- Nuevas opciones para desactivar canvas, videoclips y vídeos de pódcast y centrarse solo en el audio.
- Los administradores de planes familiares pueden bloquear o permitir vídeos para cada miembro, especialmente menores.
- El ajuste de visualización de vídeo se aplica a todos los dispositivos: móvil, ordenador, web y televisor.
- Spotify refuerza el control del usuario sobre cómo quiere interactuar con el contenido audiovisual.

Spotify ha introducido nuevas herramientas para gestionar el contenido en vídeo dentro de su aplicación, con el objetivo de que quien lo desee pueda quedarse únicamente con el audio de las canciones y los pódcast. La plataforma de streaming refuerza así el control del usuario sobre la experiencia de escucha, en un momento en el que cada vez se mezclan más formatos visuales con el audio tradicional.
Con estas novedades, tanto usuarios individuales como familias pueden limitar o desactivar por completo los vídeos, los canvas en bucle y las grabaciones en vídeo de pódcast, algo especialmente útil para evitar distracciones, ahorrar datos o simplemente disfrutar de la música como se ha hecho siempre: solo con el sonido.
Control total del vídeo para centrarse solo en el audio
La principal novedad es la posibilidad de que cualquier usuario ajuste cómo se muestran los elementos visuales en la app. A partir de ahora, es posible apagar los vídeos en bucle (canvas), los videoclips y otros formatos audiovisuales que acompañan a canciones y programas de audio, de manera rápida y desde un único menú.
Spotify busca que esta configuración no sea algo puntual, sino una elección estable: los cambios se guardan y se aplican automáticamente en todos los dispositivos vinculados a la cuenta, ya se use un smartphone, un ordenador, la versión web o una tele conectada. Así, no hace falta repetir el ajuste cada vez que se cambia de aparato.
Esta apuesta por dar más margen de maniobra llega en un contexto en el que la plataforma ha ido integrando cada vez más vídeo, desde pequeños bucles artísticos hasta pódcast grabados en formato audiovisual. No obstante, no todo el mundo quiere —o puede— consumir ese contenido visual en todo momento, y ahí entran en juego estas nuevas opciones.
Según ha explicado la compañía, el propósito es que los oyentes puedan decidir exactamente cómo quieren relacionarse con los vídeos que complementan a la música y los pódcast, sin imponer una experiencia única. La idea es que cada cual adapte la aplicación a su ritmo de vida y a su forma de escuchar.
Cómo desactivar vídeos, canvas y pódcast en vídeo en la app
Para acceder a estos nuevos controles no hace falta rebuscar demasiado en los menús. Los usuarios pueden gestionar todo desde el propio apartado de ajustes, donde se centralizan las opciones relacionadas con la reproducción. En concreto, Spotify ha habilitado una sección dedicada a “Contenido y visualización” en la que se agrupan las opciones relacionadas con el vídeo.
Dentro de ese menú, es posible activar o desactivar los vídeos en bucle (canvas), los videoclips musicales y cualquier otro tipo de vídeo que se reproduzca en la plataforma, incluidas las grabaciones de pódcast que se ofrecen tanto en audio como en formato audiovisual. Bastan unos toques para dejar la app configurada solo para audio.
Una vez se guardan estos cambios, la configuración queda asociada a la cuenta, de manera que no es necesario repetir el proceso en cada dispositivo. Da igual desde dónde se escuche: la preferencia de mostrar o no mostrar vídeo se respeta en móviles, ordenadores, web, televisores y otros soportes compatibles.
Esta forma de funcionar resulta especialmente práctica para quienes alternan a menudo entre diferentes pantallas y quieren mantener una experiencia coherente de solo audio, por ejemplo, cuando usan auriculares en la calle, pasan al ordenador en casa o conectan Spotify a la tele del salón.
Nuevas opciones para planes familiares y cuentas de menores
Además de los ajustes generales, Spotify ha puesto el foco en las suscripciones familiares, donde suele haber perfiles con necesidades distintas, especialmente en el caso de menores. Los administradores de estos planes —normalmente madre, padre o tutor— pueden ahora activar o desactivar el contenido de vídeo para cualquier miembro del plan directamente desde la configuración de la aplicación.
Esta función está ya disponible para todas las cuentas de planes familiares gestionadas para usuarios menores de 13 años, según ha indicado la propia compañía. De esta forma, es posible adaptar el tipo de contenido visual que aparece en cada perfil en función de la edad o del contexto en el que se use la plataforma.
Un escenario típico sería el de un progenitor que decide bloquear temporalmente los vídeos mientras su hijo está estudiando, de forma que el menor solo tenga acceso al audio y se reduzcan las posibles distracciones. Más tarde, cuando termine de hacer los deberes, se puede volver a habilitar el vídeo sin complicaciones.
Este nivel de control también puede ser útil en otros momentos del día, por ejemplo, si se quiere limitar el consumo de contenido visual antes de dormir o durante determinadas franjas horarias. La idea es que quienes gestionan el plan familiar tengan herramientas flexibles para adaptar Spotify a la rutina de casa.
Una experiencia más flexible para distintos tipos de oyentes
Estas actualizaciones llegan después de años en los que Spotify ha pasado de ser un simple reproductor de música a una plataforma mucho más amplia, donde conviven listas personalizadas, pódcast de todo tipo, contenido en vídeo y funciones interactivas. Con tantos formatos en juego, no todos los usuarios valoran lo mismo.
Hay quien prefiere aprovechar al máximo los contenidos visuales, por ejemplo, los canvas creativos o las versiones en vídeo de sus pódcast favoritos, mientras que otros prefieren evitar distracciones, ahorrar datos móviles o reducir el uso de la pantalla y quedarse solo con el audio. Las nuevas opciones buscan precisamente equilibrar estas distintas formas de uso.
La propia plataforma ha destacado que “el control lo cambia todo” y que cuando la persona tiene la capacidad de decidir cómo quiere consumir el contenido, el tiempo dedicado a escuchar música o pódcast puede percibirse como algo más valioso y mejor aprovechado. No se trata solo de añadir funciones, sino de permitir que se ajusten a cada rutina.
En Europa y en España, donde el uso de servicios de streaming está muy extendido, estas herramientas pueden encajar especialmente bien en entornos familiares, de estudio y de trabajo, donde a menudo se busca acompañar el día con audio de fondo sin necesidad de estar pendientes de la pantalla.
Con este movimiento, Spotify da un paso más en su estrategia de ofrecer una experiencia más personalizable, permitiendo que cada cuenta, ya sea individual o familiar, decida hasta qué punto quiere integrar el vídeo en su forma de escuchar. Quien lo desee puede apoyarse en el contenido visual; quien no, puede dejar la app configurada para disfrutar solo del sonido.
En conjunto, estos cambios refuerzan la idea de que la plataforma quiere que sean los propios oyentes quienes marquen el ritmo: desde las nuevas secciones de ajustes hasta las opciones para familias, todo apunta a una mayor libertad para diseñar una experiencia basada solo en audio o en una combinación de audio y vídeo, según lo que mejor encaje en cada momento.