Ubuntu Touch: ¿Puede un sistema Linux puro sustituir a tu Android?

Última actualización: 8 abril, 2026
  • Ubuntu Touch ofrece un sistema móvil Linux centrado en privacidad y seguridad, con interfaz Lomiri basada en gestos y soporte de convergencia.
  • La compatibilidad con apps Android llega vía Waydroid, útil pero lejos de igualar la experiencia y certificaciones de un Android convencional.
  • Limitaciones serias en banca, NFC, Android Auto y wearables hacen que no sea una opción plena para todos los usuarios.
  • La lista de móviles soportados es reducida y depende de drivers heredados, pero permite dar una segunda vida a muchos dispositivos Android.

Ubuntu Touch Puede un sistema Linux puro sustituir a tu Android

Durante años muchos usuarios de Android se han planteado si Ubuntu Touch puede llegar a sustituir al sistema de Google en el día a día. La idea de tener un móvil con Linux, centrado en la privacidad y sin el rastro constante de las grandes tecnológicas, es muy tentadora. Pero cuando lo quieres usar como teléfono principal aparecen las dudas: compatibilidad de apps, juegos, banca online, GPS, soporte de dispositivos… y no todo son buenas noticias.

En las siguientes líneas vas a encontrar una explicación a fondo, apoyada en la información disponible sobre las últimas versiones OTA de Ubuntu Touch y el trabajo de la comunidad UBports. Verás qué ventajas ofrece frente a Android, qué limitaciones arrastra, cómo se llevan las aplicaciones de Android con Waydroid, qué tal funciona la terminal, qué dispositivos son compatibles y qué deberías tener muy claro antes de lanzarte a cambiar tu ROM de siempre por este sistema.

Qué es Ubuntu Touch hoy en día y quién lo desarrolla

Ubuntu Touch nació como el intento oficial de Canonical de llevar su famosa distribución Linux al terreno de los móviles. La idea era competir de tú a tú con Android e iOS con un sistema convergente capaz de funcionar tanto en pantallas pequeñas como en monitores externos, aprovechando la base de Ubuntu para PC.

Ese plan inicial, sin embargo, no cuajó en el mercado. Canonical siguió el mismo camino que otros proyectos como Windows Phone: después de invertir bastante esfuerzo, la cuota de usuarios no crecía lo suficiente y la empresa decidió abandonar el desarrollo comercial. Aquí es donde la historia podría haber terminado… pero no lo hizo.

Como sucede con muchos proyectos de software libre, la comunidad decidió salvarlo. Surgió la asociación UBports, una organización comunitaria que retomó el código de Ubuntu Touch, lo adaptó y continuó dándole soporte. Desde entonces son ellos quienes publican las actualizaciones OTA, mantienen la compatibilidad con diferentes dispositivos Android y planifican las migraciones a nuevas versiones base de Ubuntu.

El resultado es que hoy Ubuntu Touch sigue muy vivo: recibe parches de seguridad, nuevas funciones y cambios profundos en la base del sistema. Eso sí, ya no hay una gran empresa metiendo dinero detrás; el desarrollo avanza a buen ritmo pero con recursos más limitados, algo que se nota sobre todo en los drivers y en la lista de móviles soportados.

Cambios recientes: de Ubuntu 16.04 a 20.04 y más allá

Durante bastante tiempo, Ubuntu Touch se apoyó en la base de Ubuntu 16.04 Xenial Xerus. Esa versión de escritorio fue la que sostuvo el ecosistema móvil en sus primeros años comunitarios. Sin embargo, con el paso del tiempo se fue quedando anticuada y la necesidad de dar el salto a una versión más moderna era evidente.

Ese cambio llegó con las primeras OTAs basadas en Ubuntu 20.04 LTS (Focal Fossa). UBports anunció una nueva etapa con versiones como Ubuntu Touch OTA-1 Focal y, posteriormente, OTA-7, que ya usan como cimientos Ubuntu 20.04. Esto implica mejoras en seguridad, paquetes más modernos y un soporte extendido que se alarga, en términos de Ubuntu, hasta como mínimo 2025 en soporte estándar y hasta alrededor de 2030 en soporte ampliado.

Con la rama 20.04 se ha introducido también una importante actualización progresiva del sistema, puliendo errores, añadiendo correcciones de seguridad y nuevas opciones que mejoran la estabilidad para quienes ya tenían instalado Ubuntu Touch. Si ya usas una versión anterior, el proceso habitual es simplemente actualizar OTA sin necesidad de reinstalar todo desde cero.

