WhatsApp prepara una versión de pago para usar la app sin anuncios

Última actualización: 26 enero, 2026
  • WhatsApp trabaja en una suscripción mensual opcional para eliminar la publicidad de Estados y Canales.
  • Las pistas aparecen en la beta 2.26.3.9 para Android, con referencias a gestión y cancelación desde Play Store.
  • El plan se orientaría inicialmente a usuarios de Europa y Reino Unido, con un precio que partiría de unos 4 euros al mes.
  • Los chats seguirán siendo gratuitos y sin anuncios, pero Meta busca monetizar la app con un modelo mixto: gratis con publicidad o de pago sin ella.

WhatsApp version de pago sin publicidad

WhatsApp se prepara para dar un giro que muchos usuarios llevaban tiempo temiendo: la llegada de una versión de pago para poder usar la app sin anuncios. Después de años presumiendo de una experiencia limpia, sin cortes ni banners, Meta ya tiene casi listo un sistema de suscripción mensual que permitirá eliminar la publicidad que está empezando a asomar en algunas secciones de la aplicación.

Esta futura modalidad de pago no sustituirá a la versión gratuita, pero sí marcará un cambio profundo en la forma en la que WhatsApp genera ingresos. La idea pasa por combinar un uso sin coste pero con publicidad en Estados y Canales, con una opción premium que, a cambio de una cuota mensual, deje estos apartados totalmente libres de anuncios, al menos para los usuarios europeos.

De app casi gratuita a modelo mixto con suscripción

Para muchos puede sonar a novedad absoluta, pero lo cierto es que no es la primera vez que WhatsApp cobra dinero por su servicio. Cuando la aplicación aterrizó en España a principios de la década de 2010, ofrecía el primer año gratis y, después, exigía una pequeña suscripción anual de alrededor de 0,89 o 1 euro para seguir usando la plataforma.

Aquel pago se gestionaba directamente desde las tiendas de aplicaciones y fue clave en un momento en el que los SMS empezaban a quedar arrinconados. Con la compra por parte de Facebook (ahora Meta) y la expansión global, la compañía decidió en 2016 eliminar por completo esa cuota y apostar por un uso gratuito y sin publicidad, algo que la diferenciaba del resto de servicios del grupo.

Durante años, WhatsApp fue la excepción dentro del ecosistema de Meta, sin anuncios integrados y centrada en los chats privados cifrados. Esa apuesta por una interfaz sencilla y limpia contribuyó a su enorme éxito, especialmente en países como España, donde se convirtió en la herramienta de comunicación diaria por excelencia.

Ese equilibrio, sin embargo, está cambiando. Meta lleva tiempo buscando nuevas vías para rentabilizar una app que suma más de 2.000 o incluso 3.000 millones de usuarios en todo el mundo, pero que hasta ahora apenas dejaba ingresos directos, más allá de la vertiente orientada a empresas con WhatsApp Business.

Anuncios en Estados y Canales de WhatsApp

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Dónde aparecerán los anuncios y qué se podrá quitar pagando

El primer paso en esta nueva etapa se dio el año pasado, cuando WhatsApp comenzó a probar anuncios en los Estados y en los Canales. Es decir, en la pestaña de Novedades o Actualizaciones, esa sección más pública y menos íntima que los chats individuales o de grupo.

Meta ha insistido en que los mensajes privados seguirán sin publicidad, al menos en esta fase. Los anuncios se concentrarán en esos espacios tipo historias y canales de difusión, pensados para creadores, empresas, medios de comunicación o instituciones, de forma similar a lo que ya ocurre en otras redes sociales.

Con este movimiento, la compañía pretende que buena parte de los usuarios convivan con anuncios en esos apartados, mientras que quienes no quieran ver ni rastro de publicidad puedan contratar una suscripción mensual para eliminarlos. El modelo es el ya conocido: gratis con anuncios o de pago sin ellos, como ocurre con otros servicios de streaming o con la suscripción sin publicidad que Meta lanzó para Facebook e Instagram en Europa.

La clave es que la suscripción se centrará en Estados y Canales, por lo que, al menos según lo filtrado, no afectará a los chats de toda la vida. La experiencia de conversación uno a uno o en grupos seguiría siendo la misma, con cifrado de extremo a extremo y sin banners entre mensajes.

Las pistas en el código: versión beta y mensajes internos

Todo este plan no nace de un anuncio oficial, sino de referencias encontradas en el propio código de WhatsApp. Medios especializados como Android Authority y WaBetaInfo han analizado la versión beta 2.26.3.9 de la app para Android y han localizado cadenas de texto que mencionan explícitamente una opción de suscripción.

Entre esas referencias aparece un aviso interno que habla de la posibilidad de usar Estados y Canales sin anuncios mediante una suscripción, y que indica que la gestión del alta y la baja se realizará a través de la Play Store. Es decir, se integrará como una suscripción más vinculada a la cuenta de Google del usuario.

