestan desde 0,30 euros desde fijo hasta más de 2 euros desde móvil, dependiendo del operador.

Los 902 son los más polémicos dentro de esta familia. En ellos, el usuario asume el coste íntegro de la llamada, sin compartirlo con el prestador del servicio. Los precios de 5 minutos pueden rondar los 3 euros desde móvil, y en el fijo van aproximadamente de 1 euro a más de 3 euros, según la compañía. Aunque ya no pueden usarse para atención al cliente, todavía se utilizan para otros servicios de asistencia o gestión, por lo que conviene evitarlos siempre que exista una alternativa geográfica.

Prefijos 803, 806 y 807: servicios para adultos, entretenimiento y profesionales

Los números que empiezan por 803, 806 y 807 son un claro ejemplo de tarificación adicional clásica. Están reservados para llamadas en las que, además de la comunicación telefónica, se presta un servicio concreto mientras hablas.

La numeración se organiza de esta manera: 803 se reserva para servicios destinados a adultos (contenidos eróticos, por ejemplo), 806 para entretenimiento y ocio (juegos, tarot, concursos televisivos, etc.) y 807 para servicios profesionales (consulta médica, asesoría jurídica, técnicos, etc.).

El precio de estos números suele ser considerablemente elevado, porque de lo que tú pagas una parte va al operador de telecomunicaciones y otra al proveedor del servicio. Para saber hasta qué punto se dispara el coste, tienes que fijarte en la cuarta cifra del número, inmediatamente después de 803, 806 o 807.

Si la cuarta cifra es un 0 o un 1, las llamadas desde móvil no podrán superar los 0,65 euros por minuto, de acuerdo con los límites regulatorios. Aun así, hablamos de un precio muy superior al de una llamada nacional ordinaria.

Cuando la cuarta cifra es igual o superior a 6, entras en la liga de los servicios ultracaros. Para poder acceder, tu compañía debe contar con tu autorización expresa y previa; si no, deben estar bloqueados por defecto. En estos casos, el coste puede ir desde 1,3 euros por minuto hacia arriba y no existe un máximo fijado por norma, de modo que lo decide el prestador del servicio, siempre dentro de los márgenes generales establecidos.

Por todo ello, la recomendación es clara: si no necesitas estos servicios, pide a tu operador que desactive toda la numeración 80X (803, 806, 807 y similares). Si en algún momento puntual quieres utilizarlos, puedes solicitar su reactivación y volver a bloquearlos después, para evitar descuidos, llamadas de menores o posibles fraudes.

Prefijo 905: televotos y llamadas masivas

Los números que empiezan por 905 son también de tarificación especial y se utilizan principalmente para servicios de televoto y participación masiva, como concursos de televisión, sorteos o votaciones populares.

A diferencia de los 803, 806 y 807, donde el precio se calcula casi siempre por minuto, en el 905 lo habitual es que se aplique un precio cerrado por llamada. Ese importe fijo debe anunciarse de forma clara en la publicidad cuando se muestre el número.

La regulación establece franjas de precios orientativas: las llamadas a 905 pueden moverse en torno a entre 1,20 y 1,65 euros, dependiendo del tramo y del operador, y suelen limitarse a una duración máxima de 3 minutos. Pasado ese tiempo, la llamada debe cortarse automáticamente.

Igual que en el resto de numeraciones de tarificación adicional, antes de que se inicie el cobro tienes que escuchar una locución que indique claramente el coste total de la llamada y la naturaleza del servicio. Si cuelgas durante esa locución, no deberían facturarte el tramo de pago.

Prefijos 907, 908 y 909: servicios de tarificación adicional a través de Internet

Los prefijos 907, 908 y 909 se reservan para servicios de tarificación adicional asociados a conexiones de datos. Es decir, el usuario se conecta a través de Internet para acceder a un determinado contenido o servicio de pago, y el coste se repercute a través de la línea telefónica.

En la práctica, esto hace que sea más difícil caer en estos servicios por error, porque normalmente es necesario solicitarlo de forma explícita y seguir varios pasos de aceptación. Aun así, la numeración sigue siendo delicada, así que conviene conocerla.

Como en el caso de 803, 806 y 807, aquí también la cuarta cifra del número es determinante para saber a qué tipo de servicio se accede. Si después de 907, 908 o 909 aparece un 0, 1, 2, 3 o 4, estarás ante servicios de entretenimiento online.

Si la cuarta cifra está entre 5 y 9, se trata de servicios para adultos. En cualquier caso, los precios suelen ser altos y el operador debe ofrecer información previa sobre el coste y las condiciones, además de facilitar mecanismos para bloquear estas numeraciones si el usuario así lo desea.