Además, la comunidad ya tiene en marcha una futura migración a Ubuntu 24.04 LTS, prevista para completarse alrededor de junio de 2025. Esto apunta a que la intención es mantener Ubuntu Touch ligado a versiones LTS modernas de Ubuntu, de forma que el sistema no se quede obsoleto ni en parches de seguridad ni en librerías críticas.

De Unity 8 a Lomiri: la interfaz que da vida a Ubuntu Touch

Uno de los cambios más visibles de los últimos años ha sido la transformación de la interfaz. Originalmente, el shell gráfico del sistema móvil se llamaba Unity 8, heredando el nombre del antiguo entorno de escritorio de Ubuntu. Con la llegada de las OTAs basadas en Ubuntu 20.04, ese nombre desaparece en favor de un nuevo branding: Lomiri.

Lomiri no es solo un cambio de etiqueta. La comunidad ha ido reorganizando la interfaz para que dependa menos de componentes específicos de Ubuntu y sea más modular. Eso quiere decir que, en lugar de estar atada en corto a una distribución concreta, puede ser incluida en otras plataformas móviles basadas en Linux, como Debian o postmarketOS. A efectos prácticos, esto facilita que otros proyectos adopten esta interfaz y que el desarrollo se comparta.

En el día a día, Lomiri mantiene la filosofía original: una interfaz fluida, controlada por gestos y pensada para funcionar sin botones físicos. Siempre tienes disponible un menú lateral desde el borde izquierdo que actúa como una mezcla de barra de favoritos y conmutador de aplicaciones recientes, un concepto que recuerda a la vista de apps recientes en Android pero con su propio enfoque.

Entre sus similitudes con los sistemas actuales del mercado se encuentra la cortina de notificaciones, que se despliega con un deslizamiento desde la parte superior para ver avisos y accesos rápidos (WiFi, Bluetooth, etc.), o funciones ya familiares como el doble toque para encender la pantalla desde el estado de bloqueo. También destaca la integración con sensores de huellas dactilares, que en las últimas versiones han conseguido que funcionen de forma bastante sólida para desbloquear el dispositivo.

Visualmente, con las nuevas OTAs se han ido añadiendo retoques como efectos de desenfoque (blur) en fondos y menús, un estilo cada vez más cercano a las capas de personalización modernas de Android pero conservando el carácter propio de Ubuntu Touch.

Experiencia de uso: gestos, multitarea y comportamiento general

Uno de los principios que Ubuntu Touch no ha roto desde el principio es el uso intensivo de gestos para moverse por el sistema. El menú lateral siempre disponible permite cambiar entre aplicaciones de forma muy rápida, sin depender de los clásicos botones de navegación. Un deslizamiento desde el lado izquierdo abre esta especie de dock con apps ancladas y recientes.

Si deslizas desde el borde derecho, la interfaz minimiza la app actual y muestra un carrusel de aplicaciones abiertas. Es una forma cómoda de alternar entre tareas en pocos pasos. Para acceder al conjunto completo de apps, el icono de Ubuntu actúa de puerta de entrada a un cajón de aplicaciones, algo que muchos usuarios de Android agradecerán porque se siente bastante familiar.

El sistema también se apoya en los gestos verticales. Desde la parte superior se abre la barra de notificaciones y los ajustes rápidos, un comportamiento muy similar al de Android. En cuanto a bloqueo y desbloqueo, el doble toque en la pantalla para “despertar” el móvil es uno de los detalles que hacen que el salto desde otros sistemas no resulte extraño.

Otra característica muy llamativa es la convergencia. Ubuntu Touch, con Lomiri, puede conectarse a una pantalla externa y comportarse como un Ubuntu de escritorio, permitiéndote usar teclado y ratón. En ese modo, el móvil hace las veces de pequeño ordenador de bolsillo; una idea que encaja muy bien con la filosofía de reutilizar hardware y exprimir al máximo el dispositivo.

Privacidad, seguridad y filosofía de Ubuntu Touch

Si hay un terreno en el que Ubuntu Touch brilla especialmente es el de la privacidad. El sistema está concebido como un sistema operativo móvil 100% de código abierto. Al estar su desarrollo en manos de la comunidad UBports y no de una gran multinacional cuyo modelo de negocio pasa por la publicidad o la venta de datos, la aproximación es radicalmente distinta a la de Android con los servicios de Google.

