- El acuerdo de TikTok y ByteDance asciende a 400 millones de dólares, con 300 millones de pago inmediato.
- La demanda acusaba a la plataforma de recopilar datos de menores sin consentimiento parental, violando la ley COPPA.
- El litigio se remonta a 2019 con Musical.ly y se ha cerrado tras una investigación que se extendió hasta 2024.
- El pacto se produce en un contexto de presión regulatoria sobre otras plataformas como Meta.
TikTok y su empresa matriz, ByteDance, han llegado a un acuerdo de 400 millones de dólares con el Gobierno de Estados Unidos para poner fin a la demanda que les acusaba de recopilar datos personales de menores sin el consentimiento de sus padres. El pacto, anunciado esta semana, ha sido cerrado con el Departamento de Justicia y evita que el caso llegue a juicio, en lo que se considera una de las mayores recuperaciones económicas en un litigio por privacidad infantil en el país.
El caso se remonta a 2024, cuando la administración estadounidense, en nombre de la Comisión Federal de Comercio, presentó una demanda alegando que TikTok y Musical.ly, la app que dio origen a la actual red social, no obtenían la autorización paterna antes de almacenar información de menores de 13 años. Además, la plataforma no siempre retiraba los datos de cuentas cuando los padres pedían el borrado, una práctica que chocaba directamente con la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea, conocida como COPPA.
Un acuerdo con dos partes: 300 millones de inmediato y otros 100 condicionados
El desembolso no se hará en una sola vez. Según ha detallado el DOJ, TikTok abonará 300 millones de dólares de forma inmediata, mientras que los 100 millones restantes quedarán pendientes hasta que un tribunal deje sin efecto una orden judicial previa que pesaba sobre Musical.ly, la red social que ByteDance compró en 2017 y después integró en TikTok. Esta estructura del pago ha sido descrita por el propio organismo como una de las más cuantiosas en su historia en casos vinculados a la COPPA.
El fiscal general adjunto, Stanley Woodward, calificó el acuerdo como una gran victoria para los niños y los padres estadounidenses. Según Woodward, la prioridad del Departamento de Justicia es que las empresas tecnológicas cumplan con las obligaciones legales y que las familias puedan confiar en que la información de sus hijos está a salvo. «Esta resolución garantiza una compensación sustancial y, a la vez, refuerza las protecciones que los usuarios menores merecen», señaló.
La batalla legal se remonta a 2019, con Musical.ly como telón de fondo
El conflicto tiene su raíz en el caso de la antigua Musical.ly, que en 2019 ya había sido sancionada con una multa de 5,7 millones de dólares por la Comisión Federal de Comercio por la gestión de datos de menores. Después de que ByteDance la integrara dentro de TikTok, la situación se repitió, hasta que en 2024 el Departamento de Justicia presentó una nueva denuncia que exigía sanciones de hasta 51,744 dólares por infracción y día. Según los cálculos del gobierno, el importe final podía haberse disparado a cientos de millones si hubiera llegado al juicio.
El pacto no solo ha quedado en un pago económico: la plataforma se ha comprometido a reforzar sus sistemas de control de edad y a mejorar las herramientas de supervisión parental. Además, el acuerdo incluye el compromiso de eliminar determinadas cuentas infantiles que los tutores soliciten y de mantener una política de datos más transparente. Desde el DOJ se ha destacado que la empresa ha llevado a cabo cambios significativos en su propiedad y en su gestión, una transformación que responde a los ajustes que se han venido negociando con las autoridades para garantizar la protección de los más pequeños.

Presión sobre otras plataformas y repercusión global
El acuerdo llega en un momento en el que las plataformas digitales están siendo observadas con lupa en muchos países. Mientras en Estados Unidos unos treinta estados han puesto en tela de juicio a Meta por presuntas violaciones de la COPPA, y Meta ha sido condenada a pagar millones por no proteger a menores, en la Unión Europea también avanzan nuevas normativas que obligan a los servicios online a verificar las edades y a pedir autorización de los padres para tratar datos de menores. TikTok no queda al margen de ese escrutinio en Europa, donde ha tenido que responder ante agencias de protección de datos de países como España o Francia por el tratamiento de los usuarios más jóvenes.
La amenaza judicial, por tanto, no se cierra por completo. La compañía tendrá que seguir ajustando su modo de operar si no quiere enfrentarse a más reclamaciones. Las directrices que impone la COPPA en Estados Unidos y, en otros lugares, el RGPD o la futura normativa de servicios digitales exigen una vigilancia constante sobre quién puede acceder y controlar la información personal de los menores. El fin de esta demanda no significa que la vigilancia haya terminado.

Con este acuerdo, el Gobierno de Estados Unidos cierra uno de los litigios más simbólicos en el sector tecnológico, a la vez que lanza un mensaje para todas las empresas que operan con la información de los menores: la vigilancia sobre la privacidad es una prioridad que no se negocia. Mientras las compañías plantean su estrategia de cumplimiento, los reguladores europeos y estadounidenses se muestran cada vez más estrictos a la hora de exigir cuentas por el manejo de datos infantiles. La resolución de este caso, por tanto, no solo resuelve un proceso legal concreto, sino que marca un punto de inflexión en cómo se miran las redes sociales y el uso que hacen de la información de sus usuarios más vulnerables.

