Telegram, la plataforma donde más crecen las ciberestafas

  • Telegram concentra el mayor crecimiento de ciberestafas y ya supone el 21% de los casos globales.
  • En España, el 22% de las estafas reportadas se originan en Telegram, con las compras online como principal gancho.
  • Las falsas ofertas de empleo se triplican y el 58% de estos fraudes nace en Telegram.
  • Meta sigue siendo el principal foco de fraude y la UE refuerza la regulación para atajar las estafas online.

Ciberestafas en Telegram

El mapa del fraude digital vive una sacudida importante: Telegram se ha convertido en la plataforma donde más se han disparado las ciberestafas en el último año, tanto a nivel global como en España. Los delincuentes están dejando atrás, poco a poco, las redes sociales más visibles para operar en entornos de mensajería privada y cifrada, donde resulta mucho más difícil seguirles la pista.

Según la cuarta edición del Informe sobre Seguridad del Consumidor y Delitos Financieros de Revolut, esta aplicación de mensajería ya concentra una quinta parte del fraude detectado en todo el mundo y se ha consolidado como un canal especialmente atractivo para engaños complejos, desde falsas ofertas de empleo hasta esquemas de compras fantasma o inversiones imposibles.

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Telegram, epicentro del crecimiento del fraude digital

En el ámbito global, el estudio de Revolut refleja que los casos de fraude originados en Telegram han aumentado un 233% respecto a 2024. No se trata de un pequeño repunte, sino de una escalada muy acelerada que ha colocado a esta app como la plataforma donde más crecen las estafas en todo el ecosistema digital.

Ese salto se traduce en que Telegram ya concentra el 21% de todas las estafas notificadas a Revolut a nivel internacional. Es decir, aproximadamente una de cada cinco denuncias de fraude que analiza la entidad se inicia en esta red de mensajería, que combina chats privados, grupos multitudinarios y un nivel de anonimato que complica la labor de control.

Los analistas del informe advierten de que este entorno cifrado se ha convertido en un terreno especialmente fértil para los engaños más sofisticados. Los ciberdelincuentes aprovechan tanto la sensación de intimidad de las conversaciones como la rapidez con la que se pueden difundir mensajes, enlaces o supuestas oportunidades de negocio.

Esta dinámica, según la entidad, confirma un cambio de paradigma en la forma de operar de las estafas online: el fraude abandona, poco a poco, las redes más abiertas para trasladarse a aplicaciones de mensajería encriptada, donde el nivel de supervisión y denuncia es sensiblemente menor.

España: Telegram, la red social con más estafas reportadas

El fenómeno no es ajeno a nuestro país. En España, Telegram se situó en 2025 como la red social con mayor número de estafas detectadas, al concentrar el 22% de todos los casos notificados, de acuerdo con los datos del mismo informe.

La entidad financiera explica que los delincuentes están explotando el carácter privado y encriptado de la plataforma para escalar sus operaciones «con gran rapidez». El resultado es un escenario en el que cada vez más víctimas entran en contacto con los estafadores a través de chats y grupos que, a primera vista, pueden parecer inofensivos o incluso de confianza.

En el caso español, el patrón es claro: las estafas vinculadas a las compras online son las más frecuentes. En 2025 representaron el 53% de todos los fraudes comunicados, más de la mitad del total. Los engaños van desde tiendas falsas y productos que nunca llegan hasta páginas clonadas de marcas conocidas o plataformas de comercio electrónico muy populares.

Este tipo de fraude suele apoyarse en ofertas llamativas, descuentos agresivos y anuncios muy bien elaborados que redirigen a webs fraudulentas. Una vez realizado el pago, el consumidor se queda sin el producto y sin el dinero, y la posibilidad de recuperar la cantidad perdida es, en la práctica, muy limitada.

Falsas ofertas de empleo: el gran filón para los estafadores

Más allá de las compras, el informe identifica otra tendencia particularmente preocupante: las estafas relacionadas con ofertas de trabajo falsas se han triplicado a escala mundial. Este tipo de engaños ya representa el 22% de todos los casos de fraude registrados en 2025.

Telegram juega aquí un papel protagonista. , donde proliferan canales y grupos dedicados a supuestas vacantes, trabajos desde casa o «oportunidades» de generar ingresos extra con tareas muy sencillas.

El modus operandi suele seguir un esquema similar: se promete un salario elevado o ganancias rápidas a cambio de tareas mínimas, como valorar productos, hacer reseñas o realizar pequeñas acciones en línea. En muchos casos se pide a la víctima que realice un pago previo para acceder a material, formación o herramientas de trabajo, o se le va solicitando pequeñas transferencias bajo la excusa de desbloquear niveles, comisiones o nuevas fases del supuesto empleo.

Una vez que la persona ha transferido suficiente dinero, los responsables del canal desaparecen sin dejar rastro, bloquean el contacto o cierran el grupo, y replican el mismo esquema con nuevas cuentas y nuevas víctimas. El contexto económico y la búsqueda de ingresos complementarios han facilitado que este tipo de estafas encuentren un público especialmente vulnerable.