Ubuntu Touch no recopila datos personales ni información de uso para fines comerciales. Las actualizaciones OTA se centran en corregir fallos, cerrar agujeros de seguridad y mejorar la experiencia, sin introducir telemetría intrusiva. Para quienes buscan reducir la exposición a las grandes tecnológicas, es uno de sus grandes reclamos.

Además, el sistema recibe actualizaciones de seguridad ligadas a la base de Ubuntu LTS, lo que asegura que parches críticos llegan de forma regular mientras la versión en la que se apoye siga en soporte. El hecho de que se esté planificando ya la migración a Ubuntu 24.04 LTS indica que la seguridad está en el centro de la hoja de ruta.

Desde el punto de vista de la arquitectura, Ubuntu Touch se basa en una separación clara de aplicaciones y permisos al estilo de cualquier sistema móvil moderno. Aunque no tiene la misma masa ingente de auditorías externas que Android o iOS, contar con una comunidad técnica muy implicada le da un extra de transparencia: el código está ahí y cualquiera puede revisarlo.

¿Funcionan las apps de Android en Ubuntu Touch?

Ubuntu Touch puede sustituir a Android?

Esta es probablemente la duda más repetida por quienes se plantean usar Ubuntu Touch como sistema principal: ¿puedo instalar aplicaciones Android, ya sea desde Play Store o mediante APK? La respuesta larga es que Ubuntu Touch no ejecuta Android de forma nativa, pero puede usar un contenedor para correr muchas apps del ecosistema de Google.

Durante una temporada se utilizó Anbox como solución para esto, un sistema que montaba un entorno de Android dentro de Ubuntu para permitir la ejecución de aplicaciones. Sin embargo, con el tiempo Anbox se ha quedado desfasado y la comunidad ha apostado por un sustituto más moderno y eficiente: Waydroid.

Waydroid es, simplificando, un entorno de Android que se ejecuta como contenedor dentro de Ubuntu. Aprovecha tecnologías modernas de Linux y Wayland para ofrecer un rendimiento bastante decente al ejecutar apps para Android, y no solo en Ubuntu Touch: también se está utilizando en otras distribuciones Linux de escritorio para quienes quieren tener aplicaciones móviles en su PC.

Gracias a Waydroid, puedes instalar aplicaciones Android en Ubuntu Touch, normalmente mediante la instalación directa de APKs o usando tiendas alternativas a Google Play. El rendimiento es bueno para muchas apps del día a día, siempre que no necesiten los servicios de Google Play demasiado integrados. En juegos sencillos y aplicaciones de mensajería no excesivamente ligadas al ecosistema de Google, la experiencia suele ser razonable.

Ahora bien, es importante matizar: no es una compatibilidad perfecta ni equivalente a la de un móvil Android convencional. Algunos juegos exigentes pueden no funcionar bien o directamente no abrirse, apps que dependen de SafetyNet o de la certificación de Google pueden fallar, y en general hay más fricción que en un teléfono Android con Play Store oficial.

Otro punto relevante es que Waydroid no convierte mágicamente Ubuntu Touch en Android. Sigues estando en un sistema distinto, donde las notificaciones, la integración con el sistema y la estabilidad general de las apps dependerán de ese capa de compatibilidad intermedia. Para usuarios muy dependientes de determinadas aplicaciones oficiales (banca, apps corporativas, plataformas de streaming…) puede no ser suficiente.

Aplicaciones propias, PWA y contenedor de escritorio Libertine

Más allá del mundo Android, Ubuntu Touch cuenta con su propio ecosistema de aplicaciones nativas. No es tan grande como el de Android o iOS, pero incluye un catálogo razonable de apps básicas para navegador, correo, multimedia, notas, utilidades varias y herramientas habituales.

Además, el sistema ha puesto mucho foco en el soporte de aplicaciones web progresivas (PWA). Esto permite que servicios que no tienen cliente nativo puedan funcionar casi como apps instaladas, con icono en el lanzador y cierta integración con la interfaz. En un mundo en el que cada vez más aplicaciones son web, es una pieza importante del puzzle.

Una opción muy apreciada por usuarios avanzados es Libertine, el contenedor que permite instalar ciertas aplicaciones de escritorio de Ubuntu dentro de Ubuntu Touch. Gracias a Libertine, en algunos dispositivos es posible ejecutar, por ejemplo, software tradicional de Linux (según compatibilidad y recursos del dispositivo), llevando el concepto de convergencia un paso más allá.