Números 118: servicios de información telefónica

Los números que comienzan por 118 son los antiguos servicios de información telefónica, lo que toda la vida se conocía como «guía» o «información de teléfonos». Suelen tener el formato 118XX, cambiando las dos últimas cifras según la empresa que presta el servicio (11887, 11827, etc.).

La particularidad de estos números es que, aunque no se consideran formalmente servicios de tarificación adicional a efectos estrictamente legales, en la práctica funcionan como tales por sus precios muy elevados y por el modelo de facturación que aplican.

Los importes pueden variar muchísimo entre proveedores. En informes de organismos reguladores se han detectado medias de hasta 5,5 euros por una llamada de un minuto, con extremos que van desde alrededor de 1,9 euros hasta casi 12 euros para ese mismo minuto, dependiendo de quién te atienda y de las condiciones concretas.

Además, la numeración 118 permite la llamada con «progresión»: en lugar de limitarse a darte el número que buscas, el operador puede ofrecerte hacer por ti la llamada al destino final. El problema es que, si aceptas, siguen cobrándote como si continuaras en el 118, con lo que una consulta rápida puede convertirse en varios minutos a tarifa disparada.

Con precios máximos que pueden llegar a situarse en torno a 2,5 euros por minuto y una duración limitada a 10 minutos, es relativamente fácil que el coste alcance los 20 o 25 euros si no cortas a tiempo. De hecho, hay casos de llamadas de 10 minutos que han rozado los 30 euros, especialmente si se ha aceptado la progresión de llamada.

Para contener estos abusos se han introducido medidas como una locución previa más explícita sobre el precio, la eliminación del establecimiento de llamada, la limitación de la duración a 10 minutos y la obligación de recabar autorización formal y expresa del usuario si la progresión de llamada supera determinados precios por minuto.

Aun así, organizaciones de consumidores reclaman que estos números se traten como tarificación adicional a todos los efectos, que vengan desactivados por defecto y que se clarifiquen mejor las responsabilidades y sanciones en caso de publicidad engañosa o incumplimientos de la normativa.

Otros números especiales: 704, 060 y numeración corta

Dentro del mapa de numeración especial hay otros códigos que también conviene conocer. Un ejemplo son los números 704, que se utilizan para redirigir una llamada a otro número nacional. Desde el punto de vista del usuario, la llamada tiene un coste similar al de una llamada nacional, pero, al tratarse de un servicio intermedio de reenvío, puede que tu operador lo facture como numeración especial según su catálogo.

El número 060 se considera también de tarificación especial, pues se utiliza para servicios de información y atención de las Administraciones Públicas. Su coste suele aproximarse al de una llamada nacional, aunque no se incluye habitualmente en bonos o tarifas planas salvo que el operador lo indique expresamente.

En cuanto a los números cortos de tres o cuatro dígitos que comienzan por 0, 10, 14, 15, 16 o 17, se destinan a servicios de interés general o valor social (policía, emergencias específicas, servicios sanitarios, información ciudadana, etc.). Muchos son gratuitos (como el 112, 091, 016…), pero otros pueden tener un coste adicional moderado. En general, al tratarse de servicios públicos, lo normal es que el usuario no pague o pague un importe muy reducido.

Aquí la regla práctica es clara: si el número es muy corto y comienza por 0 o 1, comprueba siempre en la web oficial del servicio si tiene coste o no. En el caso de emergencias o servicios críticos, suele ser totalmente gratis para no disuadir a los ciudadanos de usarlos cuando realmente los necesitan.

Mensajes premium y servicios SMS de tarificación adicional

Además de las llamadas, existe la tarificación adicional vía SMS, muy utilizada para suscripciones de contenidos, votaciones, sorteos o descargas. Son los clásicos «SMS premium» que a veces se activan al enviar un mensaje a un número corto de cinco cifras.

Las empresas que usan estos servicios están obligadas a informar claramente en la publicidad del precio máximo por mensaje, de la identidad del operador que presta el servicio, de un número de atención al cliente y del tipo de servicio ofrecido. No pueden, por ejemplo, obligarte a enviar dos o más mensajes premium para contratar un único servicio, ya que se consideraría una práctica abusiva.

También está prohibido enviar mensajes de texto a los usuarios usando como remitente un número premium de tarificación adicional, excepto cuando se trate de respuestas a servicios que el propio consumidor haya contratado previamente. Es decir, no te pueden bombardear con SMS premium desde la nada y luego pretender cobrarte.

Como ocurre con las llamadas de tarificación adicional, puedes pedir a tu operador que desactive por completo los servicios de SMS premium, o revisarlos a través del área de cliente para ver si tienes alguna suscripción activa que no reconozcas.