El informe subraya que la sensación de cercanía que transmite una conversación de chat, unida a respuestas rápidas y un lenguaje aparentemente profesional, contribuye a que muchas personas no sospechen hasta que el daño ya está hecho.

Meta sigue a la cabeza en volumen, TikTok se dispara

Aunque Telegram es el canal donde más crecen los fraudes, no es todavía la plataforma con mayor volumen absoluto. Ese papel sigue correspondiendo a las redes del ecosistema Meta, que agrupa servicios como Facebook e Instagram.

De acuerdo con los datos de Revolut, las plataformas de Meta concentran el 44% de todas las estafas reportadas en 2025, casi la mitad del total, lo que mantiene a la compañía como principal origen del fraude digital por cuarto periodo consecutivo. La combinación de una audiencia masiva y un sistema publicitario altamente segmentado facilita que los estafadores sigan encontrando allí un terreno fértil.

El informe también pone el foco en TikTok, cuya cuota de fraude se multiplica por seis en un solo año. Aunque el volumen absoluto de estafas detectadas en esta red sigue siendo inferior al de Meta o Telegram, el ritmo de crecimiento es muy elevado, lo que apunta a que los ciberdelincuentes están empezando a explotar con más intensidad su formato de vídeo corto y su enorme alcance entre usuarios jóvenes.

En conjunto, el estudio dibuja un ecosistema de fraude cada vez más fragmentado, donde los delincuentes no se casan con una sola plataforma y van adaptando sus tácticas al tipo de público y a las herramientas que ofrece cada servicio.

Publicidad fraudulenta y beneficios millonarios

La expansión del fraude no se limita a los chats privados o a los mensajes directos. La publicidad online se ha convertido en otra palanca clave para las ciberestafas, generando ingresos de miles de millones para las plataformas que alojan estos anuncios.

Un análisis de Juniper Research, citado en el informe de Revolut, calcula que las matrices de las principales redes sociales ingresaron en Europa unos 4.400 millones de euros en 2025 procedentes de anuncios fraudulentos. Se trata de campañas pagadas que promocionan inversiones inexistentes, tiendas falsas, sorteos que nunca se celebran o promociones de servicios que en realidad buscan capturar datos bancarios.

La sofisticación de estos anuncios es cada vez mayor: se utilizan técnicas avanzadas de segmentación y herramientas de inteligencia artificial para imitar la identidad visual de marcas legítimas, personalizar los mensajes y dirigirse a perfiles especialmente vulnerables, como personas en búsqueda de empleo o usuarios interesados en ahorrar o invertir.

En la práctica, esto significa que el fraude se integra en el flujo habitual de contenido que vemos a diario, mezclado con publicidad legítima, lo que dificulta enormemente diferenciar a simple vista qué es real y qué es un intento de engaño cuidadosamente diseñado.

La respuesta regulatoria en la Unión Europea y en España

Ante este escenario, las autoridades europeas y nacionales se están moviendo, aunque el propio sector financiero insiste en que aún queda mucho por hacer. La Unión Europea trabaja en un refuerzo del marco regulatorio a través del próximo Reglamento de Servicios de Pago (PSR) y de una estrategia específica para combatir el fraude online.

Estas iniciativas buscan clarificar las obligaciones de las plataformas digitales y de los proveedores de servicios de pago, reforzar los mecanismos de supervisión y mejorar el intercambio de información entre bancos, reguladores y empresas tecnológicas para reaccionar con más rapidez ante nuevos patrones de fraude.

En España, el informe de Revolut destaca de forma positiva las normas impulsadas recientemente para hacer frente a las estafas digitales, que ponen el acento en la cooperación entre bancos, operadores de telecomunicaciones y redes sociales, así como en la obligación de adoptar medidas preventivas más exigentes.

No obstante, la entidad alerta de que el crecimiento acelerado del fraude en plataformas online exige redoblar los esfuerzos regulatorios. Reclama que se refuercen las responsabilidades de las plataformas que alojan contenidos y anuncios, se mejoren los sistemas de detección y retirada de campañas sospechosas y se avance hacia un marco en el que la prevención tenga tanto peso como la reacción una vez consumada la estafa.

En este contexto, Revolut insiste en que la protección del usuario debe convertirse en una prioridad compartida por toda la industria, desde bancos y pasarelas de pago hasta redes sociales y aplicaciones de mensajería, especialmente aquellas, como Telegram, que se han situado en el centro del nuevo escenario del fraude digital.

La fotografía que dibujan los últimos datos es clara: Telegram concentra ya la mayor escalada de ciberestafas, tanto en España como en el resto del mundo, con un fuerte peso de las compras online fraudulentas y de las ofertas de empleo falsas, mientras que Meta sigue siendo el principal foco de fraude por volumen y TikTok gana terreno a gran velocidad; todo ello en un entorno donde la publicidad engañosa mueve miles de millones y obliga a reforzar, sin pausa, la regulación y las medidas de prevención para no ir siempre un paso por detrás de los ciberdelincuentes.