No obstante, hay que ser realistas: no vas a encontrar en Ubuntu Touch todas las aplicaciones que usas a diario en Android o iOS. Herramientas mainstream como WhatsApp no cuentan con cliente oficial, y aunque puedes recurrir a formas alternativas o al contenedor de Android, la experiencia no va a ser tan transparente como en un teléfono Android certificado.

Limitaciones importantes: banca, NFC, wearables y más

Si estás valorando seriamente usar Ubuntu Touch como tu sistema principal, conviene repasar con calma sus limitaciones más críticas. La primera, y quizá la más dolorosa para mucha gente, es la ausencia de apps bancarias oficiales. Las aplicaciones de los bancos, por norma general, no están disponibles para Ubuntu Touch ni para su tienda de apps.

Puedes intentar suplir esa carencia con la versión web de tu banco o, en algunos casos, probando la app de Android dentro de Waydroid, pero no hay garantías de funcionamiento, y el soporte de funciones como notificaciones push, biometría o sistemas antifraude basados en SafetyNet puede fallar.

Ligado a lo anterior, el pago móvil con NFC tampoco está realmente soportado como en Android. Las soluciones tipo Google Wallet no están disponibles y las entidades bancarias no han desarrollado clientes específicos para Ubuntu Touch. Si dependes de pagar con el móvil para todo, es un punto muy en contra.

Otro aspecto a tener en cuenta es que Android Auto no funciona en Ubuntu Touch. Las aplicaciones y la propia plataforma de Google para proyectar la interfaz en el coche no tienen soporte aquí, por lo que tendrás que recurrir a Bluetooth, cables o conexiones más clásicas o usando alternativas a KDE Connect si quieres escuchar música o usar el móvil como GPS en el vehículo.

En cuanto a wearables, la compatibilidad es muy limitada. Muchos relojes inteligentes y pulseras de actividad del mercado dependen de apps oficiales pensadas solo para Android o iOS. Al no existir esas apps en Ubuntu Touch, y ser compleja su ejecución incluso a través de Waydroid (por permisos, Bluetooth, servicios en segundo plano, etc.), el uso de dispositivos conectados se complica.

A todo ello se suma que, aunque la comunidad se esfuerza, algunas funciones de hardware específicas pueden no estar completamente soportadas en todos los modelos (GPS, cámaras avanzadas, sensores concretos). En muchos casos el GPS funciona, pero su estabilidad o precisión pueden variar en función del dispositivo y del estado del port.

Terminal y programas de escritorio en Ubuntu Touch

Uno de los grandes atractivos de tener un sistema Linux en el móvil es poder usar la terminal. En Ubuntu Touch la línea de comandos es una herramienta ciudadana de primera clase. Se puede abrir una consola y manejar buena parte del sistema como en un Ubuntu de escritorio, siempre dentro de las particularidades del entorno móvil.

Es posible instalar determinados programas de escritorio a través de Libertine y del sistema de paquetes subyacente. Esto abre la puerta a usar editores de texto clásicos, algunas utilidades de desarrollo, herramientas de red y otro software que, normalmente, solo verías en un PC.

Eso sí, hay que ser consciente de que un móvil no es un ordenador de sobremesa. La experiencia con apps de escritorio en pantallas pequeñas puede ser incómoda y no todas las aplicaciones se adaptan bien a las dimensiones o a las entradas táctiles. La convergencia con monitor, teclado y ratón es donde realmente brilla esta opción.

Para usuarios avanzados de Linux, tener esa combinación de terminal, entorno gráfico adaptable y contenedor de escritorio convierte a algunos dispositivos soportados en auténticas navajas suizas. Pero si solo buscas algo que “se parezca a Android” sin complicarte, la terminal probablemente será un extra que usarás poco.

Dispositivos compatibles y problemas con los drivers

Otra pieza clave del puzzle es el hardware. Ubuntu Touch no se puede instalar en cualquier móvil Android del mercado sin más. La razón es sencilla: la comunidad tiene que adaptar el sistema a cada modelo concreto, lidiando con kernels, bootloaders y, sobre todo, con los controladores (drivers) propietarios de cada fabricante.

Cuando los fabricantes dejan de actualizar el firmware de Android de un dispositivo, los drivers dejan de evolucionar. Eso complica enormemente el trabajo de los desarrolladores que intentan portar Ubuntu Touch a esos modelos: tienen que apañárselas con controladores cerrados y, en muchos casos, antiguos. Como consecuencia, la lista de móviles soportados es más reducida de lo que muchos desearían.

