- El Senado de EE.UU. investiga a Roblox por presuntos casos de explotación infantil, con más de 65.000 denuncias en 2025.
- Australia obliga a Roblox a reforzar la privacidad y el control parental en un plazo de tres meses.
- La plataforma acepta auditorías externas y cambios en sus sistemas de verificación de edad.
- Ambos frentes regulatorios exigen transparencia y medidas concretas para proteger a los menores.
Roblox se ha convertido en uno de los videojuegos más populares entre niños y adolescentes de todo el mundo, pero su éxito también ha despertado serias preocupaciones sobre la seguridad de los más pequeños. En las últimas semanas, tanto Estados Unidos como Australia han puesto el foco en la plataforma por presuntas deficiencias en la protección infantil, lo que ha llevado a investigaciones formales y a la imposición de medidas correctivas.
La presión regulatoria no es nueva, pero ahora ha alcanzado un punto crítico. Mientras el Senado estadounidense ha abierto una investigación sobre los riesgos de explotación y abuso en la plataforma, el regulador australiano de seguridad en línea ha dado un ultimátum a Roblox para que modifique sus sistemas de privacidad y controles parentales. Ambas acciones coinciden en un mismo diagnóstico: la compañía no está haciendo lo suficiente para proteger a los menores que usan su servicio.
Investigación del Senado de EE.UU.
El Subcomité Judicial del Senado sobre Crimen y Contraterrorismo, liderado por los senadores Josh Hawley y Dick Durbin, ha enviado una carta al CEO de Roblox, David Baszucki, en la que expresan su preocupación por lo que consideran una prioridad excesiva de los ingresos sobre la seguridad infantil. Según los datos citados por los legisladores, durante 2025 se registraron 65.391 casos de sospecha de explotación infantil relacionados con la plataforma, más del doble que el año anterior. La misiva menciona casos graves de abuso sexual, secuestro e incluso asesinato que habrían comenzado con contactos a través de Roblox.
Los senadores han exigido a Baszucki que entregue documentación detallada sobre cómo la plataforma protege a los menores frente al abuso físico y sexual, el acoso escolar y la explotación financiera y estafas en Roblox. Además, le han dado un plazo hasta el 31 de agosto para responder a las peticiones del Congreso. En su respuesta, Roblox ha asegurado que la seguridad es su base y que espera compartir los hechos sobre cómo protege a los niños. Sin embargo, la presión política es alta y no se descarta que los directivos tengan que comparecer ante el Senado.
Medidas impuestas por Australia
Al otro lado del mundo, la Comisión de Seguridad en Línea de Australia (eSafety) ha dado un paso más contundente. Tras una investigación que reveló que adultos podían contactar con menores sin consentimiento parental y acceder a información personal como listas de amigos, biografía o avatar, el regulador ha obligado a Roblox a implementar cambios drásticos en un plazo de tres meses. Las cuentas de los menores deberán ser privadas por defecto, y se prohibirá que adultos envíen solicitudes de amistad a niños desconocidos sin autorización de los tutores.
Además, Roblox tendrá que mejorar sus mecanismos de denuncia y someterse a una auditoría independiente para evaluar la eficacia de sus herramientas de verificación de edad con reconocimiento facial. La compañía ya había introducido un sistema de escaneo facial y DNI a finales de 2025, pero los menores lograron falsificarlo, lo que evidenció que la verificación por sí sola no basta si los perfiles siguen siendo públicos por defecto. Si Roblox incumple el compromiso, eSafety puede recurrir al Tribunal Federal australiano para forzar su cumplimiento.
Australia se ha convertido en un referente mundial en la regulación de plataformas digitales para menores. Según datos de eSafety, unos 1,7 millones de niños australianos usan Roblox, lo que lo sitúa entre los juegos más populares del país. La presión regulatoria no se limita a Roblox; también se ha extendido a otros títulos como Minecraft, Fortnite y Steam, a los que se ha pedido transparencia sobre sus medidas de protección.
La situación de Roblox refleja un dilema más amplio: cómo equilibrar la innovación y el entretenimiento con la seguridad de los usuarios más vulnerables. Las autoridades de ambos países coinciden en que la protección infantil no puede ser una opción, sino una obligación. Mientras tanto, la compañía tendrá que demostrar que sus cambios no son solo cosméticos, sino que realmente garantizan un entorno seguro para los menores.
En definitiva, Roblox se enfrenta a un escrutinio sin precedentes por parte de los reguladores estadounidense y australiano. Las exigencias van desde la transparencia en la gestión de datos hasta la implementación de controles parentales más estrictos. La respuesta de la empresa será clave para determinar si puede mantener su popularidad sin poner en riesgo a los niños que la utilizan a diario.


