- La versión One UI 8.5 llega a dispositivos de la serie Galaxy A en el mercado europeo.
- Nuevas herramientas de inteligencia artificial facilitan la edición de fotos y la gestión de llamadas.
- Usuarios del Galaxy S23 informan de fallos visuales con la aparición de líneas verdes tras actualizar.
- El sistema mejora la fluidez de la interfaz basándose en las últimas optimizaciones de Android.

La espera para muchos propietarios de dispositivos Samsung ha terminado con el inicio del despliegue masivo de One UI 8.5. Esta nueva versión del software ha comenzado a aterrizar en el territorio europeo, confirmando que la estrategia de soporte de la firma surcoreana sigue expandiéndose más allá de sus terminales de gama alta. Los usuarios están empezando a ver cómo sus teléfonos reciben un paquete de mejoras que prometen optimizar el rendimiento diario de forma notable.
Aunque el lanzamiento se ha producido de forma escalonada, modelos muy populares en España ya están en el radar de esta actualización. La llegada de este firmware no solo supone un lavado de cara estético, sino que introduce cambios profundos en la manera en la que interactuamos con el sistema operativo, centrándose especialmente en la utilidad práctica y en la integración de procesos inteligentes que hasta ahora estaban reservados para unos pocos elegidos dentro del catálogo de la marca.
Novedades funcionales y el peso de la inteligencia artificial

Uno de los pilares fundamentales de One UI 8.5 es el refuerzo de las capacidades de procesamiento inteligente. El sistema permite ahora realizar tareas de edición fotográfica que antes eran impensables sin software externo, como la posibilidad de eliminar elementos no deseados de las imágenes de manera automática. Esta tecnología analiza el entorno de la captura para rellenar los huecos de forma coherente, logrando que cualquier usuario pueda obtener resultados de apariencia profesional con apenas un par de toques en la pantalla de su dispositivo.
Además de la imagen, la gestión de las comunicaciones ha dado un salto cualitativo. Se han incorporado herramientas que permiten transcribir mensajes de voz en tiempo real, algo que viene de perlas cuando estamos en una reunión o en un sitio con mucho ruido y no podemos pegar el oído al teléfono. Estas funciones se complementan con un control mucho más estricto de las notificaciones, similar al resumen de notificaciones de IA en One UI 8.5, permitiendo que el usuario decida con precisión quirúrgica qué aplicaciones tienen permiso para interrumpir su jornada y cuáles deben quedarse en un segundo plano más discreto.
Por otro lado, la grabación de pantalla también ha recibido un pequeño pero útil cambio. Ahora existe la opción de realizar grabaciones parciales, lo que significa que puedes capturar únicamente el área de una aplicación específica en lugar de mostrar todo lo que sucede en tu panel. Esto no solo mejora la privacidad al compartir vídeos rápidos, sino que también ayuda a que el contenido sea más claro y directo para quien lo recibe.
Refresco visual y despliegue en la gama media
La estética del sistema no se ha quedado atrás en este proceso de renovación. Basándose en las directrices de las versiones más recientes de Android, los diseñadores han retocado los efectos de transparencia y el desenfoque en los menús principales. El resultado es una interfaz que se siente más ligera y moderna, donde las transiciones entre aplicaciones son más suaves. Estos ajustes visuales no son solo cosméticos, ya que se ha trabajado en paralelo para que el consumo de recursos sea menor, estirando un poquito más la autonomía de la batería.
En cuanto a los dispositivos que ya están catando estas novedades, destaca el despliegue en modelos como el Galaxy A56 en Europa y el Galaxy A24. Este último ha dado la sorpresa, ya que no estaba del todo claro cuándo recibiría el nuevo software, pero finalmente el firmware ha comenzado a distribuirse confirmando el compromiso de la marca con su gama media. Para los que tengan un Galaxy A15, la actualización también ha asomado la patita, demostrando que incluso los terminales más económicos del catálogo tienen un sitio en los planes de actualización de la compañía.
Reportes de fallos en la serie Galaxy S23

No todo han sido alegrías en este lanzamiento masivo. En las últimas semanas, varios usuarios de la familia Galaxy S23 han empezado a reportar un problema que ha encendido las alarmas en diversos foros especializados. Tras instalar la actualización de One UI 8.5 para Galaxy S23, han aparecido líneas verdes verticales en los paneles de algunos dispositivos, afectando tanto al modelo estándar como a la versión Ultra. Este fallo visual parece manifestarse justo después de completar el proceso de instalación del software, lo que ha generado cierto recelo entre la comunidad de usuarios que aún no han dado el paso.

Aunque no se trata de un error generalizado, las quejas en plataformas como Reddit sugieren que Samsung tendrá que investigar qué está ocurriendo con la gestión de la pantalla en estos modelos específicos. Mientras tanto, la recomendación habitual para quienes decidan actualizar es contar con al menos un cincuenta por ciento de batería y realizar el proceso bajo una conexión Wi-Fi estable para evitar cualquier tipo de interrupción que pueda corromper los archivos del sistema durante la descarga del paquete, que suele rondar los 2,4 GB de tamaño.
Esta nueva etapa de software para el ecosistema Galaxy pone sobre la mesa una evolución necesaria que equilibra la potencia de la inteligencia artificial con una estética más cuidada. A pesar de los contratiempos puntuales detectados en algunos paneles, la expansión hacia los modelos de gama media y la llegada de funciones de transcripción o edición inteligente marcan un punto de inflexión en la experiencia de uso. Los poseedores de un Samsung compatible en España deberían revisar sus ajustes de sistema próximamente, pues el despliegue continúa su curso para asegurar que la mayoría de terminales cuenten con los últimos parches de seguridad y las mejoras de fluidez prometidas.