Con la llegada de Ubuntu Touch 20.04 OTA-1 Focal, por ejemplo, se produjo una reducción del número de dispositivos compatibles. El soporte se centró en modelos como Fairphone 4, Google Pixel 3a y algunos Vollaphone, aparcando otros teléfonos que antes tenían builds basadas en 16.04. Esto no significa que nunca vuelvan, pero sí refleja las dificultades de mantener un soporte amplio con recursos limitados.

La versión 20.04 OTA-7 también se publicó inicialmente para una lista concreta de dispositivos como Asus Zenfone Max Pro M1, F(x)tec Pro1X, Fairphone 3 y 3+, Fairphone 4, Google Pixel 3a y 3a XL, JingPad A1, OnePlus 5 y 5T, OnePlus 6 y 6T, OnePlus Nord N10 5G, OnePlus Nord N100, Sony Xperia X, varios modelos de Volla Phone (incluyendo Volla Phone X, Volla Phone 22, Volla Phone X23) y los Xiaomi Poco X3 NFC / X3, entre otros de la familia soportada por UBports.

Más allá de estas OTAs concretas, la comunidad mantiene una página oficial con todos los dispositivos soportados y su estado, donde se listan alrededor de 40 modelos en distintos grados de madurez. Entre ellos se encuentran teléfonos y tabletas como:

Algunos de estos, como determinados modelos de Volla, Pine64 o FXP, se pueden adquirir directamente con Ubuntu Touch preinstalado, lo que resulta ideal para quienes no quieren pelearse con bootloaders y procesos de flasheo. Para el resto, existe un instalador oficial de UBports que facilita bastante el proceso de sustitución de Android por Ubuntu Touch, aunque en general no está pensada la opción de dual boot: lo normal es que reemplaces completamente la ROM original.

¿Puede Ubuntu Touch sustituir a Android como sistema principal?

Después de repasar todo lo anterior, llega la pregunta clave: con el estado actual del proyecto, ¿es realista pensar en dejar Android y usar Ubuntu Touch como sistema principal? La respuesta depende mucho de tu perfil de usuario y de tus prioridades.

Para alguien muy preocupado por la privacidad, que quiera escapar de los servicios de Google, con un uso más bien básico del móvil (llamadas, mensajería no dependiente de apps cerradas, navegación web, correo, algo de multimedia) y que, además, valore poder cacharrear con Linux, Ubuntu Touch puede ser una alternativa muy interesante. Especialmente si eliges un dispositivo bien soportado, como algunos Fairphone, Volla o determinados modelos de OnePlus y Pixel.

En cambio, si tu día a día gira alrededor de aplicaciones bancarias oficiales, pagos por NFC, Android Auto, relojes inteligentes y un sinfín de servicios que asumen que tienes un Android o un iPhone estándar, la cosa cambia. Aunque Waydroid ayuda a mitigar la falta de apps, no te va a ofrecer el mismo nivel de compatibilidad, estabilidad y certificación que un sistema Android con Play Store. Habrá cosas que no funcionen, otras que lo hagan a medias y otras que den problemas con cada actualización.

También debes tener en cuenta que el soporte de hardware no es tan universal ni tan automatizado. Antes de lanzarte, conviene revisar bien la lista de dispositivos soportados y el nivel de funcionalidad de cada componente (cámara, GPS, módem, sensores, etc.) para tu modelo concreto. No es extraño que algunas funciones queden parcialmente operativas o requieran paciencia mientras la comunidad las pule.

A cambio, obtienes un sistema limpio, con una interfaz diferente pero intuitiva, una comunidad muy involucrada y la sensación de estar usando un móvil que respeta mucho más tu privacidad y que, en muchos casos, da una segunda vida a un dispositivo abandonado por su fabricante. Para muchos entusiastas de Linux eso compensa sobradamente los sacrificios.

Viendo el panorama general, Ubuntu Touch se queda, por ahora, en una opción fantástica para usuarios avanzados, amantes del software libre y quienes buscan experimentar con un móvil Linux, y también para revivir teléfonos que ya no reciben soporte oficial de Android. Sin embargo, para la mayoría de usuarios que dependen del ecosistema completo de apps y servicios de Google, sigue siendo complicado que pueda reemplazar al 100% a Android como sistema principal sin renunciar a funciones importantes del día a día.

qué es Waydroid y cómo funciona
Related article:
Waydroid: guía completa para usar apps Android en Ubuntu Touch