Uno de los mensajes filtrados arranca con una instrucción clara: “Cancelar en la Play Store”. A continuación, se explica que el usuario había elegido suscribirse para usar Estados y Canales sin anuncios y que, tras un cambio de edad, esa suscripción dejaba de ser necesaria y debía cancelarse. También se menciona que el ajuste podría tardar hasta 15 minutos en reflejarse en las preferencias de anuncios.

Este texto sugiere que Meta contempla ciertas restricciones ligadas a la edad, probablemente para adaptarse a la normativa europea sobre protección de menores y personalización publicitaria. No se descarta que la compañía aplique criterios distintos según el rango de edad a la hora de ofrecer o no el plan de pago.

Suscripcion de pago en WhatsApp

Precio, disponibilidad y foco en Europa

Uno de los puntos que más interés despierta es cuánto costará esta versión de pago de WhatsApp. Aunque Meta aún no ha hecho oficial ningún dato, algunas de las notificaciones internas filtradas apuntan a que el precio partiría de unos 4 euros al mes, al menos en Europa. Es posible que la tarifa varíe ligeramente según el país o el tipo de cuenta.

En cuanto a su despliegue, todo indica que el servicio se activará primero en la Unión Europea y en el Reino Unido. No es una decisión casual: la compañía ya trasladó a la Comisión de Protección de Datos de Irlanda, donde tiene su sede europea, que los anuncios en WhatsApp no llegarían al Viejo Continente hasta 2026, precisamente para poder adaptarse a las exigencias regulatorias en materia de privacidad y uso de datos.

Este nuevo plan encaja con las obligaciones que marcan las normativas europeas, que empujan a las grandes tecnológicas a ofrecer alternativas sin seguimiento publicitario, normalmente a cambio de una suscripción. Meta ya aplicó esta fórmula con Facebook e Instagram, y ahora parece dispuesta a replicarla en WhatsApp.

Por ahora, las filtraciones coinciden en que la suscripción será totalmente opcional. Cualquier persona podrá seguir utilizando la aplicación de forma gratuita, aunque viendo anuncios en Estados y Canales. Sólo quienes quieran una experiencia sin publicidad en esas secciones deberán plantearse pagar la cuota mensual.

Qué se sabe (y qué no) de las posibles funciones extra

Más allá de eliminar la publicidad, todavía no está claro si la versión de pago de WhatsApp incluirá ventajas adicionales. Algunos analistas apuntan a que Meta podría aprovechar este movimiento para introducir funciones premium, especialmente pensando en usuarios intensivos y en empresas.

Entre las posibilidades que se barajan están mejoras en la personalización de la app, opciones de almacenamiento en la nube más avanzadas o herramientas específicas para cuentas corporativas, en la línea del modelo que ya siguen plataformas como Telegram con su suscripción de pago.

También se ha especulado con la idea de que la compañía vincule la suscripción a nuevas funciones basadas en inteligencia artificial, como asistentes más potentes, resúmenes de chats o herramientas de productividad orientadas a negocios. No obstante, por el momento no hay pruebas sólidas en el código que confirmen estas prestaciones extra.

Lo que sí parece claro es que Meta ve en este plan una forma de monetizar WhatsApp sin saturar de anuncios los chats privados, que son el corazón del servicio y la razón de su éxito masivo. El equilibrio entre ingresos y experiencia de uso será clave para evitar un rechazo generalizado.

Meta monetiza WhatsApp con suscripcion

Impacto en España y en el uso diario de la aplicación

En países como España, donde WhatsApp está totalmente integrada en la vida cotidiana, el cambio puede notarse especialmente. La aparición de anuncios en Estados y Canales supondrá una ruptura con la experiencia a la que millones de usuarios están acostumbrados desde hace más de una década.

Para buena parte de la población, esa publicidad puede acabar siendo un simple ruido de fondo, algo asumible a cambio de seguir usando la app sin pagar. Pero habrá quienes prefieran mantener WhatsApp tan limpia como hasta ahora, sin cortes ni contenidos promocionados en las secciones sociales, y vean en la suscripción una forma de preservar esa sensación.

La compañía, por su parte, aspira a generar ingresos en ambos escenarios: mostrará anuncios a quienes opten por el modelo gratuito y cobrará una cuota mensual a quienes se suscriban. De este modo, transforma una base de usuarios gigantesca pero poco rentable en una fuente de ingresos más previsible.

Queda por ver cómo encajarán estos cambios los usuarios europeos y si el precio de partida, en torno a esos cuatro euros mensuales, se percibirá como asumible. También habrá que observar si Meta decide introducir más ventajas asociadas a la suscripción para hacerla más atractiva, o si se limita, al menos en una primera fase, a ofrecer únicamente la eliminación de la publicidad.

Con las pruebas en marcha y las referencias ya visibles en la beta de Android, todo apunta a que WhatsApp está a las puertas de una de las mayores transformaciones de su historia. La app que durante años fue sinónimo de mensajería gratuita y sin anuncios se encamina hacia un modelo en el que cada usuario tendrá que decidir si prefiere convivir con la publicidad o pagar por seguir usando el servicio tal y como lo conocía.