- Spotify trabaja en una herramienta para actualizar descargas antiguas al audio sin pérdida sin borrarlas
- El nuevo modo usa archivos FLAC de hasta 24 bits/44,1 kHz para ofrecer más calidad
- La opción se ha descubierto en el código de la app Android, aún en fase de desarrollo
- La plataforma avisará sobre el alto consumo de datos y espacio del audio sin pérdida

Spotify está preparando una novedad importante para quienes llevan años descargando música en su móvil. La compañía trabaja en una opción que permitirá actualizar las descargas antiguas a audio sin pérdida sin tener que borrarlas y volver a bajarlas desde cero, algo que hasta ahora resultaba bastante engorroso, sobre todo en bibliotecas grandes.
La función se ha conocido gracias al análisis del código de la aplicación de Android, donde aparecen referencias a una descarga masiva que cambia la calidad de los archivos ya guardados. Aunque aún no está disponible para el público, todo apunta a que será una herramienta pensada precisamente para quienes quieren dar el salto al audio sin pérdida sin desordenar por completo su biblioteca.
Qué es el audio sin pérdida de Spotify y por qué importa
Desde hace unos meses, los usuarios de Spotify Premium en España y el resto de Europa pueden activar un nuevo nivel de calidad que ofrece audio sin pérdida en formato FLAC de hasta 24 bits/44,1 kHz. A diferencia de los formatos comprimidos habituales, este tipo de archivo conserva muchos más matices de la grabación original.
En la práctica, eso se traduce en que las canciones suena más claras, con mejor rango dinámico y una sensación más cercana a lo que se escucha en el estudio. Para quienes usan buenos auriculares o equipos de sonido, el salto puede ser notable, especialmente en estilos con muchos detalles como el jazz, la música clásica o determinadas producciones de música electrónica.
Sin embargo, no todo son ventajas. El audio sin pérdida necesita mucho más espacio de almacenamiento y consume más datos que las calidades estándar de Spotify. Distintas pruebas apuntan a que una hora de reproducción en este formato puede rondar cerca de 1 GB, de modo que actualizar una gran biblioteca descargada puede poner contra las cuerdas tanto la memoria del móvil como la tarifa de datos.
Por eso la compañía sueca ha tenido que acompañar el lanzamiento de esta calidad con avisos sobre el impacto en almacenamiento y tráfico de datos, algo que también se refleja en los mensajes internos que han aparecido en el código de la aplicación.
El problema: las descargas antiguas no se podían mejorar
El gran obstáculo desde el estreno del audio sin pérdida es que solo se aplicaba a las nuevas descargas. Toda la música que los usuarios ya tenían guardada en su móvil seguía limitada a la calidad previa, incluso aunque se hubiera activado el nuevo nivel en los ajustes de la cuenta.
En otros niveles de calidad —baja, normal, alta y muy alta— Spotify sí es capaz de actualizar automáticamente los archivos descargados cuando el usuario cambia la configuración. Es decir, pasar de 24 kbps a 96 kbps, o de ahí a calidades superiores, no supone ningún drama y la aplicación se ocupa de gestionarlo.
Con el audio sin pérdida, en cambio, la cosa cambiaba por completo: la única manera de disfrutar de la máxima calidad en álbumes, listas o canciones ya descargadas era borrar todo el contenido y volverlo a descargar. Una solución que, siendo realistas, puede ser asumible si tienes unas pocas listas, pero que se vuelve un auténtico quebradero de cabeza para quien lleva años acumulando descargas.
Muchos usuarios en España y otros países europeos criticaron precisamente ese punto, ya que el esfuerzo necesario para reorganizar toda la biblioteca hacía que el atractivo del nuevo formato se redujera bastante. En la práctica, más de uno optó por dejar la mayor parte de sus descargas como estaban y solo usar audio sin pérdida en contenidos puntuales.
Al final, la situación era llamativa: Spotify por fin ofrecía un modo de escucha muy esperado, pero no daba una vía sencilla para migrar las descargas preexistentes a esa calidad, algo que otras plataformas de música en streaming sí gestionan de forma más directa.
La nueva opción para actualizar descargas al audio sin pérdida
Para dar respuesta a ese problema, la compañía está trabajando en una nueva herramienta de descarga que, según el código de la app analizado por Android Authority, permitirá «actualizar las descargas actuales a la calidad de audio seleccionada». La referencia aparece en la versión 9.1.48.148 de Spotify para Android.
