- Utiliza una pantalla IPS de 3,5 pulgadas optimizada para la emulación de sistemas clásicos.
- El fabricante asegura que incluye un procesador Snapdragon 7 Gen 1, un dato que genera mucho escepticismo.
- Viene con el sistema operativo Android y un catálogo enorme de 20.000 juegos preinstalados.
En el mundillo de las consolas retro, de vez en cuando aparecen aparatos que nos dejan con la ceja levantada. La X95 Pro es el último ejemplo de esto, una máquina que y que ya está circulando por los mentideros de internet como la nueva opción para los que buscan emulación económica en un formato compacto.
Aunque el diseño no inventa la pólvora, lo cierto es que entra por los ojos, siguiendo esa estela de dispositivos que caben en el bolsillo y que nada más sacarlos de la caja. Sin embargo, no todo el monte es orégano y hay ciertos detalles en su hoja de especificaciones que han hecho saltar las alarmas entre los más expertos del sector tecnológico.
La gran incógnita del procesador y el sistema operativo
Aquí es donde la cosa se pone interesante y un poco turbia. El fabricante asegura que su criatura monta un , un chip que, sinceramente, no pega ni con cola con el precio que tiene la consola. Lo más normal en estos rangos sería encontrarnos con algo de MediaTek o un procesador mucho más modesto, por lo que muchos usuarios ya están avisando de que o, directamente, de una estrategia de marketing algo exagerada para llamar la atención.
A nivel de software, nos topamos con un Android que parece estar algo desfasado, concretamente la versión 9, pero que viene con un para que no tengamos que pelearnos con menús táctiles incómodos. Es una solución práctica que permite usar los sticks y botones físicos para movernos por la interfaz, lo que se agradece un montón cuando estamos en plena sesión de juego o queremos , que por lo visto funciona sin mayores problemas en este equipo.
Pantalla y ergonomía para los clásicos

Si nos fijamos en lo que vemos, la consola monta un panel IPS de 3,5 pulgadas con la resolución de toda la vida para estos menesteres: 640 x 480 píxeles. Es el estándar para que los se vean como Dios manda, respetando la relación de aspecto original de los sistemas retro. Además, no le faltan controles: tenemos dos sticks analógicos, la clásica cruceta de toda la vida, gatillos y los cuatro botones frontales, un pack completo para emular desde Game Boy hasta PSP o la primera PlayStation.
La construcción parece sólida dentro de lo que cabe esperar en una consola de bajo coste, incluyendo altavoces que cumplen su función y la siempre necesaria . En cuanto a la batería, sobre el papel nos dicen que aguanta hasta ocho horas, una cifra muy generosa que nos permitiría sin miedo a quedarnos a oscuras, cargándose por completo en apenas un par de horas mediante su puerto USB-C.
Una biblioteca de juegos infinita pero bajo sospecha
Otro de los puntos que están usando para vender la moto es que la X95 Pro incluye más de 20.000 títulos preinstalados. Suena a gloria bendita, pero : la mayoría de estos juegos suelen ser ROMs de dudosa procedencia legal y sin licencias oficiales. Es el pan de cada día en este tipo de máquinas importadas, pero conviene saber que estamos comprando un pack que se mueve en una zona gris bastante amplia en lo que a derechos de autor se refiere.
La X95 Pro se posiciona como una alternativa pintona para los que no quieren complicaciones y buscan sin mirar demasiado las especificaciones reales. Habrá que esperar a que las primeras unidades lleguen de forma masiva a Europa para confirmar si estamos ante un chollo o si, por el contrario, la ficha técnica ha sido por parte del fabricante al mencionar componentes que no encajan con su precio final.