Qué dice la normativa sobre precios y locuciones obligatorias

Aunque cada operador tiene margen para fijar sus propias tarifas dentro de ciertos límites, la regulación marca topes y condiciones de información para las numeraciones más sensibles. Por ejemplo, en los prefijos 803, 806 y 807 se establecen rangos de precios orientativos entre unos 0,35 y 3,15 euros por minuto, según el tramo y la finalidad del servicio.

En los números 905 se contemplan horquillas de entre aproximadamente 1,20 y 1,65 euros por llamada, con la citada limitación de duración y la obligación de que el importe total esté claro desde el principio en la publicidad.

Se impone a todos estos servicios de tarificación adicional la obligación de informar al usuario al comienzo de la llamada sobre el precio (incluyendo impuestos), la duración máxima de la comunicación, la edad mínima legal para utilizarlos en caso de contenidos adultos y si se trata de un número asociado a conexión a Internet.

En la práctica, esto se materializa en una locución previa de unos 15 segundos (más un margen de 5 segundos adicionales) antes de que empiece la parte de pago, durante la cual puedes colgar sin que te cobren el tramo de tarificación adicional. Escuchar y prestar atención a esa locución es la mejor defensa para decidir si te compensa seguir o no.

Cómo bloquear o desactivar los números de tarificación especial

Si no quieres jugártela a un despiste, la opción más sensata es bloquear estos números directamente en tu línea. La mayoría de operadores permite hacerlo de forma gratuita o con un pequeño trámite, ya sea por teléfono, desde el área de cliente o incluso por aplicaciones de mensajería.

En muchos casos puedes desactivar de golpe todas las numeraciones 80X, 90X y 118 con coste, dejando activos solo los números de emergencia y los prefijos gratuitos. Algunos operadores incorporan esta opción en el área privada, dentro de apartados tipo «Llamadas nacionales», «Servicios premium» o «Restricciones».

Otros ofrecen un asistente virtual (incluso vía WhatsApp) al que basta con mandar un mensaje del estilo «desactivar llamadas a números especiales» para que la gestión quede hecha. Eso sí, por seguridad suele requerirse que contactes desde una línea que esté a tu nombre o introduzcas algún dato de verificación.

También hay compañías que, en lugar de un bloqueo directo, permiten establecer límites de consumo para estos servicios o para el conjunto de la línea, de forma que, si superas una cierta cantidad mensual, se bloqueen automáticamente nuevas llamadas de tarificación adicional, roaming caro, SMS premium, etc.

Ten en cuenta que en algunos casos no es posible bloquear ciertas numeraciones, como los 900, 901 o 902, porque se consideran esenciales para la comunicación con administraciones y empresas. En esos supuestos, la mejor defensa es identificar bien el prefijo y comprobar siempre si existe una alternativa geográfica o gratuita antes de llamar.

Cómo reclamar por cargos indebidos en números de tarificación adicional

Si detectas en tu factura llamadas o mensajes a numeraciones 803, 806, 807, 905, 118 o similares que no reconoces, o consideras que el servicio ha incumplido sus obligaciones de información, puedes iniciar un proceso de reclamación.

El primer paso es siempre dirigirte al departamento de atención al cliente de tu operador, dentro del plazo de un mes desde la recepción de la factura. Conviene hacerlo por un medio que deje constancia (teléfono con número de incidencia, correo electrónico, formulario web, etc.).

Si en el plazo de un mes no recibes respuesta o la contestación no te satisface, puedes acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones y presentar una reclamación formal. Dispones de tres meses desde la respuesta del operador o desde que se agote el mes sin contestación para elevar el caso, y la Oficina debe resolver en un plazo máximo de seis meses.

Otra vía es solicitar un arbitraje de consumo ante las Juntas Arbitrales competentes. Si el operador se niega a someterse a arbitraje, se reabre el plazo de tres meses para acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones con tu reclamación.

Mientras dura el proceso, recuerda que puedes pagar la parte de la factura correspondiente al servicio telefónico básico y dejar impugnado exclusivamente el tramo relativo a la tarificación adicional, evitando así que te suspendan el servicio general por un conflicto concreto.

Con todo este panorama de prefijos, precios y obligaciones legales, queda claro que las llamadas a números de tarificación especial y adicional no son en sí algo «ilegal» o prohibido, pero sí requieren ir con los ojos abiertos: identificar bien qué tipo de numeración marca cada prefijo, saber qué importe aproximado puedes llegar a pagar, conocer tus derechos a ser informado de antemano, bloquear lo que no quieras usar y reclamar cuando toque son las claves para que tu tarifa plana siga siendo tu aliada y no el camuflaje perfecto de una factura desorbitada a final de mes.

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