Aunque en esos fragmentos de código no se menciona de forma explícita el nivel sin pérdida, todo indica que ese es el objetivo principal de la función. El resto de calidades ya se ajustan automáticamente cuando el usuario cambia la configuración, así que la novedad tendría sentido únicamente si sirve para llevar al formato sin pérdida toda la música descargada previamente.
La implementación se plantea como una descarga masiva que actúa sobre la biblioteca ya existente. En lugar de ir canción por canción o lista por lista, el sistema permitiría que todos los temas almacenados en el dispositivo se actualicen a la nueva calidad en un solo proceso, reduciendo al mínimo las tareas manuales.
Este enfoque aliviaría especialmente a quienes han construido bibliotecas con cientos o miles de canciones guardadas en local. En esos casos, borrar todo y empezar de nuevo no solo es incómodo, sino que puede implicar perder el orden que cada persona ha dado a sus playlists, algo que muchos usuarios cuidan con bastante detalle.
Se espera que, una vez activada para el público, esta herramienta esté disponible para suscriptores Premium en España y el resto de Europa, del mismo modo que el audio sin pérdida. De momento, no hay fechas concretas ni anuncios oficiales, pero el hecho de que ya haya referencias en el código indica que el desarrollo está relativamente avanzado.
Avisos sobre espacio de almacenamiento y consumo de datos
El análisis de Android Authority también ha revelado que Spotify prepara mensajes de advertencia específicos ligados a esta nueva opción. En el código se han encontrado textos internos que avisan de que la actualización de descargas a formato sin pérdida podría hacer que el dispositivo se quedara sin espacio.
Este tipo de avisos no es casual. Los archivos FLAC en 24 bits/44,1 kHz pueden ocupar entre tres y cuatro veces más espacio que una canción en calidad alta o muy alta tradicional. Si alguien decide actualizar de golpe cientos de pistas, es fácil que se encuentre de repente con el móvil prácticamente lleno.
A eso se suma el factor datos: si las descargas se realizan usando la red móvil, la cantidad de gigas utilizados puede dispararse en poco tiempo. Por ello, todo apunta a que Spotify animará a realizar este proceso, siempre que sea posible, conectado a una red WiFi estable y con el dispositivo enchufado a la corriente, para evitar sustos tanto en la factura como en la batería.
En cualquier caso, el hecho de que la empresa incorpore estos recordatorios muestra que es consciente de que, aunque el audio sin pérdida tiene mucho tirón entre los usuarios más exigentes, no es una opción práctica para todo el mundo. Especialmente en móviles con 64 GB de memoria o menos, tener una biblioteca grande íntegramente en FLAC puede resultar poco realista.
Es previsible que, una vez se lance de forma oficial, la función incluya algún tipo de control granular para seleccionar qué listas o álbumes se quieren actualizar, de manera que cada persona pueda decidir si le compensa pasar toda su colección al formato sin pérdida o solo una parte.
Cómo se activa el audio sin pérdida y qué deben tener en cuenta los usuarios
Más allá de esta futura herramienta, conviene recordar que el nivel sin pérdida no viene activado por defecto. En España y en otros mercados europeos, es necesario entrar manualmente en los ajustes de la aplicación para elegir la calidad deseada tanto en streaming como en descargas.
Una vez activado, cualquier nueva canción que se descargue desde ese momento puede guardarse ya en FLAC, siempre que el dispositivo y la conexión lo permitan. El problema, como se ha visto, surge con todo lo que estaba descargado antes de cambiar esa configuración, que sigue quedándose en una calidad inferior hasta que se vuelve a bajar.
Con la nueva función de actualización de descargas, este cuello de botella debería desaparecer. Los usuarios de Premium podrían, en teoría, subir de golpe la calidad de toda su biblioteca local y asegurarse de que sus álbumes y listas favoritas suenen con la máxima fidelidad disponible sin tener que rehacer su organización desde cero.
Eso sí, antes de lanzarse a actualizarlo todo, será clave revisar el espacio libre en el móvil y valorar si de verdad compensa que toda la música descargada esté en audio sin pérdida. Para muchas personas puede tener sentido reservar esta calidad para los discos que escuchan más a menudo o para aquellos en los que la diferencia se nota más, y dejar el resto en calidades altas pero más ligeras.
En definitiva, la llegada del audio sin pérdida a Spotify ha supuesto un salto interesante para quienes buscaban más calidad, pero también ha dejado ver ciertas limitaciones prácticas. Con la opción de actualizar descargas antiguas sin borrarlas, la plataforma da un paso necesario para que esta función encaje mejor con el uso real que hacen los usuarios de sus bibliotecas y no se quede solo como un reclamo en los ajustes de la aplicación.
